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Hacía tiempo que no escribía nada sobre decoración. En esta ocasión vengo cargada de ideas nuevas, frescas, alegres para la cocina y yo diría que para cualquier parte de la casa. Desde hace una década, aproximadamente, se están usando más de lo que era habitual los bloques de vidrio para decorar la cocina, ya que crean espacios luminosos, generando ambientes cálidos. Además, funcionan como aislantes térmicos y acústicos, a la vez que sirven para dividir espacios.

Imagina que no tienes entrada natural de luz y la cocina va donde va, que no hay posibilidad de moverla. Si bien, tras una de las paredes existe una parte de la casa bastante luminosa. Yo optaría, como en la foto, por colocar estos bloques que permiten que entre la luz y den tanta alegría a la estancia, ¿verdad? A mí me encanta cómo queda.

El pavés permite, por su variedad, que no se vea lo que sucede en la cocina o en la otra habitación con la que colinde porque los hay traslúcidos, es decir, respetan la intimidad de lo que acontece en ambos espacios. De todas formas, siempre entrará luz entre un 50 y un 80 %, dependiendo del que usemos. Sus formas y tamaños varían, lo que los hacen muy adaptables para todo lo que se nos pueda pasar por la cabeza. A mi me encanta la opción de combinar los incoloros con los de color, los lisos con los texturizados o los transparentes con los opacos e incluso realizar combinaciones entre todos ellos. Por ejemplo, en la cocina, colocar lisos opacos con lisos traslúcidos (para separar espacios y que incorpore luz), ubicando los traslúcidos en la parte más alta del muro de cristal, respetando la intimidad y la entrada de luz.

En Vitroland explican detalladamente cómo se pueden usar estos bloques de cristal, tanto en interiores como exteriores, en suelos, en claraboyas, etc. Cada pieza posee una cámara de  aire interior por lo que aislan térmica y acústicamente, además de ser impermeables y muy fáciles de limpiar. Esto es toda una ventaja en la cocina, ya que es una zona que se ensucia con facilidad. Si a eso le añadimos que estos ladrillos de vidrio son resistentes e ignífugos, reconozco que me atrae mucho su uso en esta zona de la casa.  Por otra parte, su resistencia al agua los convierte en un producto muy interesante a la hora de efectuar cerramientos en zonas húmedas, tales como la cocina, pero también en baños e incluso piscinas o terrazas.

Personalmente, me atrae mucho este método de construcción por su función decorativa, como puedes ver en la foto anterior. La posibilidad de crear un juego de colores y de texturas con un mismo producto, resultar muy útil para generar ambientes en una misma habitación. Por ejemplo, separando en una cocina la zona de los fogones de la de comer; colocando una encimera alegre, divertida y fácil de limpiar; resaltando una parte del suelo de dicha estancia; haciendo una claraboya para una mayor entrada de luz natural. Como se suele decirse, aquí entra en juego tu imaginación. Por casualidad, ¿tienes en casa bloques de vidrio? ¿Cuál es tu experiencia con este material?


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