Dos recetas con salmón ahumado: dip y rollitos rellenos

En este blog podrás encontrar muchas recetas con salmón, ya sea ahumado o fresco, y es que se trata de una de mis debilidades gastronómica. Los pescados ahumados son una auténtica delicia, por lo menos para todas aquellas personas a las que les gusta este tipo de alimento; desconozco si tú eres una de ellas.

Recetas con salmón ahumado, fáciles y ssabrosas

Hoy he decidido hacer dos recetas de salmón ahumado porque se me iba a caducar el queso de untar sin lactosa que tengo en la nevera. Y es que no corren tiempos como para tirar la comida. Estas propuestas con salmón ahumado son bien sencilla, además de versátiles, por lo menos a mí me lo parece. Si consigues hacerlas siguiendo las instrucciones, con muy pocos ingredientes lograrás vivir en boca una explosión de sabores.

Ingredientes para hacer el dip y los rollitos de salmón

  • 200 gramos de salmón ahumado.
  • 125 gramos de queso de untar sin lactosa o normal.
  • 20 gramos de cebolla.
  • 15 gramos de nueces.

Receta de crema de salmón ahumado con queso sin lactosa

  1. Pon en una trituradora las nueces para conseguir que se transformen en polvo.
  2. Pica muy bien la cebolla e introduce en la máquina de procesar junto con 125 gramos de salmón (reserva en la nevera 75 gramos de salmón para los rollitos), las nueces en polvo y los 125 gramos de queso.
  3. Tritura muy bien hasta conseguir una pasta homogénea sin tropezones.
  4. Reserva parte de la mezcla para los rollitos.
  5. Pon el resto de la crema en un recipiente para llevar a la mesa.

Receta de rollitos de salmón

  1. Saca de la nevera los 75 gramos de salmón ahumado.
  2. Extiende bien estas láminas de salmón reservadas.
  3. Coloca la crema reservada sobre la base de estas láminas de salmón.
  4. Enrolla el salmón sobre sí mismo.
  5. Puedes cortarlo para hacer pequeños rollitos o dejarlo más grande.
  6. En las fotos puedes ver varios tamaños de rollitos. 

Dip de salmón ahumado y rollitos rellenos

Trucos y consejos para estas recetas de salmón ahumado

  • Yo uso queso sin lactosa porque soy intolerante a la lactosa, así que tú escoge el que más te guste.
  • Las nueces son optativas, puedes cambiarlas por almendras e incluso por pistachos.
  • La cantidad de cebolla que te indico en la receta no le da un sabor fuerte, pasa casi desapercibida. En caso de desear darle un punto más subido, aumenta la cantidad de cebolla, unos 10 o 15 gramos más.
  • Quizá te interese quitar los frutos secos y darle un punto de sabor, cosa que puedes conseguir con cebollino o con pasas picadas, por ejemplo.
  • Tal vez te guste todo el pescado ahumado. En ese caso, existe la posibilidad de cambiar el salmón por trucha o por bacalao ahumado, para ir variando.
  • La crema se puede consumir con verduras o con pan.
  • A la hora de hacer los rollitos, tú decides el grosor y el tamaño. Así que usa tu imaginación y prepáralos grandes y pequeños desde el principio o una vez formado una grande, corta en pequeños rollitos.
  • Así que el tamaño de estos rollitos dependerá de ti, tú decides cuál te gusta más. Si vas a hacer un picoteo variado para tus invitados e invitadas, seguro que te resultará más práctico cortarlos.
  • Otra variable es triturar todos los ingredientes sin añadir el queso, para luego mezclarlos manualmente y hacer bombones.
  • El tema de no mezclar todos los ingredientes para los bombones es para no sobrebatir. Si no obtendríamos este dip que es una crema muy suave, difícil de trabajar. 
  • Si queda como este dip, será complicado formar los bombones nada más hecha la crema. Otra opción, colocar este dip un rato en el congelador y así sí que se podrán hacer los bombones.
  • A la hora de formar las bolas, si las haces con las manos, ponte guantes. En caso de emplear dos cucharas, que sean de café (si te gustan pequeños) o de sopa (si te agradan los bombones más grandes). Eso sí, la forma no será una perfecta bola. Quizá debas pulirlos con las manos.
  • Los bombones podrás forrarlos con salmón o rebozarlos en frutos secos, el que a ti te agrade más.
  • Si decides rebozarlos en frutos secos, tritúralos a tu gusto: más gruesos o déjalos como si fuera polvo.
  • Como puedes ver, con pocos ingredientes puedes hacer muchas recetas: bombones, rollitos, dip e incluso usar la crema como un relleno para pasta o verduras.

 

Cochinillo o cordero lechal, ¿cuál te gusta más?

Podría aventurarme a decir que el cochinillo de Segovia asado y el cordero lechal o lechazo son dos de los platos favoritos de los Españoles. Dará igual que estén cocinados de forma clásica, al horno, o de una manera más modera, ya que son unas carnes increíbles, con un sabor espectacular y difíciles de encontrar fuera de España. Eso sí, lo único importante para lograr una deliciosa receta es que el producto sea de calidad.

Indispensable, pues, será conseguir una buena materia prima, vivamos donde vivamos. De todas formas, hoy en día no hay excusa para no comer la mejor carne, ya que la podemos comprar online en multitud de empresas, como carnicería Damma, y así saborear estos deliciosos productos en cualquier parte del planeta y época del año.

¿Te gusta el cochinillo o el cordero?

En mi caso no podría responder a la pregunta porque me encantan las dos carnes. A mí me quita el sentido un buen cochinillo con su piel crujiente y un cordero bien horneado (si es en leña, ya me pierdo). ¿A ti te gusta alguna de estas carnes? ¿Con cuál te quedas?

Breve historia del cochinillo en España y propiedades nutricionales

El cochinillo es muy popular en España, sobre todo en Segovia, y se suele consumir bastante en fechas navideñas. La forma tradicional de hacerlo es al horno, sin más condimento que su propia grasa y un poco de agua, excepcionalmente. Este animal forma parte de la dieta alimenticia de otros países, como por ejemplo, Italia, Brasil, Portugal, Cuba, Uruguay o Argentina.

La gente suele huir, casi siempre, del cerdo por la idea extendida de su excesivo aporte calórico debido a la grasa. Pero estamos hablando del cerdo pequeño (lechón, cochinillo lechal) que toma leche materna y posee una elevado contenido de agua, por lo que es adecuado consumirlo incluso estando a dieta. Esta carne blanca, con menor contenido graso que un cerdo adulto y más sano que las carnes rojas, aporta 175 calorías por cada 100 gramos.

Un alimento muy adecuado para el ser humano en épocas de crecimiento, ya que su alto contenido en proteínas estimula la formación de tejidos corporales y ayuda al buen desarrollo muscular. La carne de cochinillo se caracteriza por ser rica en proteínas, riboflavina, vitaminas B6 y B12, grasas poliinsaturadas (grasas saludables) y grasas monoinsaturadas (necesarias para nuestro organismo). Aporta minerales como magnesio, selenio, fósforo, potasio, zinc o hierro.

Receta de cochinillo asado de manera tradicional con trucos para la piel crujiente.

Tradición del cordero en España y propiedades nutricionales

Algunos textos indican su llegada a través de Italia, en otros se hace referencia a Sicilia y a fechas tan lejanas en el tiempo como 4600 o 4800 a. C. El cordero es un producto muy apreciado en España, sobre todo el cordero lechal, de cultura tradicional y con platos ancestrales, transmitidos de madres y padres a sus hijos. El cordero forma parte de nuestra gastronomía, como evidencian diversas recetas campesinas y de pastores: comidas sabrosas y de guiso lento.

Las zonas de España donde este alimento ha estado más presente durante décadas con recetas propias de su gastronomía son Extremadura (caldereta a la extremeña, chanfaina), Castilla y León (cordero en horno de leña, mollejas de cordero a la zamorana), Castilla-La Mancha (zarajos de cordero, caldereta de cordero manchega), Navarra (cordero al chilindrón) y Aragón (ternasco a la plancha).

Esta cría de la oveja se caracteriza por ser una carne muy tierna y bastante apreciada por su sabor (aunque no a todo el mundo le agrada). Alimento rico en proteínas, minerales (fósforo, zinc, potasio, hierro) y vitaminas B2, B3, B6 y B12, vitaminas que ayudan a regular el funcionamiento del sistema nervioso. Si bien, su aporte calórico es mayor que el del cochinillo: por cada 100 gramos de cordero, 225 calorías.

Recetas de cordero y cochinillo

Menaje indispensable en tu cocina: catorce utensilios que no deben faltar

Todo el mundo está con la vuelta al cole, los libros de texto para los niños y las niñas, los uniformes, los horarios… En fin, se trata de retomar la rutina del ritmo laboral y escolar. Por eso he decidido hacer un repaso por mi cocina para que hagas conmigo el regreso a los fogones revisando el menaje de cocina. ¿Qué te parece? ¿Preparamos la vuelta a la cocina?

Utensilios básicos de cocina

Menaje básico que no debe faltar en tu cocina

Indudablemente voy a hablar de lo que considero menaje básico de cocina y seguro que tú pensarás que me faltan o sobran algunas cosas porque cada persona sabe qué platos y comidas suele preparar y qué necesita para tal fin. De todas formas, intentaré comentar cosas tan básicas que en muchas coincidirás conmigo y dejaré a parte el tema de la repostería para otro día:

  1. Unos cuchillos de cocina adecuados para cada corte. No es lo mismo un cuchillo para pan que uno para queso o para pelar patatas.
  2. Platos. Intenta tener el doble de platos hondos, llanos y de postre, dependiendo del número de personas que haya en tu hogar. Estos no solo son indispensables para comer, sino también para que puedas sacar la comida de los recipientes en los que la has cocinado, de ahí que los incluya en indispensables.
  3. Una cubertería básica para disfrutar de la comida con cuchillos para carne, es decir, que la corte con facilidad.
  4. Fuentes de servir, para ensaladas (que también te resultará útil, si es honda, para guisos) y por lo menos una bandeja plana (muy práctica a la hora de llevar a la mesa pescado horneado, por ejemplo, si tienes invitados).
  5. Bandejas para horno. Con una mediana y otra grande será suficiente. Busca que una de ellas sea algo honda, pues si vas a cocinar un plato que lleve verduras, patatas y la proteína, así como líquidos, tendrá capacidad suficiente.
  6. Un juego de paletas, cucharas y pinzas para manejar la comida. No sé si serás de las personas que prefieren las pinzas para voltear los alimentos o no te gusta este utensilio. Sea como sea, sí que necesitarás un juego de tenedor, cuchara, cucharón, espumadera y paleta de madera (personalmente me gusta mucho la madera), metal o silicona.
  7. Sartenes. Una mediana para tortillas y verduras. Otra un poco mayor para colocar carne y pescado con el fin de hacerlos a la plancha y que no falte espacio. En este último caso, prefiero la plancha cuadrada lisa.
  8. Tijeras. Ya sabes que no es lo mismo una tijera para carne que una para pescado y resultan indispensables si manipulas estos alimentos.
  9. Cacerolas. Aquí serás tú quien conozca mejor qué tipo de guisos realizas y qué cantidades manejas. Esto te permitirá decidir los tamaños básicos, los indispensables. Indudablemente, una pequeña y una mediana resolverán bastante.
  10. Tablas, por lo menos una mediana y una grande. Ojo, es importante limpiarlas bien y ten en cuenta la contaminación cruzada, por lo que será muy adecuado que determines cuál será para la carne y cuál para las verduras con el fin de evitar este tipo de riesgos en el procesamiento alimenticio.
  11. Robot, procesador. Uno que triture tanto líquidos como productos secos.
  12. Un medidor o una pesa. El medidor suele ser bastante barato, aunque hoy en día hay pesas que están muy bien de precio. La elección dependerá de lo que te quieras gastar y de tus preferencias.
  13. Tarros de cristal para conservar y congelar alimentos. Sí, también los hay de plástico, si bien, los de cristal son muy prácticos, más limpios y responsables con el medio ambiente.
  14. Un batidor de varillas para poder batir los huevos para una tortilla (se puede hacer con un tenedor, pero no queda igual), montar claras o cremas, por ejemplo.
Utensilios de cocina básicos

Menaje opcional para la cocina

  • Rallador con múltiples opciones. Comento con múltiples opciones porque si vas a comprarte un rallador que por lo menos puedas conseguir juliana y rodajas.
  • Mortero para machacar ingredientes que sirvan de aderezo para los platos, como un majado de ajo y perejil, por ejemplo. De todas formas, si tienes un robot procesador, este podrá realizar funciones similares. No queda igual, pero resuelve bastante y hoy en día la tendencia es esta última, usar el robot procesador.
  • Un reloj para calcular los tiempos de cocción. Hablo de un reloj que marque minutos, los hay muy baratos e incluso algunos hornos vienen con él. En mi caso, yo necesito uno externo.
  • Escurridor para eliminar el líquido de verduras y patatas.
  • Colador para líquidos, incluso para infusiones o para espolvorear cacao por encima de un postre.
  • Olla rápida. Como ves, no se trata de un menaje indispensable, si bien ayuda bastante cuando tienes poco tiempo y es mucho más económica que un robot de cocina. Claro que este último hace muchas más funciones que simplemente cocinar rápido.
  • Un pelador. Un utensilio que me encanta porque permite pelar verduras y frutas aprovechando al máximo el producto, y eliminando solo lo justo de forma sencilla.

Trucos y consejos

  • Indudablemente, en la cocina se entiende que no debe faltar el horno y la placa de cocción o cocina de gas.
  • Algo que no debes olvidar son las tapas de los recipientes, por eso es mejor comprar cacerolas con sus tapas y sartenes que también las traen.
  • Si tienes microondas, un básico son las tapas para que no se te manche cada vez que calientes alguna comida.
  • Recuerda limpiar muy bien las sartenes, cacerolas, ollas y bandejas de horno siguiendo los consejos del fabricante.
  • En caso de optar por utensilios de madera ten mucho cuidado con la limpieza. Ya sabes que la madera es porosa, así que absorbe todo. No los dejes sin limpiar ni en remojo, lávalos al momento con agua y jabón y seca muy bien.

 

Receta de pasta lumaconi rellena de pollo y con salsa de verduras

Lumaconi, pasta típica italiana que se suele comer rellena y que hoy traigo a tu mesa. En esta ocasión, la he preparado con pollo y una salsa de verduras que no contiene lactosa; así podrá disfrutar del plato toda la familia, incluidos los intolerantes a la lactosa, como es mi caso.

Receta de pasta lumaconi rellena de pollo en salsa sin lactosa.

Esta pasta también es conocida por nombres tan variados como caracola, ballena, tiburón o galets. Algunos relatos indican que es originaria del sur de Italia, de la Campania, mientras que otros textos exponen que en realidad surgió en Luguria. Así que nos encontramos ante un dilema, ¿quién fue primero? No entraré en ello y mejor me pongo manos a la obra con la sabrosa receta.

Ingredientes para el relleno de los lumaconi

  • 85 gr de queso rallado sin lactosa.
  • 300 gr de pechuga de pollo.
  • 100 gr de nata sin lactosa.
  • Aceite de oliva virgen.
  • 100 gramos de beicon.
  • 130 gr de lumaconi.
  • 1 zanahoria grande.
  • 1 cebolla pequeña.
  • 1 hoja de laurel.
  • 250 ml de leche.
  • 2 dientes de ajo.
  • 60 ml de vino.
  • Orégano.
  • Sal.

Ingredientes para la crema de verduras que lleva por encima

  • 100 ml de caldo de verduras o de carne.
  • 100 ml de leche sin lactosa.
  • 100 ml de nata sin lactosa.
  • 1 zanahoria grande.
  • 50 ml de vino.
  • 1 diente de ajo.
  • 1/2 cebolla.
  • Orégano.
  • Sal.

Elaboración del relleno de los lumaconi

  1. Calienta agua con sal y un poco de aceite.
  2. Cuando esté hirviendo, añade los lumaconi.
  3. Cocina durante 14 minutos en mi caso. Tú mira bien el paquete porque algunas marcas ponen 16 minutos.
  4. Por otro lado, en un recipiente pon un poco de aceite de oliva y calienta.
  5. Pela las verduras y pícalas muy bien en mirepoix (dados pequeños).
  6. Añade las verduras y déjalas al fuego durante 10 minutos.
  7. Revisa que no se peguen. Si hiciera falta, pon un poco más de aceite de oliva.
  8. Seguidamente, incorpora la carne de pollo troceada y mantén al fuego unos 5 minutos.
  9. Agrega el beicon, el orégano, la hoja de laurel, la pizca de sal y deja otros 3 minutos.
  10. Vierte el vino, la leche sin lactosa, la nata sin lactosa y remueve durante unos 2 minutos.
  11. Ahora, pon todo en el vaso de la picadora que uses, elimina un poco de caldo si es excesivo, y triturar de manera que queden trozos.
  12. Si eliminaste líquido antes de triturar, por favor, resérvalo.
Ingredientes para hacer pasta lumaconi rellena al horno.

Elaboración de la salsa

  1. Pon en una sartén o cacerola la cebolla bien picada y mantén al fuego durante unos 5 minutos o hasta que adquiera un color transparente.
  2. Añade la zanahoria picada en trozos y cocina durante 5 minutos.
  3. Luego, vierte todos los líquidos, incluido el caldo reservado, y mezcla todo muy bien.
  4. Adereza con una pizca de sal y el orégano, deja al fuego otros 2 o 3 minutos más.
  5. Coloca todo en el vaso de un procesador para triturar, el que uses habitualmente, y en esta ocasión sí hay que triturar muy bien para qué quede todo deshecho, líquido.
  6. Saca con cuidado las caracolas del agua y ponlas en el recipiente que usaras para el horno.
  7. Comienza a rellenar con mucho cuidado para que no se rompa la pasta. Puedes ayudarte con una cuchara de postre.
  8. Una vez rellena toda la pasta, vierte por encima el líquido que trituraste antes.
  9. Espolvorea con el queso rallado de gratinar e introduce en el horno que previamente habrás precalentado, con calor arriba y abajo, a 180º.
  10. Hornea a 180º con calor solo abajo hasta que el queso comience a fundirse.
  11. En ese momento puedes poner la función grill para gratinarlo.
  12. Sacar y servir al gusto.
Galets rellenos con pollo y salsa, gratinados al horno.

Trucos y consejos para hacer pasta lumaconi

  • Si no eres intolerante a la lactosa, usa queso y nata con lactosa.
  • En caso de ser alérgico o alérgica a la lactosa, cambia estos productos por los que emplees en su lugar habitualmente, como natas vegetales, por ejemplo.
  • En las fotos puedes observar que el relleno lo dejé con trozos, si te gusta cremoso, mejor tritúralo mucho hasta conseguir una pasta.
  • Yo trituré la hoja de laurel. En caso de no agradarte su sabor triturada, mejor quítala antes de triturar.
  • Observa bien la consistencia del relleno y si te parece poco cremosa, vierte un poco del líquido que le hayas quitado anteriormente hasta obtener el punto que más te agrade.
  • Muy importante, rectifica de sal una vez triturado el relleno, no antes.
  • La salsa también es aconsejable rectificarla de sal una vez la has triturado.
  • Si puedes tomar tomate, añádele un poco pues le da un punto de sabor muy interesante. Ya sabes que yo lo puedo consumir muy poco, de ahí que aparezca poco en mis recetas.
  • En caso de no agradarte la zanahoria, cámbiala por otra verdura como pimientos rojos o pimientos naranjas, por ejemplo.
  • No sé si tendrás problemas con el gluten, en ese caso, busca los lumaconi sin gluten. Existen varias marcas que comercializa este producto.
  • ¿Te gusta el picante? Bueno, ponle un puntito de pimienta al relleno y a la salsa. Yo hace años que no la puedo consumir. Aunque en esta ocasión creo que este plato tiene una potencia de sabor tan interesante que no necesita picante.

Delicioso pastel de carne de cordero con romero

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Nunca en mi vida había preparado un pastel de carne cordero, no se me había ocurrido. ¿Por qué me animé en esta ocasión a hacerlo? Pues porque en el libro La cocina fácil de Lorraine Pascale, que me encanta, encontré un pastel delicioso de carne con romero que adapté a mis circunstancias alimenticias. En vez de emplear pimienta, que ya sabes que no puedo tomarla, opté por aceite de oliva con ajo, que le da un punto de sabor riquísimo a los platos (desde aliños, verduras, pescados o carnes a la plancha hasta platos más elaborados como este).

Ingredientes pastel de carne de cordero

  • Aceite de oliva con ajo.
  • 2 cebollas rojas medianas, peladas y picadas.
  • 3 o 4 cucharadas de vinagre balsámico.
  • 2 tallos medianos de apio bien picado o 1 grande.
  • 2 ramas de romero fresco muy bien picadas.
  • 750 g de carne de cordero cortada en tacos muy pequeños, limpia de grasa.
  • 200 ml de vino oloroso.
  • Orégano.
  • 1 hoja de laurel.
  • 2 cucharadas soperas de salsa de soja.
  • 2 cucharadas de salsa de tomate casero.
  • Sal.
  • Ajo en polvo.
  • 1 kg de patatas medianas y con su cáscara bien limpia.
  • 70 mililitros de nata sin lactosa.
  • 75 gramos de mantequilla sin lactosa.
  • Queso rallado sin lactosa.

¿Cómo preparar un exquisito pastel de carne con romero?

Ahora llega el momento de la elaboración de las verduras, la carne y el puré de patatas, para finalmente introducirlo todo en el horno. Este proceso requiere de paciencia, organización y algo de tiempo para que el pastel quede en su punto. Con el fin de que el proceso de elaboración no te resulte muy largo, puedes cortar las verduras desde el día anterior y conservarlas tapadas en la nevera, así como limpiar muy bien las patatas y reservarla. Esto permitirá que tengas todo preparado y organizado para dedicarte únicamente al cocinado del pastel.

Elaboración de las verduras y la carne

  1. Dora la cebolla con un poco de aceite de oliva con ajo.
  2. Añade el vinagre balsámico, sube el fuego y cocina hasta que se haya evaporado.
  3. Introduce la zanahoria, el apio y el romero, remueve muy bien y cocina durante unos 5 minutos.
  4. Añade la carne de cordero picada y cocina hasta que adquiera un tono tostado.
  5. Incorpora el vino, el ajo en polvo, la hoja de laurel, el orégano, las 2 cucharadas de tomate casero y las 2 cucharadas de salsa de soja.
  6. Cocina durante 15 minutos y prueba para saber qué cantidad de sal necesita, rectifica si hiciera falta.
  7. Prueba la carne y continúa cocinando hasta que este tierna, unos 10 o 15 minutos más.
  8. Una vez cocinada la carne con las verduras, reserva. Eso sí, quita la hoja de laurel.

Cómo preparar el puré de patatas

  1. Pon al fuego una cacerola o una olla rápida con agua y sal justo en el momento en el que comiences a cocinar todas las verduras (zanahoria, apio y cebolla, en ese momento).
  2. Para que hierva más rápidamente, tapa el recipiente.
  3. Una vez hierva el agua, introduce las patatas con cáscara y bien limpias.
  4. Si las haces en olla rápida sigue las instrucciones del tiempo requerido. En la mía están en unos 10 minutos.
  5. Si las haces en un caldero convencional, a los 20 minutos pincha para ver si están en su punto. En caso contrario cocina hasta que estén tiernas.
  6. Una vez hechas, escúrrelas y deja que pasen unos minutos para que puedas pelarlas sin quemarte.
  7. Tras peladas, trocea las patatas en un recipiente donde vayas a hacer el puré.
  8. Vierte la mitad de la nata y la mitad de la mantequilla, y comienza a escachar con un escacha patatas.
  9. Prueba el punto de sal y rectifica si hiciera falta más. Al cocinarse con la piel casi no absorbe sal.
  10. Incorpora el resto de la nata y de la mantequilla, y continúa escachando hasta lograr un puré uniforme.

Horneado del pastel de carne de cordero

  1. Precalentar el horno a 180°.
  2. Escurre un poco los líquidos de la verdura y la carne en un recipiente (puedes usarlo después para regar el pastel con dicho líquido. Eso sí, deja un poco de líquido, no lo escurras del todo).
  3. Procede a colocar la verdura y la carne en el fondo de un recipiente especial de horno.
  4. Encima pon el puré de papas con cuidado, que cubra bien la carne.
  5. Introduce en el horno a 180º y durante unos 15 minutos.
  6. Transcurrido este tiempo, saca la fuente del horno y coloca encima el queso rallado.
  7. Vuelve a introducir en el horno, esta vez con la función grill para que se gratine el queso.
  8. Una vez gratinado, sacar y a disfrutar.
Trucos y consejos
  1. ¿Por qué cuezo las patatas con piel? Porque absorben menos agua y pierden menos almidón, lo que hace que el puré sea más consistente. Si quieres hacerlas peladas, córtalas en trozos grandes.
  2. En el caso de que no tengan problemas con el tomate, usa 2 cucharones grandes de salsa casera de tomate. Yo solo empleé 2 cucharadas rasas de sopa por mis circunstancias alimenticias, no lo tolero muy bien.
  3. La receta original lleva salsa Worcestershire en lugar de salsa de soja.
  4. El ajo en polvo se puede sustituir por pimienta negra recién molida.
  5. Si no tienes ningún vino oloroso en casa, puedes cambiarlo por caldo de carne o de verduras, incluso por una pastilla de caldo con agua.
  6. Puede ser que tú no seas intolerante a la lactosa, así que opta por nata, mantequilla y queso del que uses habitualmente.
  7. Si eres alérgica o alérgico a la lactosa, cambia la mantequilla y la nata por los productos que suelas emplear en estos caso.
  8. Esta receta se puede preparar perfectamente con carne de pollo y si quieres darle un punto de grasa para que no sea tan suave, añádele bacón. Luego, tritura todo en la máquina (no lo cortes en dados como en el caso del pastel de cordero) y dora con las verduras.
  9. El apio lo puedes sustituir por puerro o por calabacín. Usa las verduras que más te gusten y las especias que más te agraden.