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16 mar. 2018

Qué duda cabe de que un buen bizcocho puede llegar a ser una preparación realmente exquisita. Se trata del más ligero de los pasteles, fácil de tomar y sin muchas complicaciones a la hora de elaborarlo. Claro que las manos de quien lo cocina juegan un papel fundamental para que el resultado sea el deseado. Debo reconocer que las mías no se acercan, ni de lejos, a las de nuestras abuelas. ¡Qué arte tenían!

Bizcocho genovés de chocolate con buttercream de café expreso

El bizcocho genoise o genovés es uno de los más flexibles; permite elaborar pasteles en capas y también enrollados como los brazos de gitano. En esta ocasión hice 2 pasteles: uno básico y otro que me encargó una amiga con café.

Para aquellos que aman el sabor del expreso y están enganchados a las cápsulas Dolce Gusto, esta receta, que combina dicho sabor con otros como el chocolate, es simplemente ideal. ¡Rico, rico! Sí, reconozco que me habría encantado catarlo, pero ya saben todos que no puedo tomar café. Sin embargo, me alegra poder hacerlo para los amigos y para mi marido, que es un amante incondicional del expreso. Y ahí me vi yo, totalmente desconsolada. 😂😂😂

Estos son los ingredientes que necesitan para la genoise:

Ingredientes para la masa: 

  • 200 gramos de harina de repostería. 
  • 60 gramos de cacao puro en polvo. 
  • 8 huevos medianos o 10 si son pequeños y a temperatura ambiente. 
  • 220 gramos de azúcar.
  • 60 gramos de mantequilla atemperada sin lactosa (opcional, porque el bizcocho genovés no lleva mantequilla). 
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 1 pizca de sal. 

Ingredientes de la buttercream: 

  • 2 tazas de mantequilla sin lactosa y si es normal, preferiblemente sin sal. 
  • 4 tazas de azúcar glas (impalpable, en polvo). 
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla. 
  • 2 cucharadas soperas de expreso. En concreto empleé las cápsulas Dolce Gusto espresso intenso.
Punto ideal de los huevos montados para un bizcocho genovés
Consistencia y ondas que deben formar los huevos usados para el bizcocho genovés

Cómo preparar un genoise para chuparse los dedos:

  1. Engrasar 2 moldes para pasteles de unos 20 centímetros y reservarlos. Eso sí, a ser posible que tengan resorte lateral para que sea más fácil desmoldarlos. 
  2. Batir los huevos en un tazón grande. Colocar el recipiente a fuego suave al baño María y batir la mezcla con una varilla (preferiblemente eléctrica) hasta que alcance una temperatura de 40-45 ºC a lo sumo y doble su tamaño. Debe crecer notablemente. Mientras se bate con la varilla hay que echar el azúcar con cuidado en pequeñas cantidades.
  3. Retirar del fuego y, si no ha crecido lo suficiente, usar un mezclador de pie (una batidora o varilla eléctrica) a velocidad media durante 12 a 15 minutos o hasta que forme ondas y esté frío; además, no debe quedar líquido en el fondo del tazón. Apartar 1/8 parte de esta mezcla en un tazón. 
  4. Respecto a los pasos 2 y 3 debo reconocer que yo prefiero montar las claras a punto de nieve y las yemas por otro lado con un poco de azúcar. Para después unirlas. Me gusta mucho más como queda. Así que les dejo las 2 opciones para que ustedes decidan si la tradicional o la que me agrada a mí. OJO: en esta caso, la mantequilla se incorpora a las yemas  tras batirlas con las varillas y que estas hayan aumentado su volumen. Recuerden dejarla caer siempre en forma de hilo y seguir batiendo.
  5. La mantequilla debe estar fuera de la nevera unos 30 minutos antes de ponernos a trabajar con  los huevos. Esta debe adquirir consistencia líquida. Agregar el extracto de vainilla y mezclar bien, apartar y reservar. Si hiciera falta, calentar al fuego un poco y apartar. Debe estar a temperatura ambiente para poder usarla, ya que todos los ingredientes deben tener la misma temperatura para que crezca.
  6. Precalentar el horno a 200 ºC, calor arriba y abajo. 
  7. Incorporar la mantequilla derretida a la pequeña parte de huevo y azúcar reservada. Si han preferido hacer yemas y claras separadas (y no al baño María), como en el punto 4, recuerden que debe mezclarse con las yemas como comento arriba. Este punto hay que hacerlo con mucho cuidado, verter en forma de hilo hasta que esté todo bien integrado. 
  8. Agregar el cacao y la pizca de sal a la harina. Tamizar y dejar caer poco a poco con movimientos envolventes a la porción mayor de huevos con azúcar montados. Realizar esta paso con mucho cuidado y que los movimientos sean muy suaves. Para tal fin, utilizar una espátula. Acto seguido verter la mezcla reservada con la mantequilla con muchísimo cuidado. 
  9. Una vez integrado todo, dividir entre los 2 moldes previamente impregnados en mantequilla y espolvoreados con harina para que los bizcochos no se peguen. 
  10. Colocar los moldes en el horno y cocinar durante unos 15-20 minutos, calor arriba y abajo, a 180 ºC o hasta que los bizcochos estén doraditos. 
  11. En cuanto esté en su punto, retirar del horno para que se vayan enfriando.
  12. A la hora de hacer la butercream hay que colocar en un bol la mantequilla sin sal o sin lactosa junto con el café, el azúcar en polvo y el extracto de vainilla. Mezclarlo con un batidor manual o eléctrico de varillas. OJO: En esta ocasión, la mantequilla debe ser en pomada, no líquida.
  13. Colocar uno de los pasteles sobre un soporte para pasteles o en donde suelan ponerlos habitualmente. Alisar con un cuchillo para pasteles la superficie de estos. Extender el glaseado uniformemente sobre la superficie del primer bizcocho. Usar una espátula de metal o de silicona para tal fin.
  14. Poner el segundo bizcocho genovés encima del primero con mucho cuidado y proceder a extender el glaseado uniformemente sobre el bizcocho y alrededor para cubrir por completo el pastel.
Deliciosa y jugosa tarta de chocolate con crema de café, bizcocho genovés

Consejos para que tu bizcocho genovés quede en su punto:

  • Me gustaría aclarar algunos datos sobre las medidas por si no se atreven a usar las tazas o las cucharitas por eso de qué taza o cuchara emplear. Así pues, 1 taza equivale a 225 gramos, por si no supieran qué taza usar. En el caso que nos ocupa hablamos de 450 gramos de mantequilla para la buttercream y 900 de azúcar glas. Por su parte, 1 cucharadita es 3 gramos y 1 cucharada, 15 gramos.  En esta receta emplearíamos 3 gramos de extracto de vainilla y 30 mililitros de café expreso.
  • No superar las temperaturas indicadas a la hora de poner al fuego los huevos con el azúcar.
  • El bizcocho genovés no suele llevar mantequilla, por lo que es opcional y quedará también muy rico. Esta es la primera vez que se la pongo por el punto de sabor que le aporta. La usé en  el de chocolate y café, no en el clásico (la foto del básico la dejo al final). Eso sí, la cantidad de mantequilla no es mucha, pues se trata de darle un punto de sabor. Algunos recetarios, como el de Paco Torreblanca, indican que para unos 195-200 gramos de harina lo adecuado son 30-40 gramos de mantequilla a lo sumo. Como en esta ocasión tenemos 200 de harina y 60 de cacao, la proporción sería la indicada. 
  • Para saber que el bizcocho está en su punto, abrir el horno cuando este empiece a adquirir un tono tostado suave y pinchar con un palillo que deberá salir mínimamente manchado. Sacar y dejar reposar para que se termine de hacer con el calor interno del propio pastel.
  • Mucho cuidado si no pueden hacer los 2 bizcochos juntos. En caso de poner uno primero y luego cocinar el otro, el tiempo de horneado disminuirá. A mayor temperatura de cocción, menor tiempo de horneado, y lo mismo sucede cuando el horno lleva mucho encendido. La misma receta en hornos diferentes puede variar a 180º entre 15 y 25 minutos. 
  • Las cápsulas de café empleadas han sido de expreso intenso. Por si les choca, expreso es el término exacto en español y espresso, en italiano. Así que al referirme al paquete he copiado el nombre exacto, tal y como aparece en este. De todas formas, como verán en el enlace, hay numerosas variedades de esta marca y de otras tantas.
  • En la buttercream es muy importante que el azúcar sea glas (en polvo, impalpable) para que se mezcle bien y no genere grumos.
  • Respecto al café, debo confesar que no me gusta emplearlo en polvo. El motivo, que para mí no se disuelve bien a la hora de preparar la buttercream. ¿Cuál es mi opción? La experiencia realizando cupcakes me obliga a confesar que resulta más que aconsejable hacer 1 o 2 tazas de café e ir vertiéndolo poco a poco junto al resto de los ingredientes. Batir y seguir añadiendo café hasta que adquiera el color y consistencia deseados.
  • Recuerden que el bizcocho genovés básico lleva 30 gramos de azúcar y 30 de harina por cada huevo. En el de la foto que les dejo a continuación lleva 120 de harina, 120 de azúcar y 4 huevos.
Bizcocho genovés clásico, especial para pasteles y brazos de gitano dulces o salados

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17 nov. 2017

Como muchos saben, una de nuestras ilusiones era ir a Venecia y el tema de las alergias e intolerancias alimenticias nos paralizaba. Bien es cierto que cuando uno no padece limitaciones físicas o alimenticias, viajar no supone un quebradero de cabeza en el sentido de si podrá o no tomar algo en ese país que va a visitar.

Vista entre los árboles de un crucero alejándose de Venecia al anochecer 
Ya les dije que afortunadamente no tuvimos problemas con la comida. Las carnes, deliciosas al igual que el pescado. Una calidad excelente y se podían comer a la plancha con un poco de sal y poco más. Eso sí, no pude catar las pizzas porque llevan tomate y queso, entre otros ingredientes. El tomate lo tolero en pocas cantidades, pero el queso debe ser sin lactosa. 😢

Como habrán deducido, no solo nos preocupaba conseguir un hotel en el que quedarnos y descansar, sino también que tuviera servicio de restauración habituado a circunstancias alimenticias particulares. Buscamos uno que estuviera un poco alejado del centro, para descansar y no despertarnos por el bullicio. El hotel Best Western Premier Sant'Elena contaba con restaurante y quedaba comprobar in situ si realmente podían adaptarse.

Restaurante del Hotel Santa Elena, Venecia
Los desayunos del hotel, correctos, sin más. No vayan ustedes a creer que encontrarán tantas opciones como en los hoteles españoles, pero ofrecían alimentos sin gluten y sin lactosa, así que una se apañaba. A la hora de cenar, momento en el que usamos el restaurante (misma sala que la del desayuno), nos costó un poco explicarnos para ser entendidos, pero el jefe de sala se preocupó en todo momento por hacernos sentir bien y controlar lo explicitado en relación a alergias e intolerancias. Ya les dije que la carne era deliciosa, cortabas y parecía mantequilla en cualquier lugar en el que la comimos. Resulta viable viajar y disfrutar de la comida con tranquilidad. En el hotel sirvieron la carne con zanahoria al vapor y patatas con hierbas aromáticas y sal.


También tuvimos la suerte de probar pasta, riquísima. En mi caso carbonara sin nata que ya saben que no la lleva, aunque en España se tienda a ello. Por lo que puedo dar cuenta de la carbonara original, con huevos, queso pecorino (que al ser de oveja y no llevar vaca lo tolero de maravilla), panceta (sin especiar, porque ellos la suelen curar con pimienta, guindilla, nuez moscada, entres otras especias) y aceite de oliva virgen, ¡rica, rica! El pescado tuvo su momento en nuestras cenas. Yo opté por pescado rebozado en sésamo, ¡para chuparse los dedos! Pena que eso no deba hacerse en público. ¡Ja, ja, ja...!


Todos los que se han quedado en Venecia saben que los hoteles de tres o cuatro estrellas, por ejemplo, no se corresponden con los de España; eso sí, se pagan a precio de oro. Simplificando mucho, uno de cuatro en Venecia puede equiparse con un hotel de dos o tres estrellas en España. De todas formas, la calidad hotelera española comienza a resentirse y te puedes encontrar, como ya nos ha ocurrido, cucarachas, enchufes caídos, sábanas y toallas rotas, etc. Retomando el tema, que me desvío, en esta ocasión la habitación del  Best Western Premier Sant'Elena podría definirse como correcta. Ambos somos alérgicos a los ácaros, por lo que agradecimos que la habitación no tuviera moqueta y cortinas de telas gruesas, algo muy típico de esta ciudad. Un hotel sencillo (muy sencillo), limpio, habitación correcta y con cama gondolera. 😂😂😂 La cama, bueno, el colchón estaba hundido por el centro, con la parte de la cabeza más elevada y mucho más la zona de los pies. Como ya se imaginarán, me levantaba partida. No vean lo que costaba enderezarse y lograr que el dolor desapareciera. Salvo la cama gondolera, ningún incidente más digno de mención.

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28 sept. 2017

El frío hace acto de presencia y las bajas temperaturas comienzan a asomarse tímidamente por algunas de nuestras ciudades. Por lo que es momento de comenzar a disfrutar de las verduras cocinadas y aparcar un poco, no mucho, las ensaladas. En esta ocasión les propongo esta puré de calabaza, boniato y zanahoria con jamón, con un punto de sabor dulce debido a la batata y a la calabaza. 


En los cursos que he realizado, diversos profesores de cocina han explicado que la diferencia entre puré y crema es que esta última lleva algún lácteo y también hay que rehogar las verduras. Por lo cual, he denominado a este plato puré, aunque mi ignorancia me habría hecho llamarlo crema. ¿Por qué? Pues por algo tan sencillo como el aspecto visual. Para mí un puré debe tener una consistencia tal que se pueda comer con tenedor, una pasta espesa, caso del puré de patata (papa). Por su parte, creía que la crema era aquella que para tomarla solo se podía emplear una cuchara, una sopa más espesa. Esta textura que les propongo hoy es imposible degustarla con tenedor. Debo reconocer que me gustan mucho más cuando adquieren la consistencia suficiente para necesitar una cuchara.

INGREDIENTES: 100 gramos de zanahorias, 400 gramos de calabaza y 200 gramos de batata de piel roja (boniato), 1 apio, 500 gramos de caldo o el necesario hasta cubrir las verduras y un poco de sal gruesa.

ELABORACIÓN: poner en una cacerola los 500 gramos de caldo con una pizca de sal. Incorporar las verduras, limpias y troceadas toscamente, cuando el agua comience a hervir. Mantener a fuego medio durante unos 20 minutos. Apartar del fuego y esperar a que atempere. Quitar la mitad del caldo y triturar. Añadir el líquido necesario hasta obtener la consistencia deseada. Al servir, rociar con un chorro de aceite de oliva virgen e incorporar virutas de jamón deshidratado al horno. Este último paso es opcional.

CONSEJOS:
* Para obtener un puré fino, se puede pasar por un colador o chino tras haberlo triturado.
* La batata de piel roja le da un punto de sabor dulce.
* La batata de piel clara es menos dulce, así que escoger según gusto.
* Al triturar se puede incorporar un poco de aceite de oliva virgen en crudo o una vez servido en el plato, como en la foto.
* Para que el puré adquiera un punto picante, con uno o dos dientes de ajo en crudo se lograría.
* En el caso de no tener caldo, guisar las verduras con agua y una pastilla de caldo de verduras o de pollo, por ejemplo.
* Otra opción es guisar las verduras con unos muslos de pollo y reservar estos para un relleno o croquetas.
* Las cremas deben llevar nata o algún lácteo como  quesitos, esto es a gusto del consumidor.
* Para los amantes de las especias, añadir una pizca de jengibre molido o una punta de cúrcuma.
* También le aporta un sabor muy interesante la leche de coco mezclada con el caldo.
* Una cosa a tener en cuenta es la cantidad de caldo. Para asegurarse de que no les quede un puré muy líquido, quitar la mayor parte del líquido y triturar con el brazo. Ir vertiendo el caldo poco a poco hasta obtener el punto deseado.
* Para quienes trituren en vaso, lo único que deben hacer es sacar las verduras, colocarlas dentro de este, triturar y proceder como describí en el punto anterior.
* El tiempo de cocción puede ser mayor o menor dependiendo del tamaño del corte de las verduras. En este caso los cortes que he realizado son groseros (no uniformes) grandes. Si los cortes fueran groseros pequeños, el puré podría estar en 15 minutos perfectamente.

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21 sept. 2017

Muchas veces resulta toda una odisea localiza una masa brisa o quebrada adecuada para las personas con intolerancia a la lactosa e incluso para las alérgicas. Esta masa que les propongo hoy sirve para alérgicos e intolerantes, para ambos.


Como pueden observar en la foto, pongo unos garbanzos y horneo la masa antes de rellenarla de nada que contenga una cantidad importante de líquidos. Igualmente, al final les dejo unos enlaces de quiches y una de ellas no la horneo antes y les explico el porqué. Ahora vamos a la receta paso a paso de masa casera para quiches saladas sin lactosa.
INGREDIENTES: 250 gramos de harina de repostería, 100 mililitros de aceite de oliva, 1 huevo grande o 2 medianos, 5 gramos de sal fina, 25 mililitros de agua, 1 pizca de azúcar.

ELABORACIÓN TRADICIONAL: poner en un bol la harina tamizada con la sal y el azúcar. Verter el aceite y mezclar poco a poco con el utensilio de cocina que prefieran (una paleta de silicona, una cuchar, un tenedor...). En otro recipiente mezclar el huevo con el agua. Añadir poco a poco a la masa y continuar mezclando.

ELABORACIÓN DE LA MASA EN THERMOMIX: colocar todos los ingredientes en el vaso en el orden en el que los fuimos mezclando de forma tradicional (harina tamizada, sal, azúcar, aceite,  huevo y agua) y mezclar 2-3 minutos a velocidad espiga.

PROCESO COMÚN PARA AMBAS ELABORACIONES: para poder trabajar bien la masa, sacarla del recipiente, espolvorear la mesa de trabajo con un poco de harina y colocar la masa en dicha mesa. Seguir amasando con cuidado hasta logar una bola uniforme y no pegajosa. Finalmente, estirar con un rodillo de cocina o con una botella bien limpia para darle la forma y el grosor deseados.

CONSEJOS:
* Si no pueden tomar huevo, eliminen la yema sin problema, quedará también rica.
* Tamizar la harina significa pasar la harina por un cedazo, por el tamiz, colador de agujeros pequeños.
* En el caso de no poder consumir harina de trigo, sustituirla por harina de arroz.
* Primero mezclar por un lado los líquidos, salvo el aceite, y por otro los sólidos.
* Una vez incorporados todos los ingredientes, amasar con cuidado hasta que no se pegue en las manos. No sobreamasar.
* Para que la masa no se pegue en la mesa de trabajo, espolvorear dicha mesa con harina.
* Una forma de evitar que la masa se pegue en las manos es impregnarlas de un poco de aceite.
* Una vez lograda la bola, si no van a hacer ese día la quiche, congelar. Se conserva muy bien durante unos 2-3 meses.
* Esta masa la pueden utilizar en un molde de 24 o 26 centímetros para hacer la quiche. Impregnar con un poco de aceite el molde para que no se pegue la masa, en el caso de necesitarlo.
* Al colocar la masa en el molde, cortar el sobrante pasando el mismo rodillo por los bordes.
* No se preocupen si la masa se rompe o no llega a cubrir alguna parte del molde. Piensen en la masa como plastilina. Emplear recortes y cubrir esas partes.
* Antes de cocinar la masa sola en el horno, pichar la base y colocar algo de peso encima. Yo pongo, como ven en la foto, garbanzos.
* Si no les agrada que los garbanzos estén en contacto con la masa, cubrir esta con papel de aluminio (papel plata) o de horno y poner el peso encima.
* La cantidad de garbanzos debe ser tal que cubra toda la masa y no se vea el fondo. En la foto no puse todos los garbanzos para que vieran la masa pinchada con el tenedor.

Quizá les interese ver algunas recetas de quiches o adaptaciones de lo que pudieran ser quiches para personas con alergias e intolerancias alimenticias:

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14 sept. 2017

Hace años publiqué dos versiones de quiches aptas para intolerantes a la lactosa. Hoy les propongo una muy sencilla que les llevará muy poco tiempo y necesita pocos ingredientes: quiche sin lactosa de calabacín, champiñones y beicon. Al final de la receta doy varios consejos y también indico cómo pueden proceder aquellas personas que son alérgicas a la lactosa.

Ingredientes para hacer quiche sin lactosa de calabacín con champiñones y beicon

  • 1 calabacín picado en trozos medianos.
  • 1 puerro cortado rodajas. 
  • 200 gramos de champiñones laminados. 
  • 100 gramos de beicon en tiras pequeñas. 
  • 2 huevos grandes o 3 medianos. 
  • 100 mililitros de leche sin lactosa. 
  • 1 lámina de masa quebrada (masa brisa). 
  • 100 gramos de queso sin lactosa rallado. 
  • Una pizca de sal. 
  • Aceite de oliva en spray.

¿Cómo hacer una sabrosa quiche de verduras sin lactosa? 

  1. Pochar durante 10 minutos el calabacín y el puerro en una sartén con un poco de aceite de oliva.
  2. Añadir los champiñones limpios y laminados, y seguir cocinando hasta que el champiñón deje de soltar agua. 
  3. Apartar del fuego y sazonar al gusto. 
  4. Precalentar el horno durante 10 minutos a 180º. 
  5. Preparar un molde con un poco de aceite de oliva y colocar la masa quebrada con mucho cuidado.
  6. Pinchar la base y colocar encima granos de garbanzo para que no suba dicha masa. 
  7. Introducir en el horno y hacer la masa durante unos 15 minutos a 180º. 
  8. Transcurrido este tiempo, incorporar todos los ingredientes (previamente mezclados en un recipiente) y cocinar 20 minutos. 
  9. Luego, abrir el horno, espolvorear el queso sin lactosa al gusto (usándolo todo o parte de él) y hornear durante unos 5 minutos más.

Consejos y trucos para hacer una rica quiche sin lactosa

  • Hay personas que prefieren no hacer el horneado de la masa, pero desde mi perspectiva queda mucho más crujiente y mejor cocinada la quiche que cuando la hacemos sin este paso. 
  • En el caso de no usar nada o casi nada de líquidos, sí que vale la pena saltarse el horneado previo de la masa.
  • Para los que no sean intolerantes a la lactosa pueden usar queso normal rallado y leche normal.
  • En el caso de ser alérgicos, suprimir el queso y emplear el producto que suelan emplear en estos casos. La leche de coco queda bastante bien,en las quiches así que cambiar la sin lactosa por la de coco.
  • Para los amantes de las natas, sustituir los 100 mililitros de leche por 200 de nata.
  • Al ser intolerante a la lactosa he realizado diversos experimentos fruto de los cuales nacieron  la quiche de atún y verduras y la quiche de salmón y verduras.
  • El tiempo de cocción puede variar dependiendo del horno que tengan, así que vigilen para que no se queme. Lo habitual es que la quiche esté en su punto en unos 25 minutos y la masa en 10-15 minutos.
  • Pinchen en masa casera para ir a la receta y poder hacer quiches con masa para alérgicos e intolerantes a la lactosa porque no lleva ni natas ni lácteos.

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7 sept. 2017

Hola, amigos. ¿Qué tal han ido esas vacaciones? Espero que lo hayan pasado de maravilla. Nosotros las disfrutaremos en breve. 😃 Para dar la bienvenida a los que se han marchado y endulzar el día a los que siguen sin vacaciones, quería comenzar este mes de septiembre con la tarta de mi cumpleaños, que fue el 4 de agosto. En esta ocasión hice un simple bizcocho de zanahoria sin lactosa y lo convertí en una tarta de zanahoria sin lactosa, rellena y cubierta de merengue italiano. 😋


Los que me conocen ya saben que intento ponerle la menor cantidad de azúcar porque no me gustan las cosas empalagosas. Quizás a alguno de ustedes le agrade más dulce. Lo único que tendrán que hacer es pasar de 150 a 200 gramos de azúcar en la elaboración del almíbar.

Ingredientes para la tarta de zanahoria

300 gramos de zanahorias peladas y ralladas o trituradas, 110 gramos de azúcar, la piel de 2 naranjas, 3 huevos grandes, 30 mililitros de zumo de naranja, 100 mililitros de aceite de girasol y 20 de oliva, 230 gramos de harina de repostería, 1 sobre de levadura, una pizca de sal (la punta de una cucharada de café), 1 cuchara pequeña de bicarbonato.

Ingredientes para el relleno y cubrir (merengue italiano)

3 claras de huevo, 150 gramos de azúcar, 45 mililitros de agua, 40 gramos de azúcar para montar las claras.

Elaboración del bizcocho de zanahoria en Thermomix

Triturar la zanahoria en la Thermomix, 8 segundos, velocidad 10, y reservar. Triturar la cáscara de naranja con el azúcar, 5 segundos, velocidad máxima. Incorporar el huevo, el zumo y el aceite, y mezclar 30 segundos velocidad 5. Añadir la zanahoria, mezclar durante 15 segundos a velocidad 3. Añadir la sal, el bicarbonato, la levadura y la harina para seguir mezclando durante 5 segundos a velocidad 6.

Elaboración del bizcocho de forma tradicional

Batir los huevos e ir incorporando el azúcar poco a poco, seguir batiendo. Luego añadir el zumo de naranja, el aceite de oliva y la pizca de sal, mezclar bien. En otro recipiente verter la harina, la levadura, la ralladura de naranja, el bicarbonato y la ralladura de la zanahoria, remover bien e ir añadiendo el líquido poco a poco, mover con cuidado para se forme la masa.

Pasos comunes para el horneado

Impregnar las paredes de un molde redondo con un poco de aceite de oliva y la base, verter la masa en el recipiente. Previamente, precalentar el horno a 180º durante 10 minutos. Hornear 40 minutos a 180º, calor arriba y abajo, con ventilador si lo tuvieran. Transcurridos los 40 minutos, pinchar el bizcocho para ver si está en su punto. El palillo o el utensilio empleado para pincharlo debe salir casi limpio. En el caso de que salga muy manchado, hornear unos 5 o 10 minutos más. Si solamente se impregna con un poco (mínimo) de masa, estará en el punto exacto; así que sacarlo y dejar que repose para que se termine de cocinar con el calor interno.

Elaboración del merengue italiano

Montar las claras durante unos 2 minutos a velocidad mínima, luego subir al máximo. Cuando empiecen a hacer ondas, añadir los 45 gramos de azúcar y seguir montando, que no se pierda la consistencia. Antes de comenzar a trabajar las claras, colocar el agua y los 150 gramos de azúcar al fuego hasta que llegue a 117-120 grados de temperatura. Si no tuvieran termómetro, la manera de confirmar que está en su punto el almíbar es cuando se forme hebra, como un hilo de una bobina de coser, al introducir un tenedor y sacarlo. Cuando el almíbar esté en su punto, añadir muy poco a poco a las claras y seguir montándolas hasta que estén bien firmes y a temperatura ambiente. Cuando estén en su punto, deben dibujarse olas como las de la foto y no caerse del recipiente al girarlo.

Paso final del montaje

Abrir por la mitad el bizcocho de zanahoria, hacerlo con cuidado con un cuchillo .También venden herramientas para que esto sea más fácil, usen lo que ustedes estimen oportuno. Rellenar el interior con el merengue, montar la plancha encima y cubrirlo absolutamente todo para obtener esta tarta de zanahoria sin lactosa, rellena y cubierta de merengue italiano.

CONSEJOS:

* Para no tener que abrir el bizcocho por la mitad, pueden optar por repartir la masa en 2 moldes. De esta forma conseguirán las 2 partes sin tener que estar partiendo el bizcocho.
* Cuando pongan el azúcar al fuego con el agua, usar solo la cantidad suficiente de agua para cubrir de forma rasa el azúcar.
* Las claras usadas para el merengue italiano deben estar a temperatura ambiente. Vigilar para que no haya nada de yema.
* Para que el merengue italiano tenga un color más blanco, añadir una gotas mínimas de jugo de limón o de vinagre al final, cuando ya estén bien firme, y mezclar con la varillas eléctricas.
* Quienes no tengan varillas eléctricas tendrán que usar una manual. La única diferencia es que tardarán un poco más en el montaje, pero los pasos a seguir serán siempre los mismos.
* En algunos casos se suele incorporar unas 2 cucharadas de azúcar glas (impalpable) para que la humedad del entorno no haga que se pierde la firmeza del merengue y así poder usarlo para decorar postres. Estas cucharadas deben verterse en el merengue cuando ya ha adquirido la consistencia necesaria y mezclar nuevamente.
* El merengue tiene que adquirir la firmeza necesaria como para poder girar el recipiente y que no se caiga.
*Aunque tengan Thermomix, aconsejo rallar la zanahoria. La tarta queda más sabrosa que cuando es triturada.
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Si les gustan los dulces, solo tienen que pinchar aquí y podrán ver más recetas de postres.

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24 ago. 2017

Ya saben que este blog se caracteriza por publicar recetas sencillas, fáciles de hacer, y que aunque no hayan cocinado, les saldrá bien. Además, al final de las recetas, siempre hay consejos para modificar ingredientes o añadirlos. Esta chuleta de ternera a la brasa con verduras se puede cocinar en una sartén o en barbacoa, todo depende de lo que más les apetezca.


Ingredientes para hacer chuleta a la brasa con verduras

  • 1 chuleta de ternera hermosa (unos 850 gramos con hueso). 
  • Aceite de oliva virgen en espray. 
  • Verduras al gusto (champiñones, setas, calabacín, zanahorias, por ejemplo). 
  • Sal.

Pasos a seguir para cocinar chuleta a la brasa con verduras 

  1. Limpiar y cortar las verduras. Impregnar de aceite el fondo de una sartén o cacerola, calentar y poner las verduras a cocinar. 
  2. Primero colocar las zanahorias cortadas como en la foto y mantener 5 minutos, luego el calabacín y cocinar otros 5 minutos. 
  3. Seguidamente, introducir las setas y los champiñones, dejar hasta que no suelten agua, aderezar con sal y mantener 2-3 minutos más. 
  4. Mientras, en otra sartén o brasa (barbacoa) introducir la chuleta a fuego fuerte 3 minutos por cada lado para que se selle y después cocinar a fuego medio durante 8 minutos por cada lado. 
  5. Sacar y salar.

Consejos para cocinar chuleta a la brasa y que quede en su punto

  • Para saber si la carne está en su punto, cortar un poco la carne por el centro y así podrán ver el color. Si suelta sangre y les gusta más hecha, mantener hasta que el corte adquiera el punto deseado.
  • Algunas ideas para acompañar la carne: verduras como las de la foto, arroz o patatas (papas) fritas o guisadas.
  • Para aderezar la chuleta de ternera se puede recurrir a salsas varias como sojanesa de puerro, sojanesa con ajo y perejil o mojo verde.
  • En el caso de hacer la carne en la barbacoa o brasa, una opción es incorporar hierbas aromáticas al fuego, como romero o tomillo, por ejemplo. También pueden optar por usar madera de árboles aromáticos como los mencionados.
  • Quizá les apetezca aderezar la carne antes o durante la cocción con un adobo de aceite de oliva, ajo y perejil o hierbas al gusto.


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13 jul. 2017

La quinoa es un seudocereal que está de moda. Debo reconocer que las primeras veces que la cociné no me gustó. Bien es cierto que solo la hervía y luego no la mezclaba, simplemente la usaba como un arroz blanco. Tras experimentar mucho en la cocina, por fin he logrado un plato que nos encanta en casa: quinoa a la marinera, es decir, quinoa con verduras y marisco. ¡Rico, rico y muy fácil de preparar!


INGREDIENTES (para 3-4 personas): 150 gramos de quinoa, 2 zanahorias medianas en cuadraditos, 1 apio en rodajas, 60 gramos de champiñones y 1 calabacín mediano bien picados, aceite de oliva en espray, ajo en polvo, sal, orégano, 300 mililitros de caldo de verduras o del que tengan, agua, 100 gramos de mejillones y 100 de gambas peladas, así como 4 o 6 gambas sin pelar.

ELABORACIÓN: cortar en trozos bien pequeños toda la verdura. Poner una cacerola con agua, sal y los 200 mililitros de caldo para cocinar la quinoa (previamente deben lavarla muy bien bajo el grifo). Dorar la verdura, comenzando por introducir primero en la cacerola el apio y la zanahoria, mantener unos 5-7 minutos, añadir el calabacín y continuar la cocción otros 5 minutos. Transcurrido este tiempo, incorporar los champiñones y a los 5 minutos sumar a este pochado de verduras los mejillones y las gambas; aderezar con ajo, orégano y sal, y dejar unos 4-5 minutos. Escurrir bien la quinoa y mezclar con las verduras, mejillones y gambas. Apartar del fuego y servir.

CONSEJOS:
* La quinoa hay que lavarla muy bien bajo el grifo. Para tal fin, usar un colador de los de toda la vida (con malla) para que no se les escape la quinoa.
* La cocción de la quinoa viene indicada en el paquete. Yo opté por caldo en la cocción para aportarle un plus de sabor. De todas formas, cociéndola solo con agua queda bien porque al final se mezcla con verduras y marisco.
* Esta receta admite variación de ingredientes. Las verduras pueden modificarse al gusto, al igual que el marisco.
* En el caso de que no sean amantes del marisco, cambiarlo por jamoncitos de pollo, por ejemplo.

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15 jun. 2017

Esta semana les propongo una receta muy fácil de preparar y llena de sabor que les sacará de más de un aprieto. Con unos cuantos ingredientes y poco tiempo podrán hacer un plato estupendo. Este cerdo en salsa con brotes de soja, zanahoria y cebolla se puede acompañar de algo de hidrato y una pieza de fruta, y tendrán un menú completo.


INGREDIENTES (para 2 personas): 300 gramos de carne de cerdo cortada en tiras, 1 zanahoria limpia y también en tiras, 1 cebolla en juliana, unos brotes de soja al gusto (de bote o germinados), 50 gramos de vino blanco, 100 gramos de caldo de verduras, aceite de oliva en espray, sal, ajo en polvo.

ELABORACIÓN: rociar con un poco de aceite de oliva el fondo del recipiente en el que vayamos a hacer la comida. Pochar la cebolla junto con la zanahoria hasta que la cebolla comience a adquirir color y la zanahoria esté casi en el punto de dureza que a ustedes les guste. Incorporar la carne y rehogar muy bien durante 2 minutos. Verter los líquidos, aderezar con sal y ajo molido, probar por si hiciera falta rectificar. Añadir los brotes de soja y mantener al fuego unos 3-4 minutos con cuidado de que no se pase la carne.

CONSEJOS:
* El caldo de verduras se puede obtener de cualquier guiso de verduras, incluso de un cocido. Así que mejor no tirar el líquido sobrante cuando hagan esos platos y aprovechen para congelarlo.
* Si no tuvieran caldo, incorporar agua y una pastilla de caldo de verduras o carne.
* A la hora de aderezar, añadir pimienta en el caso de que ustedes puedan consumirla. Ya saben que yo no. 
* Si les apetece una salsa más espesa, utilizar maicena. Eso sí, primero diluyan la cucharada de maicena en medio vaso pequeño de agua fría. Cuando vean que no hay grumos y todo está bien mezclado, verter en el recipiente con las verduras y carne.

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8 jun. 2017

Un plato sencillo, como la mayoría de los que aparecen en Comer especial. Unos huevos con patatas y champiñones que servirán perfectamente para una cena rápida sin mucha complicación. En vez de los típicos huevos con jamón o chorizo, vamos a intentar bajar las calorías incorporando verduras, los champiñones. 


INGREDIENTES (para 2 personas): 1 patata hermosa o 2 medianas cortadas en rodajas, 2 huevos, 150 gramos de champiñones laminados, aceite de oliva y sal.

ELABORACIÓN: poner aceite en una sartén para freír las patatas (papas) o calentar la freidora para introducirlas. En otra sartén, rociar un poco de aceite de oliva virgen y hacer los champiñones con un poco de sal. Cuando los champiñones y las patatas estén cocinadas, freír los huevos. En casa nos gustan con poco aceite en la sartén, para que estén lo menos grasientos posible. Luego, solo queda montar el plato poniendo una base de patatas, otra de champiñones, otra de patatas y el huevo encima, por ejemplo. Esto ya es a gusto del consumidor.

CONSEJOS:
* Si quieren que la receta tenga menos calorías, guisar las patatas y cortarlas después en rodajas o asarlas al horno.
* Los champiñones, si no les agradan, se pueden cambiar por otra verdura al gusto, por ejemplo, calabacín en rodajas a la plancha.
* En vez de hacer las patatas en rodajas, optar por un nido de patatas paja.
* Evitar que la cáscara del huevo toque la sartén para evitar problemas de salud. Hay que recordar que la cáscara puede contener heces de la gallina, por ejemplo.
* En el caso de no usar aceite de oliva virgen en espray, empleen poca cantidad (como una cucharada, a lo sumo) cuando les hablo de rociar con el espray.
* La imaginación es libre: huevos con foie y patatas, los clásicos huevos con patatas y jamón, timbal de verduras con huevo...

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18 may. 2017

Hoy les propongo un plato que aunque no se les de la cocina, estoy segura de que les va a quedar de lujo. En pocos minutos conseguirán una receta muy rica y con un punto de sabor que se asemeja al de la receta de ternera con cebolla de los restaurantes chinos. Esta es una versión muy simple y rápida para cuando uno no tiene mucho tiempo. Una receta sencilla, fácil y sabrosa. 


INGREDIENTES (para 2 o 3 personas): 350-400 gramos de filetes de ternera, 1 cebolla grande, 50 mililitros de salsa de soja, 150 mililitros de vino blanco, aceite de oliva virgen en espray y sal.

ELABORACIÓN: cortar en finas tiras la ternera y picar la cebolla en juliana. En un wok o sartén, con un algo de altura, poner un poco de aceite de oliva para pochar la cebolla. Una vez adquiera color, incorporar la carne y mantener durante 3 minutos, verter en los 150 mililitros de vino blanco y los 50 de soja, remover y mantener en el fuego unos 3 minutos más, probar el sabor por si hiciera falta añadir un poco de sal, comprobar si la carne está en su punto. Está receta se puede acompañar con alguno de los siguientes platos:



CONSEJOS:
* El plato se puede enriquecer añadiendo pimiento en tiras e incluso zanahoria.
* En las tiendas chinas venden vino de arroz, uno blanco y otro tostado. Este último queda muy bien para platos como el de hoy. Así que si tienen opción de ir a una tienda china, les aconsejo que lo compren porque el sabor que le aporta este vino es muy similar al de la comida china de los restaurantes.
* En el caso de que la salsa les quede demasiado líquida, pueden espesarla. Una opción interesante es mezclar en un vaso pequeño de agua fría con 1 cucharada sopera de maicena. Remover hasta que se mezcle bien y luego incorporarla al guiso. El líquido del guiso debe hervir antes. Esperar unos 2-3 minutos a fuego medio, tras remover bien, y les quedará un poco más sólida.
* Si incorporan la maicena, tener mucho cuidado para no pasarse en la cocción porque podría quedar dura la ternera al estar cortada en tiras finas.

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9 may. 2017

Hace poco les comenté que descubrí hace poco que una amiga se había hecho vegetariana, y que vino a comer a casa y me las tuve que ingeniar en ese mismo instante para prepararle un plato. Pues resulta que María, que es así como se llama, nos visitó el otro día para ver cómo estaba mi marido de su operación. Claro, era la hora de la merienda y no le podía dar unos rosquetes. Además, su pareja es crudivegano. ¡Dios, crudivegano, qué apuro! ¿Qué les puedo ofrecer? ¿Cómo consigo hacer algunas recetas crudiveganas sobre la marcha? En mi cabeza no paraban de surgir múltiples preguntas ante la situación que estaba viviendo. Como cada día existen más seguidores de este tipo de alimentación y filosofía de vida, al final me veo haciendo un máster en cocina vegana para tener recursos cuando vengan a casa. 


¿No se lo van a creer? ¿Saben que decidí hacer? Algo tan sencillo como un zumo. Sí, un zumo. Seguro que muchos de ustedes habrán caído en la cuenta de que los consumen los omnívoros, los veganos, los vegetarianos y los crudiveganos. Así, como se suele decir, mataba dos pájaros de un tiro. Y todos tan contentos. Ya sé que un crudivegano come frutos, semillas, verduras, hortalizas, germinados, frutas... Pero cuando te llega una visita de imprevisto a casa y con estas características hay que ser rápido e ingeniárselas sobre la marcha. Yo no tenía mucho más que ofrecerles que una receta crudivegana líquida. 

INGREDIENTES: 250 gramos de melón, 1 zanahorias mediana, 1 tomate pequeño o medio tomate grande. 

ELABORACIÓN: está receta es bien sencilla. Solo tienen que pelar la zanahoria y trocearla. Pelar el tomate y quitarle todas las semillas (a los que les gusten, dejarlas), quitarle la corteza al melón y cortar en dados. Ojo con las pepitas del melón, no dejar ninguna. Ir introduciendo en el vaso de triturar o en la licuadora quien prefiera el zumo licuado y darla triturar. En mi caso, opté por eliminar el tomate porque no lo tolero bien, como saben los que me siguen desde hace más de 6 años.

Aquí les dejo un enlace en el que encontrarán 5 recetas crudiveganas líquidas que están deliciosas.  

CONSEJOS:
* Para los que tengan problemas con el tomate, sustituirlo por 1 zanahoria más. Quedará más espeso. Si les gusta más líquido, añadir  unos 50 mililitros de agua mineral. 
* Un zumo con frutas y verduras es algo bien sencillo de preparar y existen multitud de variedades, como el típico de naranjas y zanahorias.
* Otras opciones, con fresas, naranjas, frutos del bosque, medio limón, pepino, aguacate, etcétera.

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4 may. 2017

La receta de hoy es bien sencilla. Aunque no sepan cocinar, podrán hacerla sin complicación alguna. Unos lomos de merluza con verduras al vino blanco. 


INGREDIENTES (para 2 personas): 2 o 4 lomos de merluza (dependiendo del tamaño, también pueden ser filetes), zanahorias baby o en trozos, 100 gramos de guisantes, 1 cebolla hermosa cortada en finos gajos, aceite de oliva virgen en espray o unas cucharadas, sal, 1 hoja de laurel, 250 mililitros de vino blanco

ELABORACIÓN: verter un poco de aceite en el fondo del recipiente en el que vayan a cocinar el plato completo, pochar la cebolla y dorar la zanahoria. En cuanto la cebolla comience a adquirir un tono trasparente, agregar el vino blanco, la sal y una hoja de laurel. Cuando rompa a hervir, bajar el fuego a temperatura media, tapar y cocinar durante unos 15 minutos. Vigilar que el vino no desaparezca, si observan que mengua, añadir un poco de agua. Poner los guisantes y la merluza con la piel mirando hacia arriba, mantener en el fuego 5 minutos y apartar. Dar la vuelta a los lomos y se terminarán con el calor residual.

CONSEJOS:
* Una opción son las zanahorias congeladas. Las venden en bolsas en grandes superficies. Eso sí, cuando hagan el plato, ponerlas en el recipiente una vez la cebolla esté pochada. Al ser congeladas soltarán agua y si las colocan junto con la cebolla, esta no adquirirá color, se guisará con el agua. 
* Los lomos de merluza también sirven los congelados. 
* En el caso de que la merluza tenga poco grosor cocinar solo durante unos 3 minutos.
* El vino blanco que sea de buena calidad para enriquecer el plato.
* En lugar de agua, una alternativa es incorporar caldo.
* Igualmente, una pastilla de caldo dará mayor sabor.
* Quienes disfruten sin problemas ni alergia de la pimienta, aderezar la merluza y las verduras con esta especia.
* Para los amantes de las verduras al dente, mejor cocinar 5 minutos menos.
* Ojo, si la merluza es fresca, limpiarla bien. No les vaya a suceder como a mí que se me quedaron algunas escamas (como se ve en la foto) y no hay nada más desagradable que las espinas y las escamas en el pescado.

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20 abr. 2017

Estás croquetas de merluza sin lactosa está muy ricas y suaves. Son muy fáciles de hacer y seguro que una manera estupenda de conseguir que los niños consuman pescado. Además, estas croquetas se pueden hacer con sobras de pescado, dándole otra vida en un nuevo plato. A todas estas, pensé que no iba a poder publicar nada con todo el jaleo de la operación de mi marido, pero aquí está la receta. Espero que les guste.


Ingredientes para la masa de croquetas de merluza 

  • 200 gramos de merluza cocida (desmenuzada y sin espinas). 
  • 1 cebolla grande. 
  • 2 dientes de ajo bien picados. 
  • 100 gramos de harina. 
  • 1 litro de leche sin lactosa.
  • Aceite de oliva virgen. 
  • Sal fina.

Ingredientes para el rebozado de las croquetas 

  • Pan rallado. 
  • 3 huevos.
  • Aceite de oliva virgen.

Receta de croquetas de merluza sin lactosa

  1. Calentar un poco de aceite de oliva para sofreír la cebolla y los dientes de ajo. 
  2. Cuando adquiera color la cebolla, incorporar la merluza y mantener unos 3-4 minutos para que se impregne del sabor. 
  3. Acto seguido, poner la harina en otro recipiente y rehogar muy bien. 
  4. Verter poco a poco la leche sin lactosa (o la que ustedes usen) y seguir removiendo con la varilla durante unos 15-20 minutos a fuego medio hasta que quede una mezcla homogénea sin grumos. 
  5. Aderezar con una pizca de sal y apagar el fuego.
  6. Añadir la merluza con el resto de ingredientes a la bechamel para que todo quede bien mezclado.
  7. Colocar la masa en una fuente alargada y pintar por encima con un poco de aceite de oliva virgen para que no se forme costra mientras se enfría, como unas 3 horas. 
  8. Luego, proceder a formar las croquetas con las manos impregnadas en aceite de oliva o con dos cucharadas soperas, por ejemplo. 
  9. Enharinar, pasar por huevo y luego pan rallado. 
  10. Freírlas en abundante aceite de oliva bien caliente en tandas de 6-8 croquetas (para que no baje mucho la temperatura del aceite). 
  11. Sacar y poner sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. 
  12. Acompañar de una rica ensalada.

Consejos y trucos para que las croquetas les queden jugosas y en su punto

  •  Con estas cantidades salen entre 30 y 45 croquetas, dependiendo del tamaño que ustedes le den a cada croqueta.
  • La leche sin lactosa se puede sustituir por leche de soja, leche de arroz, leche normal, etcétera.
  • A la mezcla se le puede añadir (quien quiera y pueda, cosa que no es nuestro caso) algún otro ingrediente como un poco de nuez moscada o pimienta.
  • Sustituir, si no se tienen alergias, el aceite de oliva por mantequilla en el momento de dorar la cebolla y los ajos.
  • Una manera de evitar los grumos al hacer la bechamel es ir agregando la leche templada o a temperatura ambiente, nunca fría, y no dejar de remover con la varilla para que se mezcle todo muy bien.
  • Tapar la masa con papel film bien pegado (para evitar la formación de costra) y mantener en la nevera unas 2 horas, así se enfriará más rápido.
  • Si hacen muchas croquetas, guardarlas en un táper bien separadas y congelarlas, aguantan perfectamente 1-2 meses. Eso sí, siempre sin freírlas.
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6 abr. 2017

Resulta feo que yo lo diga, pero la verdad es que estas torrijas sin lactosa salieron buenísimas. Desde que enfermé me acostumbré a usar pan sobrante de barra y preparar las torrijas en casa (ya saben que las que venden en la calle suelen llevar canela y leche normal, por lo que no puedo tomarlas) y como son tan fáciles de hacer, vale la pena. En esta ocasión recurrí a una de las recetas de pan de molde que tengo en el blog para ver qué tal quedaban. La verdad es que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos. Vamos, casi no puedo ni sacarles fotos. Y es que en casa todos se apuntan a comer especial porque las que compré en la panadería sobraron., las tuve que tirar


INGREDIENTES (para el pan de molde): 250 gramos de cerveza con o sin alcohol —también puede sustituirse por leche con o sin lactosa, agua, leche de arroz, leche de soja, etc.—, 30 gramos de levadura fresca, 20 gramos de aceite de oliva, 40 gramos de semillas variadas (ojo: no poner semillas para el pan de las torrijas), 400 gramos de harina de fuerza, 1 cuchara de café de sal, una pizca de azúcar, 1 poco de aceite de oliva para pintar el molde.

INGREDIENTES (para las torrijas): 1 litro de leche sin lactosa o de soja, azúcar o miel, agua de azahar, naranja, 3 huevos y aceite de oliva.

ELABORACIÓN: para hacer el pan de molde seguir las indicaciones de la receta pinchando aquí. Dejar reposar y enfriar bien para cortar en rebanadas de un centímetro o centímetro y medio de grosor y dejar hasta el día siguiente (ojo, bien separadas las rebanadas para que se pongan un poco duras). Al otro día calentar la leche con una cucharada de café de agua de azahar, 2 cucharadas soperas de azúcar o miel, un buen trozo de piel de naranja que no contenga la parte blanca porque amarga. Pasar la leche a un recipiente grande de horno —de los de cocinar pollo al horno, por ejemplo— cuando esté bien fría y quitar la corteza del limón. Introducir en la bandeja las rebanadas de pan de molde para que se mojen. Si hiciera falta darles la vuelta para impregnarlas bien, pero no mucho porque se trata de que beban un poco de leche, no de que al cogerlas se destrocen por la cantidad de líquido que han absorbido. Seguidamente sacarlas, rebozarlas en los huevos batidos y freír en abundante aceite. Sacar y colocar sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Al final, una vez frías, espolvorear por encima azúcar blanco, moreno o un poco de miel.

CONSEJOS:
* Las torrijas se pueden hacer con pan de barra o de molde comprado.
* Existen muchas opciones para bañarlas en líquido: leche sin lactosa, leche con lactosa, leche de soja, leche de arroz, vino dulce, etc.
* Hay personas a las que les gusta la combinación de vino y leche.
* Otra opción, cocinarlas al horno, mucho más sanas. Los pasos a seguir, bien sencillos. Tras empapar en líquido las torrijas y bañarlas en huevo, introducir en una bandeja de horno. Precalentar el horno durante 10 minutos; pasado el tiempo, colocar la bandeja con las torrijas dentro; programar la función grill y mantener unos 7-10 minutos por cada lado. El tiempo depende de cada horno. En mi caso, se doran en 9-10 minutos y cuando les doy la vuelta suelen tardar solo 6-7 minutos. Así que a vigilar que no se quemen.
* La infusión de leche con naranja y agua de azahar puede sustituirse por canela en rama o vainilla y limón.
* Si al final las rocían con miel, les aconsejo poner en un cazo la miel y agua hasta casi cubrir la miel. Remover la mezcla mientras la calientan para así obtener una melaza. Ojo, no excederse en el agua. Mejor verter poco a poco el agua y remover hasta lograr una consistencia un poco más ligera que una melaza antes de llevar al fuego. El punto óptimo lo obtendrán cuando hierva porque se habrá reducido. Si no fuera el caso, bajar el fuego y continuar unos minutos más hasta conseguirlo.
* Yo no pongo mucho azúcar cuando caliento la leche: Mejor que ustedes prueben las torrijas cuando se enfríen tras freírla u hornearlas para saber qué cantidad de melaza, miel o azúcar verter sobre estas y dejarlas a vuestro gusto.
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¡Muchas gracias por la visita! Feliz Semana Santa y nos vemos a la vuelta.

17 mar. 2017

Hoy traigo una propuesta para aquellos que tienen problemas con el tomate o no les gusta: una estupenda pizza blanca con setas, rúcula y queso sin lactosa para que toda la familia la pueda disfrutar. 


INGREDIENTES: 
* Para la masa de la pizza: 200 gramos de agua, 25 gramos de levadura fresca de panadería, 50 gramos de aceite de oliva suave, 400 gramos de harina normal (o especial para celiacos), 1 cucharadita de sal y una pizca de azúcar.

* Resto de ingredientes: rúcula, queso sin lactosa en láminas, queso sin lactosa rallado, setas o champiñones al gusto, aceitunas negras, unas tiras de beicon (panceta ahumada) o jamón serrano, orégano y sal.

ELABORACIÓN: para preparar la masa de la pizza pinchen aquí. Una vez elaborada la masa, colocarla sobre una placa de horno previamente untada con un poco de aceite de oliva, muy poco, ojo. Poner en la base queso laminado sin lactosa, encima los champiñones o setas al gusto, la pasta de aceitunas negras (se obtiene triturándolas) en pequeños montoncitos, algunas tiras de beicon, aderezar con muy poca sal y orégano e introducir en el horno previamente precalentado (a 180 grados 10 minutos antes de introducir la pizza). Mantener en el horno durante unos 18 minutos con calor arriba y abajo, si tienen esa función, sacar caliente y enseguida colocar encima la rúcula. 

CONSEJOS:
* Dependiendo del horno, puede tardar más tiempo. Hay que vigilar que los bordes estén dorados y ese será el momento de sacarla.
* Si no tienen problemas con la lactosa, usen cualquier tipo de queso; aconsejo dos o tres diferentes.
* El queso curado le va a dar un punto de sabor muy interesante.
* En lugar de la aceituna triturada existen otras opciones. Un ejemplo sería usar crema de trufa que la venden en los supermercados, aunque ya saldría más cara la pizza.
* Si les gusta el tomate, pongan una base de tomate y ya no sería una pizza blanca, sino una pizza normal y corriente, pero muy rica.
* Añadir la rúcula al final para que quede fresca.

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