Delicioso pastel de carne de cordero con romero

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Nunca en mi vida había preparado un pastel de carne cordero, no se me había ocurrido. ¿Por qué me animé en esta ocasión a hacerlo? Pues porque en el libro La cocina fácil de Lorraine Pascale, que me encanta, encontré un pastel delicioso de carne con romero que adapté a mis circunstancias alimenticias. En vez de emplear pimienta, que ya sabes que no puedo tomarla, opté por aceite de oliva con ajo, que le da un punto de sabor riquísimo a los platos (desde aliños, verduras, pescados o carnes a la plancha hasta platos más elaborados como este).

Ingredientes pastel de carne de cordero

  • Aceite de oliva con ajo.
  • 2 cebollas rojas medianas, peladas y picadas.
  • 3 o 4 cucharadas de vinagre balsámico.
  • 2 tallos medianos de apio bien picado o 1 grande.
  • 2 ramas de romero fresco muy bien picadas.
  • 750 g de carne de cordero cortada en tacos muy pequeños, limpia de grasa.
  • 200 ml de vino oloroso.
  • Orégano.
  • 1 hoja de laurel.
  • 2 cucharadas soperas de salsa de soja.
  • 2 cucharadas de salsa de tomate casero.
  • Sal.
  • Ajo en polvo.
  • 1 kg de patatas medianas y con su cáscara bien limpia.
  • 70 mililitros de nata sin lactosa.
  • 75 gramos de mantequilla sin lactosa.
  • Queso rallado sin lactosa.

¿Cómo preparar un exquisito pastel de carne con romero?

Ahora llega el momento de la elaboración de las verduras, la carne y el puré de patatas, para finalmente introducirlo todo en el horno. Este proceso requiere de paciencia, organización y algo de tiempo para que el pastel quede en su punto. Con el fin de que el proceso de elaboración no te resulte muy largo, puedes cortar las verduras desde el día anterior y conservarlas tapadas en la nevera, así como limpiar muy bien las patatas y reservarla. Esto permitirá que tengas todo preparado y organizado para dedicarte únicamente al cocinado del pastel.

Elaboración de las verduras y la carne

  1. Dora la cebolla con un poco de aceite de oliva con ajo.
  2. Añade el vinagre balsámico, sube el fuego y cocina hasta que se haya evaporado.
  3. Introduce la zanahoria, el apio y el romero, remueve muy bien y cocina durante unos 5 minutos.
  4. Añade la carne de cordero picada y cocina hasta que adquiera un tono tostado.
  5. Incorpora el vino, el ajo en polvo, la hoja de laurel, el orégano, las 2 cucharadas de tomate casero y las 2 cucharadas de salsa de soja.
  6. Cocina durante 15 minutos y prueba para saber qué cantidad de sal necesita, rectifica si hiciera falta.
  7. Prueba la carne y continúa cocinando hasta que este tierna, unos 10 o 15 minutos más.
  8. Una vez cocinada la carne con las verduras, reserva. Eso sí, quita la hoja de laurel.

Cómo preparar el puré de patatas

  1. Pon al fuego una cacerola o una olla rápida con agua y sal justo en el momento en el que comiences a cocinar todas las verduras (zanahoria, apio y cebolla, en ese momento).
  2. Para que hierva más rápidamente, tapa el recipiente.
  3. Una vez hierva el agua, introduce las patatas con cáscara y bien limpias.
  4. Si las haces en olla rápida sigue las instrucciones del tiempo requerido. En la mía están en unos 10 minutos.
  5. Si las haces en un caldero convencional, a los 20 minutos pincha para ver si están en su punto. En caso contrario cocina hasta que estén tiernas.
  6. Una vez hechas, escúrrelas y deja que pasen unos minutos para que puedas pelarlas sin quemarte.
  7. Tras peladas, trocea las patatas en un recipiente donde vayas a hacer el puré.
  8. Vierte la mitad de la nata y la mitad de la mantequilla, y comienza a escachar con un escacha patatas.
  9. Prueba el punto de sal y rectifica si hiciera falta más. Al cocinarse con la piel casi no absorbe sal.
  10. Incorpora el resto de la nata y de la mantequilla, y continúa escachando hasta lograr un puré uniforme.

Horneado del pastel de carne de cordero

  1. Precalentar el horno a 180°.
  2. Escurre un poco los líquidos de la verdura y la carne en un recipiente (puedes usarlo después para regar el pastel con dicho líquido. Eso sí, deja un poco de líquido, no lo escurras del todo).
  3. Procede a colocar la verdura y la carne en el fondo de un recipiente especial de horno.
  4. Encima pon el puré de papas con cuidado, que cubra bien la carne.
  5. Introduce en el horno a 180º y durante unos 15 minutos.
  6. Transcurrido este tiempo, saca la fuente del horno y coloca encima el queso rallado.
  7. Vuelve a introducir en el horno, esta vez con la función grill para que se gratine el queso.
  8. Una vez gratinado, sacar y a disfrutar.
Trucos y consejos
  1. ¿Por qué cuezo las patatas con piel? Porque absorben menos agua y pierden menos almidón, lo que hace que el puré sea más consistente. Si quieres hacerlas peladas, córtalas en trozos grandes.
  2. En el caso de que no tengan problemas con el tomate, usa 2 cucharones grandes de salsa casera de tomate. Yo solo empleé 2 cucharadas rasas de sopa por mis circunstancias alimenticias, no lo tolero muy bien.
  3. La receta original lleva salsa Worcestershire en lugar de salsa de soja.
  4. El ajo en polvo se puede sustituir por pimienta negra recién molida.
  5. Si no tienes ningún vino oloroso en casa, puedes cambiarlo por caldo de carne o de verduras, incluso por una pastilla de caldo con agua.
  6. Puede ser que tú no seas intolerante a la lactosa, así que opta por nata, mantequilla y queso del que uses habitualmente.
  7. Si eres alérgica o alérgico a la lactosa, cambia la mantequilla y la nata por los productos que suelas emplear en estos caso.
  8. Esta receta se puede preparar perfectamente con carne de pollo y si quieres darle un punto de grasa para que no sea tan suave, añádele bacón. Luego, tritura todo en la máquina (no lo cortes en dados como en el caso del pastel de cordero) y dora con las verduras.
  9. El apio lo puedes sustituir por puerro o por calabacín. Usa las verduras que más te gusten y las especias que más te agraden.



Las delicias de la gastonomía alemana

No hay nada que me guste más que viajar a través de la gastronomía y descubrir nuevos sabores, olores, lugares. Una experiencia que colma los sentidos y nos hace abrir la mente. ¿A ti también te agrada recorrer el mundo? Uno de los países que me encantaría visitar es Alemania; su cocina me pierde, aunque existan preparaciones que debo adaptar. Precisamente el domingo pasado, Olivia, una buena amiga mexicana, me desconsoló hablándome de un restaurante en el que sirven platillos de Alemania deliciosos. Hasta ese momento, reconozco que desconocía por completo la afición mexicana a dicha comida.

En mi caso, un plato que no puede faltar en mi mesa, y que he logrado adaptar, es el codillo, me vuelve loca. Los ahumados igualmente resultan un manjar de dioses y es que la comida alemana no solo se caracteriza por el codillo, las cervezas y las salchichas. ¿Cuáles serían los platos más típicos? Intentaré explicarte algunos, a ver con cuál te quedas de todos ellos y si los conoces todos:

  1. Eisbein o mi adorado codillo de cerdo. En concreto se trata de la parte donde se forma el codo de la pata delantera del cerdo. Existen varias formas de cocinarlo: cocido o al horno. Personalmente me gusta combinar ambos procesos para que la carne quede jugosa y la piel dorada. Si pruebas a bañarlo con un poco de cerveza alemana intensificarás su sabor. Además, en Berlín se suele servir con un puré bien rico de guisantes.
  2. Kartoffelpuffer. Este plato es típico de toda Alemania (aunque su nombre varía dependiendo de la región), así como de Austria, Luxemburgo, Polonia y Ucrania, entre otros. Se trata de unas tortitas de papas, cebolla, huevo, harina de trigo, sal y perejil. Si no las has comido, te animo a prepararlas y acompañarlas como hacen ellos con un puré de manzana. Una delicia. Los ingredientes para 4 personas serían 1 cebolla pelada y rallada, 500 gr de papas peladas y ralladas, 1 huevo mediano, sal, perejil seco o fresco bien picado, 15 gramos de harina. Mezclar todo hasta obtener una masa homogénea, calentar aceite (como un dedo, que cubra un poco la base) y freír las tortitas hasta que los bordes estén bien dorados.
  3. Königsberger Klopse. Jugosas albóndigas de carne de la zona de Berlín y alrededores (en concreto, las región de Prusia Oriental) que se sirven acompañadas de una crema de alcaparras y arroz o papas cocidas. Básicamente, se elabora con la mezcla de carne de vaca (o ternera) y cerdo, añadiendo arenque en salazón triturado, especias, cebolla y ajo.
  4. Leberkäse o fleischkäse. Embutido tradicional de la región de Baviera y popular en toda Alemania, consistente en carne de ternera y de cerdo, tocino, cebolla, orégano y sal. Los ingredientes se ponen en salazón, de ahí su color rosa. Fuera de Baviera no se coloca la carne en salazón y además añaden especias que le confieren un sabor diferente. Habitualmente se sirve acompañado de panecillos o de bretzels.
  5. Pfälzer saumagen o simplemente conocido como saumagen. Esta especie de salchicha grande se caracteriza por ir rellena de diversos tipos de carne, salchichas, especias varias (como cardamomo, pimienta, etc.). Todos los ingredientes se introducen en la tripa o estómago de cerdo y después se cuece. La manera de servir es cortando rodajas gruesas acompañadas de papas fritas.
  6. Rouladen o rinderrouladen. Comida tradicional alemana y austriaca que suele acompañarse de col o puré de papas. La receta se elabora con filetes grandes de ternera rellenos de cebolla, pepinillos, tocino y, a veces, carne picada. Luego se hacen unos rollos (tras colocar el relleno) que se atan y condimentan con sal, mostaza y pimienta.
  7. Schweinebraten o asado de cerdo. En este plato se usan como ingrediente principal partes del cerdo (hombro, jamón, espalda…) estofadas y horneadas. En la zona de Baviera lo bañan con jugo de carne y cerveza oscura, mientras que en Austria se suele aderezar con ajo y comino.

Espero haberte descubierto algún plato nuevo y también me encantaría conocer tus experiencias. ¿Vives en México y has visitado el restaurante que te menciono al principio? Si es así, cuéntame qué te pareció. Si nunca has estado en ese restaurante, pero te gusta la comida alemana, ¿conoces los platos que te menciono? ¿Haces alguno en casa? ¿Qué te gusta más de la gastronomía alemana? En mi caso, adoro el codillo, la torta de papas, las salchichas y los ahumados.


Pasta al pesto sin lactosa

Lazos al pesto sin lactosa, una receta que encanta tanto a niños como adultos por la combinación tan interesante de sabores. En casa nos gusta mucho y de vez en cuando nos damos una alegría. Además, en esta ocasión he aprovechado que una amiga me trajo un queso curado estupendo sin lactosa que rallé, como podrán ver en las fotos, y que estaba para chuparse los dedos.

Receta de pasta al pesto con queso sin lactosa



El pesto es una salsa fría originaria de Liguria (Italia). Suele usarse para acompañar pastas como espaguetis, macarrones, etc. En un principio se hacía en mortero, machacando y ligando los ingredientes. Precisamente, pesto significa machacar. Hoy en día existen múltiples aparatos como la batidora que nos permite acelerar el proceso de elaboración. Una receta sencilla y sabrosa que todos podrán hacer, hasta los que no son cocinillas.

Ingredientes para la pasta al pesto sin lactosa (para 2-3 personas):

  • 120 gramos de lazos o cualquier otro tipo de pasta que deseen.
  • 20 gramos de piñones.
  • 50 gramos de aceite de oliva virgen extra.
  • 25 gramos de hojas de albahaca.
  • 50 gramos de queso curado sin lactosa.
  • 1 diente de ajo.
  • Agua.
  • Sal.

Elaboración de lazos con salsa pesto:

  1. Poner agua a hervir con un poco de sal  gorda.
  2. Cuando se encuentre en el punto de ebullición, introducir los lazos y mantener al fuego el tiempo indicado en el paquete de la pasta.
  3. Lavar las hojas de albahaca, secar bien y quitarles el tallo porque amarga.
  4. Rallar el queso sin lactosa y reservar.
  5. Introducir en el vaso todos los ingredientes y proceder a triturar con el brazo.
  6. Escurrir la pasta y servir.
  7. Colocar el pesto en un vaso y encima el queso o incluirlo en el momento de triturar, al gusto.
Rica salsa pesto con queso sin lactosa

 

Ingredientes de la receta original de pesto:

  • 25 gramos de albahaca.
  • 8 gramos de piñones.
  • 15 gramos de pecorino rallado.
  • 35 gramos de parmesano o grana padano rallado.
  • 50 gramos de aceite de oliva extra.
  • 1/2 diente de ajo.
  • Una pizca de sal

Consejos y alternativas para hacer pasta al pesto:

  • Si comparan la supuesta receta original de pesto (según algunos libros consultados) con la mía verán que he realizado algunas modificaciones. El queso sin lactosa suma la misma cantidad que el pecorino y parmesano. Además, yo he incluido mayor cantidad de piñones, de ahí que incorporara 10 mililitros más de aceite de oliva virgen y 1 diente de ajo entero.
  • La sal se puede eliminar porque el queso ya le aporta bastante salinidad a esta salsa.
  • En Provenza existe una salsa muy parecida denominada pistú. Esta no incluye queso ni piñones, es decir, se realiza con aceite de oliva, albahaca y ajo, así como una pizca de sal.
  • Algunas personas eliminan el aceite de oliva virgen extra y en su lugar usan caldo de verduras. De esta manera pueden asegurarse de disfrutar de una salsa de albahaca con menor número de calorías que si llevara el aceite.
  • Otra opción es hacer la salsa sin queso, pero le aporta un sabor más que interesante. En el caso de hacerla solo con las hojas de albahaca y piñones necesitará sí o sí una pizca de sal para que no quede sosa.
  • En el caso de no tener problemas de intolerancia a la lactosa, mejor optar por el queso indicado en la receta original para la pasta al pesto.
  • En vez de hacer lazos pueden optar por otras pastas italianas tan típicas como los espaguetis, por ejemplo.
  • Seguir siempre los consejos de cocción de la pasta indicados en la bolsa para que quede en su punto.
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Receta rápida de alcachofas con jamón

Alcachofas con jamón, una receta clásica que a todos gusta. Hoy les comentaré la forma que a mí me parece más sencilla y rápida para prepararlas al comprarlas frescas. La temporada de las alcachofas es entre los meses de noviembre a marzo. En ocasiones se produce una recolección temprana de septiembre a octubre, y una recolección tardía entre abril y mayo. Si bien, la mejor época para comprarlas y consumirlas es en invierno. Por lo que las que les traigo hoy pertenecen a la recolección tardía.

 

INGREDIENTES (para 2 personas): 4-6 alcachofas, 100 gramos de jamón ibérico o serrano en tacos o tiras, aceite de oliva virgen en espray, sal, agua, perejil y limón.
ELABORACIÓN:  quitar todas las hojas externas hasta estar próximos al corazón de la alcachofa, como se ve en la foto. Cortar las puntas y pintar con limón para que no se oscurezcan. En una olla rápida poner agua y las alcachofas con un poco de sal gruesa, unas rodajas de limón y unas ramas de perejil. En el momento en el que suba la válvula de la olla, mantener a fuego medio otros 5 minutos. Cortar el jamón en tiras o tacos, al gusto. Precalentar el horno durante 10 minutos a 180º y preparar una fuente con un poco de aceite de oliva, colocar las alcachofas bien escurridas en la bandeja. Introducir en el horno a la misma temperatura 3 minutos. Transcurrido este tiempo, abrir el horno, rociar con aceite de oliva al gusto (mejor ponerle poco para que no queden aceitosas). Colocar sobre las alcachofas el jamón, cerrar el horno y dejar otros 2 minutos más a la misma temperatura. Si les gusta el jamón más hecho, hornear todo desde el principio (5 minutos seguidos).
CONSEJOS:
* Esta receta rápida de alcachofas con jamón se cocinan en 10 minutos, lo que más tiempo quita es limpiarlas.
* Ponerse unos guantes para que no se les tiñan las manos al limpiar las alcachofas.
* Quitar primero las hojas, luego cortar las puntas y finalmente el rabo o tallo.
* No me agrada  mucho cambiar el sabor de las alcachofas con el limón. Este se emplea para que no se oxide.
* El perejil también se emplea para que no se oxide. De ahí que, al no gustarme el amargor del limón, combine las rodajas de limón con ramas de perejil.
* Así como les he comentado que cada horno es un mundo y de ahí que los tiempos varías, hay que mirar las indicaciones de la olla rápida porque los tiempos también dependen de lo nuevas o antiguas que sean estas. Por lo que resulta aconsejable recordar cuánto tardan en cocinarse las verduras enteras en vuestras ollas y aplicar ese tiempo a las alcachofas.
* Las alcachofas se pueden rellenar con huevo picado, un poco de pan rallado y jamón, por ejemplo.
* Esta misma receta se puede hacer con alcachofas de bote que están cocidas ya. Solo tendrían que hacer el paso del horno.
* Fuera de temporada pueden utilizar también alcachofas congeladas. Estas se cocinan siguiendo las indicaciones del paquete. Si bien, una forma muy rica es calentarlas en la sartén y cuando esté a punto de cumplirse el tiempo indicado en la bolsa, añadir unos dientes de ajo bien picados y el jamón.
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Receta sencilla de merluza con verduras al vino blanco

La receta de hoy es bien sencilla. Aunque no sepan cocinar, podrán hacerla sin complicación alguna. Unos lomos de merluza con verduras al vino blanco. 

 

INGREDIENTES (para 2 personas): 2 o 4 lomos de merluza (dependiendo del tamaño, también pueden ser filetes), zanahorias baby o en trozos, 100 gramos de guisantes, 1 cebolla hermosa cortada en finos gajos, aceite de oliva virgen en espray o unas cucharadas, sal, 1 hoja de laurel, 250 mililitros de vino blanco
ELABORACIÓN: verter un poco de aceite en el fondo del recipiente en el que vayan a cocinar el plato completo, pochar la cebolla y dorar la zanahoria. En cuanto la cebolla comience a adquirir un tono trasparente, agregar el vino blanco, la sal y una hoja de laurel. Cuando rompa a hervir, bajar el fuego a temperatura media, tapar y cocinar durante unos 15 minutos. Vigilar que el vino no desaparezca, si observan que mengua, añadir un poco de agua. Poner los guisantes y la merluza con la piel mirando hacia arriba, mantener en el fuego 5 minutos y apartar. Dar la vuelta a los lomos y se terminarán con el calor residual.
CONSEJOS:
* Una opción son las zanahorias congeladas. Las venden en bolsas en grandes superficies. Eso sí, cuando hagan el plato, ponerlas en el recipiente una vez la cebolla esté pochada. Al ser congeladas soltarán agua y si las colocan junto con la cebolla, esta no adquirirá color, se guisará con el agua.
* Los lomos de merluza también sirven los congelados.
* En el caso de que la merluza tenga poco grosor cocinar solo durante unos 3 minutos.
* El vino blanco que sea de buena calidad para enriquecer el plato.
* En lugar de agua, una alternativa es incorporar caldo.
* Igualmente, una pastilla de caldo dará mayor sabor.
* Quienes disfruten sin problemas ni alergia de la pimienta, aderezar la merluza y las verduras con esta especia.
* Para los amantes de las verduras al dente, mejor cocinar 5 minutos menos.
* Ojo, si la merluza es fresca, limpiarla bien. No les vaya a suceder como a mí que se me quedaron algunas escamas (como se ve en la foto) y no hay nada más desagradable que las espinas y las escamas en el pescado.
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Muslo de pavo al horno con verduras a la plancha

El pavo se caracteriza por ser una carne que aporta unas 160 calorías por cada 100 gramos, así como un bajo contenido en colesterol. Además de ser rica en ácidos grasos, lo que hace que sea aconsejada en las dietas de personas con problemas cardiovasculares. Rica en vitaminas del complejo B como B1, B3, B5, B6, B12, biotina) y minerales como fósforo, hierro, magnesio, zinc. Tal vez no seas conscientes de los beneficios de estas vitaminas y minerales. Por ejemplo, la carencia de vitamina B12 en nuestro organismo puede favorecer la aparición de desórdenes neurológicos.

 

INGREDIENTES (para dos personas): un muslo de pavo, un trozo de calabaza, un manojo de espárragos, 6 cebollas pequeñas, 2 papas medianas, sal, ajo en polvo, orégano, tomillo, 1/2 vaso pequeño de vino blanco, 3 dientes de ajo.
ELABORACIÓN: pelar las papas y las cebollas, disponerlas en una fuente de horno, disponer el muslo de pavo encima. Triturar los dientes de ajo, un poco de orégano, vino blanco, tomillo y un poco de sal. Verter este preparado sobre el muslo de pavo y las verduras e  introducir en el horno precalentado a 200 grados. Mantener a 180 grados durante 20 minutos y a los 15 pinchar el muslo de pavo para comprobar si está hecho, así como darle la vuelta y aderezar. En una sartén asar la calabaza troceada y los espárragos con un poco de sal por encima.

 

CONSEJOS:
* Darle la vuelta al muslo de pavo a los 15 minutos
*Vigilar que el pavo no se pase de cocción. Pinchar con un tenedor, observar si sale sangre.
* Aprovechar los restos que quedan en el vaso de triturar el adobo, incorporar agua para regar el pavo al darle la vuelta..
* Para que el muslo quede bien sabroso, mantenerlo una hora como mínimo en un adobo idéntico al que vamos a emplear en la cocción.

 

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