Gazpacho de melón con lychees

En muchas zonas del planeta hace frío, pero en Canarias el calor sigue acompañándonos. Por eso, este fin de semana he preparado este plato fácil, sabroso y de aprovechamiento: receta de gazpacho de melón con lychees.

Receta de gazpacho de melón

RECETA DE GAZPACHO DE MELÓN CON LYCHEES

Esta receta de gazpacho de melón con lychees nació al abrir la nevera y ver que tenía una serie de ingredientes que se iban a estropear. El melón, el pobre, o lo usaba o lo tiraba. Los lychees eran de lata, la había abierto hacía una semana y guardado los que sobraron en la nevera en un táper. El queso, restos que no usé para la receta de dip de salmón. Por lo que le debía dar salida a estos producto y aprovecharlos, convirtiéndolos en un plato apetecible, en vez de tirarlos.

No suelo hacer gazpachos en casa porque no puedo tomar tomate, pero este no lo lleva. Así que se trata de uno de esos inventos que nacen fruto de las circunstancias. Claro que he intentado respetar un poco la base con el pan, el vinagre, la cebolla y alguna cosilla más para que se parezca. Además, es ideal como primer plato e incluso como único para las cenas.

INGREDIENTES PARA LA RECETA DE GAZPACHO DE MELÓN CON LYCHEES

Ingredientes para 4 personas

  • 500 g de melón.
  • 30 g de pan tostado.
  • 50 g de pepino.
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 15 ml de vinagre de manzana o de Módena.
  • 100 g de cebolla.
  • 1 diente de ajo (opcional)
  • 15 g de queso sin lactosa (opcional).
  • 12 lychees (opcional).
  • Sal.

RECETA DE GAZPACHO DE MELÓN CON LYCHEES PASO A PASO

  1. Pela el melón, quítale las semillas y córtalo en trozos.
  2. Pon los trozos dentro de la batidora que vayas a emplear para hacer el gazpacho de melón con lychees o en un recipiente si lo que vas a usar es un brazo para triturarlo.
  3. Pela la cebolla y trocea. Añádela al recipiente donde tengas el melón.
  4. Lava, pela y trocea el pepino.
  5. Coloca los trozos de pepino dentro del recipiente donde están los demás ingredientes.
  6. Pela el diente de ajo e incorpora junto con el aceite, 10 ml de vinagre y la sal.
  7. Tritura bien hasta que quede una especie de sopa o crema.
  8. Prueba para rectificar de vinagre y sal. Yo le añadí 5 ml más de vinagre. Quizá a ti te parezca suficiente o quieras 10 ml porque te gusta más fuerte de sabor.
  9. Añade el pan y tritura de nuevo.
  10. Ahora tienes dos opciones, la primera es servir tal cual como hice yo (verás en las fotos algunos restos minúsculos de pan) o colarlo para que quede más fino.
  11. Por otro lado, toma los lychees y rellénalos de queso sin lactosa.
  12. Colócalo en un recipiente o táper y ponlo en la nevera para que se enfríe.
  13. Sirve en un vaso o plato hondo.
  14. Vierte el gazpacho de melón en el recipiente y añade los lychees al gusto.

Receta de gazpacho de melón paso a paso

Con esta receta participo en un evento que me hace mucha ilusión, el aniversario de la revista Handmade blogueros, el día internacional del bloguero del «Hecho a mano» y la III edición de los premios Handmade blogueros 2019. La temática para esta fiesta es el reciclaje (Celebración del Día Internacional del Bloguero del Hecho a Mano «Reto reciclaje»). Nada mejor en cocina que usar esos restos o productos que están a punto de caducar para no desecharlos, ¿verdad? La homenajeada de este año es Isabel (licenciada de Historia del Arte y restauradora de madera), del blog Alromasar. Una página en la que comparte sus maravillosos trabajos. Te invito a que la visites, seguro que te encantará.  

Día internacional del bloggero

TRUCOS Y CONSEJOS PARA HACER GAZPACHO DE MELÓN CON LYCHEES RELLENOS DE QUESO

  • Si no te gusta el melón, sustitúyelo por sandía, por ejemplo.
  • El pan puede ser fresco, miga, tostado al horno. Yo lo usé de paquete porque era un resto que me quedaba y esta receta es puro reciclaje.
  • Otra posibilidad sería pan de varios días, pan duro. A mí me gusta más con pan duro porque queda con una textura suave.
  • El ajo es opcional, se lo puedes quitar.
  • Utiliza el vinagre que más te agrade, de manzana, de vino, etc.
  • El pepino lo puedes cambiar por pimiento verde.
  • El queso sin lactosa en esta receta es porque yo soy intolerante. Tú emplea el habitual en tu casa.
  • Los lychees también son opcionales. Cámbialas por cerezas sin hueso rellenas de queso, por ejemplo.
  • Otra opción es eliminar los lychees  o las cerezas y añadir como acompañamiento jamón deshidratado.

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Receta fácil de lubina a la espalda

Esta receta fácil de lubina a la espalda estoy segura de que te encantará. Ya sabes que el pescado es una proteína muy sana, aunque hay unos menos grasos, como la merluza, y otros más grasos, como es el caso de esta rica lubina.

Receta fácil de pescado: lubina a la espalda

RECETA DE LUBINA A LA ESPALDA

Si sigues la receta, verás que esta lubina a la espalada es muy fácil de hacer y queda bien sabrosa. Con pocos ingredientes, conseguirás un plato exquisito, digno de cualquier mesa en Navidad o para celebraciones. Su carne es muy sabrosa, por lo que hasta con sal y nada más queda muy bien.

La lubina o róbalo se caracteriza por ser un pescado blanco semigraso, sabor especial y pocas espinas. Mejor comprarla salvaje (en libertad) y entre las fechas de noviembre y marzo, ya que es la época natural aconsejada de extracción. Además, su consumo es beneficioso porque nos aporta minerales como el fósforo, el hierro y el potasio, así como el sodio y el magnesio; vitaminas B. En cuanto a calorías, aproximadamente unas 86, dependiendo de cómo se cocine.

INGREDIENTES PARA LA RECETA DE LUBINA A LA ESPALDA

Para 2 comensales. Tiempo de elaboración: 10 minutos. Tiempo de horneado aproximado: 10 minutos. Tiempo total aproximado: 20 minutos.

  • 1 lubina de ración por comensal (400-600 g) o 1 lubina de 800 g.
  • 1 cabeza de ajos.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vinagre de vino.
  • Sal.

RECETA FÁCIL DE LUBINA A LA ESPALDA PASO A PASO

  1. Pide al pescadero o pescadera que limpie bien la lubina y la abra para hacer a la espalda.
  2. Pela toda la cabeza de ajos.
  3. Pica muy bien los dientes de ajo.
  4. Precalienta el horno a 180º durante 10 minutos.
  5. Saca una bandeja de horno e impregna con un poco de aceite de oliva virgen para que no se pegue o coloca papel de aluminio en su base.
  6. Dispón la lubina en la bandeja de horno y adereza con un poco de sal.
  7. Si te apetece acompañar el pescado con verduras al horno, pela y corta las verduras en rodajas y trozos finos, como en la foto.
  8. Coloca las verduras que hayas decidido cocinar en una bandeja de horno.
  9. Adereza las verduras al gusto: sal, orégano, perejil…
  10. Cocina dicha verdura durante unos 25 minutos si lleva patatas o zanahorias, para que queden en su punto.
  11. A los 25 minutos, pincha las verduras para comprobar si les falta poco tiempo.
  12. Si no preparas verduras para acompañar el pescado, los pasos anteriores te sobrarán.
  13. Introduce la lubina en el horno y cocínala durante 8 o 10 minutos a lo sumo.
  14. Coloca al fuego una sartén o cacerola con aceite de oliva virgen para hacer los ajos.
  15. Controla el tiempo de cocinado de los ajos para que no se te quemen.
  16. Cuando veas que los ajos comienzan a tomar un tomo dorado, aparta del fuego y vierte el vinagre.
  17. Remueve bien para que se mezclen los sabores en la sartén o cacerola

TRUCOS Y CONSEJOS PARA HACER LUBINA A LA ESPALDA

  • Si no consigues lubina de ración, cómprala para 2 comensales.
  • En mi caso, compré una de casi 800 g que dio para dos comensales.
  • El tiempo de horneado dependerá de lo grande que sea la lubina, a más grosor y peso, mayor tiempo de cocinado. Aunque no suele exceder de 12 o 15 minutos, a lo sumo.
  • Puede que no encuentres lubina, no pasa nada, pide al pescadero que te dé otro pescado que tenga una carne similar y que te lo abra de la misma manera.
  • La dorada a la espalda es un pescado que también queda muy rico.
  • El paso de los ajos con el aceite y el vinagre al final es muy importante, porque será el que le aporte el punto justo de sabor a este asado. Así lo preparan en muchos restaurantes.
  • Para saber si el vinagre es el adecuado o, para tu gusto, le falta más, toma un trozo de miga de pan y pruébalo. Rectifica si hiciera falta.
  • Tal vez no prepares verduras y no sepas qué poner de acompañamiento. Le va muy bien unas patatas guisadas y una ensalada.

Receta de pescado a la espalda

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Semifrío de moras, fresas y cacao sin lactosa

La receta de hoy lleva un poco de trabajo, pero es fácil y queda bien rica. Se trata de un semifrío de moras, fresas y cacao sin lactosa. A veces me encantaría tener alguna que otra herramienta más que facilitara la elaboración de productos como este. Miro por internet tiendas especializadas en maquinaria de hostelería para profesionales y particulares exigentes, y me entra un desconsuelo tremendo. Por ejemplo, una heladera para los helados que hago me facilitaría el trabajo, aunque para el semifrío de hoy no hace falta.

Receta de semifrío de fresas y moras

Receta de semifrío de moras, fresas y cacao

En esta ocasión vas a necesitar un molde alargado de los pequeños, unas varillas para montar claras y nata. Emplea las cantidades exactas indicadas en los ingredientes y sigue el paso a paso para que te quede en su punto. El cacao es opcional y lo puedes quitar. Yo lo preparé así para unos amigos que vinieron a comer a casa y a ella le encanta el chocolate.

Si te gustan los postres fresquitos y los frutos del bosque, estoy segura de que esta es tu receta. Una vez se enfría lo suficiente en el congelador, adquiere una consistencia casi parecida a la de un helado. Con la tranquilidad que da saber que se trata de repostería hecha en casa y sin tantos aditivos como los de los comerciales. Ya sé que el ritmo de vida, muchas veces impide hacer más cosas en la cocina, pero yo opto por ello siempre que puedo.

 

Ingredientes para la receta de semifrío de moras, fresas y cacao

  • 150 g de fresas.
  • 100 g de moras.
  • 100 g de azúcar.
  • 2 claras de huevo  o 125 gramos de claras pasteurizadas.
  • 200 ml de nata de repostería sin lactosa.
  • 1 vaina de vainilla.
  • 1 cucharada sopera de cacao en polvo.
  • Moras o frambuesas enteras para decorar.

Cómo hacer un semifrío de fresas, moras y cacao

  1. Limpiar muy bien la fruta.
  2. Colocarla en una batidora eléctrica y triturar.
  3. Usar directamente o, si no te gusta encontrarte trozos, cuela para eliminar las semillas.
  4. Te puedes ayudar de una cuchara para ir removiendo y facilitar que vaya saliendo el líquido del colador.
  5. Una vez tengas la fruta a tu gusto, resérvarla.
  6.  Monta las claras y cuando empiecen a coger consistencia, añade el azúcar poco a poco sin dejar de montar.
  7. Las claras deben quedar a punto de nieve, blancas y compactas.
  8. Cuando las claras estén a punto de nieve, reservarlas.
  9. Parte por la mitad, con mucho cuidado, la vaina de vainilla (de extremo a extremo) y luego extrae con la punta de una cuchara pequeña de café o de un cuchillo todas las semillas de su interior.
  10. Incorpora la nata bien fría junto con la vainilla a otro recipiente  o bol y móntala.
  11. Cuando la nata haya adquirido un  poco de consistencia, añade el cacao y sigue montando.
  12. Integra poco a poco, y ayudándote de una cuchara, la nata y la mezcla de frutas trituradas con las claras reservadas.
  13.  Mezcla, solo un poco y con muchísimo cuidado, para que puedan verse las vetas de la fruta a la hora de cortar el semifrío.
  14. Vierte la mezcla en un molde e introdúcelo  en el congelador.
  15.  A la hora de consumirlo, sácalo 10 minutos antes del congelador para que te resulte más fácil cortarlo.
  16. Decora con fresas, frambuesas o moras frescas y enteras.

Semifrío de moras, fresas y chocolate

Trucos y consejos para hacer un semifrío de fresas, moras y cacao

  • Si no te gusta alguna de las frutas, cámbialas a tu gusto. Por ejemplo, en vez de moras puedes emplear frambuesas.
  • El cacao es opcional, por lo que también puedes eliminarlo.
  • Es muy importante que la nata esté bien fría, así como la varilla y el recipiente en donde la vayas a montar.
  • Las claras deben ser muy frescas para que monten rápido. Ojo, monta las claras a punto de nieve.
  • También se pueden usar 125 gramos de claras pasteurizadas en sustitución de las claras frescas.
  • Monta las claras primero y cuando adquieran un poco de consistencia, comienza a incorporar el azúcar poco a poco para que sigan montando bien.
  • El postre es mejor dejarlo todo un día en el congelador bien tapado y en el momento de consumir, sacácalo unos 10 minutos antes.
  • En caso de emplear un molde que no sea de silicona, fórralo para que te resulte más fácil extraerlo.
  • La nata es sin lactosa por intolerancia. Tú puedes ponerla con lactosa si no te genera problemas digestivos.

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¿Qué tipos de uvas se usan para elaborar vino blanco?

En el mundo existe una gran variedad de uvas. En algunos libros aparece la cifra de 10 000, mientras que en otros pone que cerca de 20 000. ¡Imagínate! No todas las uvas se usan para hacer vino y menos aún para elaborar vino blanco. Seguro que muchas de las que te mencione a continuación (que son una pequeña selección) te sonarán o quizás sea el momento de animarte a  comprar vino blanco y descubrir nuevos aromas, matices y sabores.

Cómo maridar el vino blanco

En cuanto a qué vino comprar, pues no sabría decirte, ya que es cuestión de gustos. Por eso te hablaré un poco de las diferentes uvas empleadas para la elaboración del vino blanco y con qué maridan. Si bien, te diré que a mis amigos y familiares les encanta el Viña Esmeralda, elaborado con gewürztraminer y mocatel, y que marida muy bien con aperitivos de marisco, pescado y patés.

Tipos de uvas usadas para el vino blanco

  1. Airén. Una de las más abundantes en el territorio español, sobre todo en Castilla-La Mancha y la comunidad de Madrid, así como en menor proporción en Valencia, Murcia y en algunas zonas de Andalucía (donde es más conocida como Ailén, tal y como la llamaban en el siglo XV). Produce unos vinos suaves, afrutados, aromáticos Se emplea en vinos ligeros y para la producción de brandy. Marida con quesos, pastas, arroces, pescados y mariscos.
  2. Albariño. Se trata de un tipo de uva que se cultiva en Galicia y en toda Europa. Notas cítricas y florales; envolvente y fresco en boca. Maridaje: quesos suaves, carnes blancas, pescados gelatinosos, pulpo, marisco, arroces cremosos o que lleven pescado y comida japonesa, entre otras.
  3. Garnacha blanca. Según parece, su origen se centra en Aragón y con los años se fue extendiendo a Cataluña, La Rioja y Navarra. Los vinos resultantes suelen tener alta graduación alcohólica y cuerpo. Gustativamente, entrada dulce y fresca; untuoso y persistente en boca. Intensidad aromática, con notas de fruta blanca y tropical, así como florales. Maridaje con pescado, ensaladas de pastas y arroces ligeros con toques marinos o mixtos, así como orientales. También funciona muy bien con chocolate y postres.
  4. Godello. Presente, sobre todo, en los vinos blancos con D.O. del Bierzo (León), D.O. Monterrei y Valdeorras (Ourense, Galicia) y Portugal. Se adaptan muy bien a la fermentación en barrica. Vinos secos y con gran acidez; aromas florales y frutales (recuerda a la manzana). En boca, ligeros y de persistencia media. Marida muy bien con el típico pulpo a feira, así como con pescados y mariscos.
  5. Hondarribi zuri. Se cultiva sobre todo en Guipúzcoa y Vizcaya, y es la reina del Txacolí. Da lugar a vinos de color amarillo pálido, ligeros, frescos y ácidos. Con aromas cítricos delicados, notas florales y vegetales. Maridaje: marico, pescado, verduras, picoteo.
  6. Macabeo o viura. Propia de zonas como Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Navarra y Valencia. Aunque la parte de España donde más presencia tiene es en las bodegas de La Rioja. Con esta variedad se consiguen estupendos vinos blancos dulces y también secos, y espumosos ligeros. De acidez equilibrada y  agradable, fresco en boca. Con aromas de fruta blanca y florales anisados de intensidad media. Marida con tapas, quesos, ahumados, marisco, pescados y verduras.
  7. Malvasía. Originaria de Asia Menor, se fue extendiendo a través de la cuenca mediterránea. Hoy en día existen plantaciones, por ejemplo, en Australia, Brasil, California, Francia, Italia, Portugal. En España se cultiva en Canarias, Cataluña, La Rioja, Levante, Madrid, Navarra y Toro (Zamora). Los caldos que se obtienen suelen ser aromáticos, ácidos y no muy amargos. Maridaje: pescados, cordero, quesos.
  8. Moscatel.  De cultivo en numerosos países: Argentina, Australia, Austria, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia, Portugal y Sudáfrica, entre otros. En España se cultiva, principalmente, en Andalucía y Valencia. Los vinos moscatel seco van muy bien con platos de pescado y marisco. Los moscatel dulce, gracias a su toque de acidez y frescura, son muy adecuados para postres y aperitivos (como quesos fuertes, por ejemplo).
  9. Treixadura. Tradicional en Galicia (Rias Baixas) y con D.O. Ribeiro. Los vinos obtenidos con esta uva se caracterizan por ser aromáticos, con cuerpo y acidez equilibrada. Ideal para pescados, mariscos, quesos frescos y ensaladas.
  10. Verdejo. Autóctona de Rueda con D.O., aunque en algunos libros aparece que estas uvas proceden del norte de África. Permite fermentación y crianza en barrica. Da lugar a vinos frescos, equilibrados, aromáticos. Marida estupendamente con pescados, mariscos y ahumados.

Algunos trucos para el maridaje con vinos blancos

  • Vinos blancos dulces: estos maridan muy bien con comidas dulces, pues se reforzarán los sabores, y con aquellas que son ligeramente saladas.
  • Vinos blancos ácidos: en ese caso, resultan adecuados para comidas algo grasas. Con las dulces, el vino perderá un poco la intensidad de la acidez.
  • Vinos blancos muy ácidos: no sería el más aconsejable para tomar con, por ejemplo, un postre muy dulce. Se trata de opuestos que no se acompañan bien.
  • Carne de pollo o pavo: si están elaborados con especias, por ejemplo, o con alguna fruta, podría combinar con un blanco semi e incluso afrutado. Todo depende del sabor final en boca de todos los ingredientes del plato.
  • Marisco: para resaltar el sabor de este alimento, jugar con vinos jóvenes, ya que acompañarán perfectamente.
  • Pescados: siempre habrás oído que el  pescado marida a la perfección con vino blanco. Ahora, si se trata de pescados con un sabor fuerte, mejor un blanco crianza e incluso un tinto.
  • Pastas: aquí dependerá de la salsa y del resto de ingredientes, igual que con las carnes, para consumir un vino blanco. Es importante conocer el sabor en boca de todos los ingredientes del plato y que el resultado sea suave.

Dos recetas con salmón ahumado: dip y rollitos rellenos

En este blog podrás encontrar muchas recetas con salmón, ya sea ahumado o fresco, y es que se trata de una de mis debilidades gastronómica. Los pescados ahumados son una auténtica delicia, por lo menos para todas aquellas personas a las que les gusta este tipo de alimento; desconozco si tú eres una de ellas.

Recetas con salmón ahumado, fáciles y ssabrosas

Hoy he decidido hacer dos recetas de salmón ahumado porque se me iba a caducar el queso de untar sin lactosa que tengo en la nevera. Y es que no corren tiempos como para tirar la comida. Estas propuestas con salmón ahumado son bien sencilla, además de versátiles, por lo menos a mí me lo parece. Si consigues hacerlas siguiendo las instrucciones, con muy pocos ingredientes lograrás vivir en boca una explosión de sabores.

Ingredientes para hacer el dip y los rollitos de salmón

  • 200 gramos de salmón ahumado.
  • 125 gramos de queso de untar sin lactosa o normal.
  • 20 gramos de cebolla.
  • 15 gramos de nueces.

Receta de crema de salmón ahumado con queso sin lactosa

  1. Pon en una trituradora las nueces para conseguir que se transformen en polvo.
  2. Pica muy bien la cebolla e introduce en la máquina de procesar junto con 125 gramos de salmón (reserva en la nevera 75 gramos de salmón para los rollitos), las nueces en polvo y los 125 gramos de queso.
  3. Tritura muy bien hasta conseguir una pasta homogénea sin tropezones.
  4. Reserva parte de la mezcla para los rollitos.
  5. Pon el resto de la crema en un recipiente para llevar a la mesa.

Receta de rollitos de salmón

  1. Saca de la nevera los 75 gramos de salmón ahumado.
  2. Extiende bien estas láminas de salmón reservadas.
  3. Coloca la crema reservada sobre la base de estas láminas de salmón.
  4. Enrolla el salmón sobre sí mismo.
  5. Puedes cortarlo para hacer pequeños rollitos o dejarlo más grande.
  6. En las fotos puedes ver varios tamaños de rollitos. 

Dip de salmón ahumado y rollitos rellenos

Trucos y consejos para estas recetas de salmón ahumado

  • Yo uso queso sin lactosa porque soy intolerante a la lactosa, así que tú escoge el que más te guste.
  • Las nueces son optativas, puedes cambiarlas por almendras e incluso por pistachos.
  • La cantidad de cebolla que te indico en la receta no le da un sabor fuerte, pasa casi desapercibida. En caso de desear darle un punto más subido, aumenta la cantidad de cebolla, unos 10 o 15 gramos más.
  • Quizá te interese quitar los frutos secos y darle un punto de sabor, cosa que puedes conseguir con cebollino o con pasas picadas, por ejemplo.
  • Tal vez te guste todo el pescado ahumado. En ese caso, existe la posibilidad de cambiar el salmón por trucha o por bacalao ahumado, para ir variando.
  • La crema se puede consumir con verduras o con pan.
  • A la hora de hacer los rollitos, tú decides el grosor y el tamaño. Así que usa tu imaginación y prepáralos grandes y pequeños desde el principio o una vez formado una grande, corta en pequeños rollitos.
  • Así que el tamaño de estos rollitos dependerá de ti, tú decides cuál te gusta más. Si vas a hacer un picoteo variado para tus invitados e invitadas, seguro que te resultará más práctico cortarlos.
  • Otra variable es triturar todos los ingredientes sin añadir el queso, para luego mezclarlos manualmente y hacer bombones.
  • El tema de no mezclar todos los ingredientes para los bombones es para no sobrebatir. Si no obtendríamos este dip que es una crema muy suave, difícil de trabajar. 
  • Si queda como este dip, será complicado formar los bombones nada más hecha la crema. Otra opción, colocar este dip un rato en el congelador y así sí que se podrán hacer los bombones.
  • A la hora de formar las bolas, si las haces con las manos, ponte guantes. En caso de emplear dos cucharas, que sean de café (si te gustan pequeños) o de sopa (si te agradan los bombones más grandes). Eso sí, la forma no será una perfecta bola. Quizá debas pulirlos con las manos.
  • Los bombones podrás forrarlos con salmón o rebozarlos en frutos secos, el que a ti te agrade más.
  • Si decides rebozarlos en frutos secos, tritúralos a tu gusto: más gruesos o déjalos como si fuera polvo.
  • Como puedes ver, con pocos ingredientes puedes hacer muchas recetas: bombones, rollitos, dip e incluso usar la crema como un relleno para pasta o verduras.