Podría aventurarme a decir que el cochinillo de Segovia asado y el cordero lechal o lechazo son dos de los platos favoritos de los Españoles. Dará igual que estén cocinados de forma clásica, al horno, o de una manera más modera, ya que son unas carnes increíbles, con un sabor espectacular y difíciles de encontrar fuera de España. Eso sí, lo único importante para lograr una deliciosa receta es que el producto sea de calidad.

Indispensable, pues, será conseguir una buena materia prima, vivamos donde vivamos. De todas formas, hoy en día no hay excusa para no comer la mejor carne, ya que la podemos comprar online en multitud de empresas, como carnicería Damma, y así saborear estos deliciosos productos en cualquier parte del planeta y época del año.

¿Te gusta el cochinillo o el cordero?

En mi caso no podría responder a la pregunta porque me encantan las dos carnes. A mí me quita el sentido un buen cochinillo con su piel crujiente y un cordero bien horneado (si es en leña, ya me pierdo). ¿A ti te gusta alguna de estas carnes? ¿Con cuál te quedas?

Breve historia del cochinillo en España y propiedades nutricionales

El cochinillo es muy popular en España, sobre todo en Segovia, y se suele consumir bastante en fechas navideñas. La forma tradicional de hacerlo es al horno, sin más condimento que su propia grasa y un poco de agua, excepcionalmente. Este animal forma parte de la dieta alimenticia de otros países, como por ejemplo, Italia, Brasil, Portugal, Cuba, Uruguay o Argentina.

La gente suele huir, casi siempre, del cerdo por la idea extendida de su excesivo aporte calórico debido a la grasa. Pero estamos hablando del cerdo pequeño (lechón, cochinillo lechal) que toma leche materna y posee una elevado contenido de agua, por lo que es adecuado consumirlo incluso estando a dieta. Esta carne blanca, con menor contenido graso que un cerdo adulto y más sano que las carnes rojas, aporta 175 calorías por cada 100 gramos.

Un alimento muy adecuado para el ser humano en épocas de crecimiento, ya que su alto contenido en proteínas estimula la formación de tejidos corporales y ayuda al buen desarrollo muscular. La carne de cochinillo se caracteriza por ser rica en proteínas, riboflavina, vitaminas B6 y B12, grasas poliinsaturadas (grasas saludables) y grasas monoinsaturadas (necesarias para nuestro organismo). Aporta minerales como magnesio, selenio, fósforo, potasio, zinc o hierro.

Receta de cochinillo asado de manera tradicional con trucos para la piel crujiente.

Tradición del cordero en España y propiedades nutricionales

Algunos textos indican su llegada a través de Italia, en otros se hace referencia a Sicilia y a fechas tan lejanas en el tiempo como 4600 o 4800 a. C. El cordero es un producto muy apreciado en España, sobre todo el cordero lechal, de cultura tradicional y con platos ancestrales, transmitidos de madres y padres a sus hijos. El cordero forma parte de nuestra gastronomía, como evidencian diversas recetas campesinas y de pastores: comidas sabrosas y de guiso lento.

Las zonas de España donde este alimento ha estado más presente durante décadas con recetas propias de su gastronomía son Extremadura (caldereta a la extremeña, chanfaina), Castilla y León (cordero en horno de leña, mollejas de cordero a la zamorana), Castilla-La Mancha (zarajos de cordero, caldereta de cordero manchega), Navarra (cordero al chilindrón) y Aragón (ternasco a la plancha).

Esta cría de la oveja se caracteriza por ser una carne muy tierna y bastante apreciada por su sabor (aunque no a todo el mundo le agrada). Alimento rico en proteínas, minerales (fósforo, zinc, potasio, hierro) y vitaminas B2, B3, B6 y B12, vitaminas que ayudan a regular el funcionamiento del sistema nervioso. Si bien, su aporte calórico es mayor que el del cochinillo: por cada 100 gramos de cordero, 225 calorías.

Recetas de cordero y cochinillo

Imprimir Receta