Una de las cosas que más disfrutamos en los viajes son los momentos de relax sentados delante de un rico plato. Para nosotros fue una auténtica sorpresa la escapada a Cáceres, no solo por el entorno, que es maravilloso, sino porque degustamos un delicioso cochinillo asado. Nunca se nos hubiera pasado por la cabeza que en Cáceres lo hacían tan rico.

El cochinillo asado, una delicia de la gastronomía española

Dónde comer cochinillo asado en Cáceres

Tras una mañana de paseo, descubriendo esta hermosa ciudad española, nos dieron las tres de la tarde y no habíamos comido aún. Nos sentamos en un banco de la plaza de San Juan a mirar en el móvil a dónde podíamos ir. Finalmente decidimos preguntarle a un señor que pasó por allí. Amablemente nos indicó que podríamos disfrutar de un delicioso cochinillo asado en restaurante la Fusa y que estaba a pocos metros de donde nos encontrábamos. El restaurante está a 4 minutos de la plaza Mayor y cerca de la iglesia de San Juan Bautista, nosotros no lo habíamos visto y pasamos por delante. ¡Qué despistados! 😰

Como nos encontrábamos a dos pasos, 2 minutos caminando desde la plaza, allí que fuimos. ¡Qué maravilla de cochinillo! Con esa piel crujiente, una carne jugosísima; se me hace la boca agua nada más recordarlo. Nos trataron fenomenal y tuvieron en cuenta mis problemas y alergias alimenticias. Eso sí, nos indicaron que si los hubiéramos avisado con más tiempo, llamándolos, nos habrían podido ofrecer más platos. De esta manera, da gusto salir de viaje, con la tranquilidad que da comer en un restaurante que tiene en cuenta las circunstancias alimenticias personales y que no te pone  pegas por ello.

¿Cómo preparar cochinillo asado?

El cochinillo asado forma parte de la tradición culinaria de la gastronomía española. En zonas como Segovia es muy típico, tanto que esta manera de prepararlo también es conocida como cochinillo a la segoviana. Si bien, no es el único lugar donde se prepara habitualmente. En Cáceres también existe tradición de cochinillos asados y hasta han llegado a publicarse artículos sobre cuál es el mejor en esta zona de España, cosa que yo desconocía hasta que tuve el placer de degustarlo, como les comenté al principio.

El cochinillo no debe superar las tres semanas y pesar entre 3,5 a 6 kg para cocinarlos de esta manera. El cochinillo asado es un plato que en España se consume bastante en Navidad, en estas fiestas tan señaladas que están a la vuelta de la esquina. Así, es normal verlos a la venta en las carnicerías, mercados y grandes superficies. Igualmente, es un animal muy consumido en países tales como Argentina, Cuba, Uruguay, Puerto Rico, Brasil, Italia y Portugal, entre otros.

A continuación te explico cómo hacer cochinillo asado en casa, incluyendo la tradicional en primer lugar:
  1. Únicamente hace falta 1 cochinillo abierto por el espinazo, manteca, sal gorda y agua. Precalentar el horno a 180º durante unos 10 minutos. Poner el cochinillo en una bandeja de barro con un dedo de agua (para que se hidrate y quede más jugoso durante el asado) o en una rejilla con bandeja debajo; salar y dejar la piel hacia la bandeja, que no se vea. Cocinar a 180º alrededor de 1 hora y 30 minutos. Dar la vuelta, con la piel hacia arriba, cuando la carne del muslo esté tierna. Cubrir las orejas y el rabito con aluminio para que no se quemen. Pintar la piel con un poco de manteca para que la piel se quede crujiente, pues la manteca es conductora del calor. Si queda poca agua en el recipiente, añadir e introducir nuevamente en el horno unos 45 minutos. Los tiempos de horneado siempre dependen, puesto que cada horno es un mundo y estoy hay que tenerlo muy en cuenta. El punto exacto de la piel estará cuando al tocarla cruja y se rompa. Ojo: la piel no debe estar en contacto con el agua.
  2. Otra manera de cocinarlo, no tan tradicional como la anterior, es poner en el fondo del recipiente el agua con alguna hierba aromática, como laurel, romero o tomillo, por ejemplo, y proceder de la misma manera.
  3.  Una variante interesante sería entero, sin abrir por el espinado. Cocinarlo (con las orejas y el rabillo cubiertos con papel de aluminio desde el principio) a unos 150º  la primera hora. Sacar y con una brocha ponerle manteca. Introducir nuevamente en el horno a 180º durante 30 minutos. Dar la vuelta, embadurnar con manteca y mantener unos 20-30 minutos más hasta que la piel esté crujiente.
  4. Elaborar de la misma forma que el anterior o escoger la cocción primera y añadir no solo hierbas aromáticas, sino también unos dientes de ajos enteros, con su piel y golpeados (dientes de ajo en camisa).

Trucos para hacer cochinillo asado en casa  

  • Para que la piel no se pegue a la cazuela de barro o a la rejilla, poner unos palos de madera de árbol como laurel, por ejemplo, o un poco de papel de horno.
  • Que no pese más de 5,5 kilos.
  • Tapar las orejas, el rabo y las pezuñas con aluminio para que no se quemen.
  • Que el agua nunca esté en contacto con la piel para que esta no se ablande, puesto que no lograrían una piel crujiente.
  • Incluso cuando lo saquen del horno, es aconsejable servir la salsa aparte. 
  • Suele tardar entre 2 y 3 horas en hacerse, esto dependerá del horno y del tamaño del cochinillo.
  • En algunos hornos es necesario cocinarlo la última hora a 200º para que la piel se dore.
  • Vigilar si el agua se evapora y reponerla.
Cochinillo asado en restaurante la Fusa, Cáceres

Características nutricionales

El cochinillo es el cerdo pequeñito que aún toma leche materna, es decir, el lechón o cochinillo lechal, la cría del cerdo. Curiosamente, este animal posee un alto contenido en agua, aspecto a tener en cuenta si queremos llevar una dieta equilibrada; además de tener valores semejantes a los de un cerdo adulto en lo que a proteína se refiere, pero menor contenido en grasas.

En contra de lo que habitualmente suele pensarse, el consumo de 100 gramos de cochinillo o lechón asado aporta unas 175 calorías. Su consumo aporta fósforo, vitamina B12, selenio, hierro, cinc, potasio, mayor proporción de grasas monoinsaturadas (necesarias para el organismo) y grasas poliinsaturadas (consideradas grasas saludables).

El cochinillo está catalogado como animal de carne blanca. Esto quiere decir que dentro de la dieta mediterránea forma parte de aquellas carnes más recomendadas para su consumo semanal debido a sus propiedades, en contraposición a las carnes rojas, consideradas menos saludables. Además, los cochinillo no deben recibir medicación, aspecto necesario para cumplir con su estándar de calidad.

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