11 sept. 2018

Un clásico de toda cocina es el pollo en todas sus opciones: muslos, pechugas, solomillos, entero... En esta ocasión les propongo una receta muy fácil, pero que queda bien sabrosa: pollo en salsa con pasas. Eso sí, mejor eliminar las pasas en el caso de no ser muy amigos de la combinación dulce con salado.

Receta de pollo en salsa con pasas, verduras y patatas

Ingredientes para cocinar pollo en salsa con pasas

  • 6 jamoncitos grandes de pollo. 
  • 2 papas grandes. 
  • 1 hoja de laurel. 
  • 1 litro de caldo de verduras. 
  • 150 de zanahorias baby o 2 zanahorias. 
  • 1 cebolla grande.
  • 1 calabacín. 
  • Sal. 
  • Orégano.
  • Ajo molido.
  • Laurel. 
  • 40 gramos de pasas. 
  • Aceite de oliva virgen.

Receta de pollo en salsa con pasas

  1. Aderezar los jamoncitos de pollo con orégano, sal y ajo molido para posteriormente dorarlos y reservar. 
  2. Pelar las papas, cortarlas en rodajas de un centímetro. 
  3. Picar el calabacín y las zanahorias al gusto. 
  4. Pelar y cortar la cebolla en rodajas.
  5. Verter un poco de aceite de oliva virgen en una olla. 
  6. Rehogar la cebolla durante unos minutos hasta que empiece a dorarse.
  7. Incorporar el calabacín y las zanahorias y rehogar unos 5 minutos. 
  8. Añadir las papas y mantener unos 5 minutos más al fuego. Ojo por si hiciera falta más aceite para que no se pegue. 
  9. Verter el caldo y agregar la hoja de laurel, ajo en polvo, orégano y un poco de sal. 
  10. Transcurridos unos 8-10 minutos, introducir los jamoncitos de pollo y cocinar durante unos 25-30 minutos.
  11. Cuando resten 10 minutos para apartar el guiso del fuego, añadir las pasas y probar por si hiciera falta rectificar de sal.
Receta de pollo en salsa con verduras

Consejos y trucos para que les quede en su punto la receta de pollo en salsa con pasas

  • El tiempo exacto para mantener el guiso en el fuego nos lo dará el jamoncito de pollo (que no debe sangrar), al igual que las papas (cuando estén tiernas al pincharlas con un tenedor). 
  • Pasos a seguir si los jamoncitos de pollo fueran pequeños: cuando falten 8 o 10 minutos para que las papas estén en su punto, incorporarlos al guiso los jamoncitos. 
  • Las pasas pueden ser sustituidas por manzana en trozos o aceitunas, por ejemplo.
  • El tamaño de las verduras es al gusto, ya que al estar tanto tiempo al fuego se suelen hacer bien. De todas formas, si no les agrandan al dente, mejor que tengan tamaño pequeño.
  • Para los amigos de una salsa más espesa o menor cantidad de líquido, mejor verter el caldo necesario para que cubra las papas y tapar. Si hiciera falta, añadir más caldo a lo largo de la cocción.
  • Al incorporar las pasas quizá observen que hay bastante líquido y les gustaría que mermara un poco. En ese caso, dejar destapado el guiso esos últimos 8-10 minutos tras poner las pasas.
  • Igualmente, las salsas se pueden espesar con maicena, por ejemplo.
  • Personalmente, me gusta mucho usar aceite de oliva virgen en espray, así aporto menos grasa a mis comidas. Si bien, cada cual puede emplear el aceite en el formato que más le guste: botella, aerosol, cucharadas, etc.
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30 ago. 2018

En España continúan las altas temperaturas y pocas ganas dan de entrar en la cocina. Si bien, no queda de otra que comer. Pero, ¿qué hacemos a la hora de la cena? ¡Uf, qué pereza! No sé si a ustedes les pasa como a mí, que tener que encender el fuego hace que las ganas de comer disminuyan. 😂😂


Como soy muy amiga de organizar comidas en casa, no me queda de otra que ingeniármelas para preparar cosas sencillas con estos calores y que gusten a todos los invitados. Nada más fácil que lo que hoy les propongo, ambas recetas sirven como entrantes o como cena ligera: endibias con queso roquefort y cogollos con anchoas.

Seguro que no les descubro nada nuevo, pero (con los años que llevo con el blog) me he dado cuenta de que a muchos seguidores les encantan recetas que he llegado a pensar que no valía la pena publicar por su sencillez.

Receta de endibias con crema de queso roquefort

Una pequeña curiosidad antes de ir a la receta. La endibia es una variedad lisa de la escarola, según recoge el diccionario de la RAE. Además, se conoce como endivia o endibia. Además, dicho diccionario indica que la forma más correcta es endibia, puesto que "etimológicamente está más justificada la grafía con b".  Así pues, se trata del mismo vegetal tanto la endivia como la endibia y no comete una falta ortográfica quien escribe endivia, a pesar de ser más adecuada la otra grafía. 

Ingredientes para que la receta de endibias con crema de queso roquefort

  • 1 paquete de endibias.
  • 1 paquete de queso roquefort.
  • 1 chorro de cerveza sin alcohol.
Endibias con crema de queso roquefort

Elaboración de las endibias con crema de queso roquefort

  1. Cortar la parte trasera de las endibias y deshojar.
  2. Lavar y escurrir bien. 
  3. Reservar en la nevera en un plato cubierto.
  4. Colocar en un cuenco el queso roquefort en trozos. 
  5. Verter un pequeño chorro de cerveza sin alcohol y proceder a escachar con un tenedor el queso, mezclándolo bien con el líquido.
  6. La crema estará hecha cuando quede fina y bien mezclada, sin trozos de queso entero. Así pues, habrá que ir añadiendo cerveza poco a poco y seguir aplastando los trozos de queso con la intención de obtener dicha pasta de queso.
  7. La  consistencia de la crema de queso será la que ustedes deseen, más o menos líquida.
  8. Una vez unificado el queso con la crema, cubrir con papel de aluminio e introducir en la nevera para que cuando se monte el plato esté todo bien frío.
  9. Emplatar poniendo la crema en el centro y las endibias alrededor.

Consejos para que las endibias con queso roquefort queden bien ricas

  • A la hora de escoger las hojas de endibias, optar por las hojas más grandes y dejar las pequeñas para cuando no tengan invitados. Las grandes lucen mucho más.
  • El queso roquefort se hace con leche de oveja, de ahí que sea el que uso porque no puedo consumir leche de vaca. Ustedes opten por queso azul si les apetece o cabrales.
  • El líquido a añadir a la mezcla puede variar. Ya saben que yo solo puedo tomar una copa de vino blanco, cava o champán de forma muy esporádica, de ahí que esté elaborado con cerveza sin alcohol. Ahora bien, la crema queda riquísima con fino, sidra o cava.

Receta de cogollos con anchoas y tomate

Ingredientes para los cogollos con anchoas y tomate

  • 1 paquete que cogollos.
  • 1 paquete de tomatitos.
  • 2 latas de anchoas.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.
  • Vinagre.
Cogollos de lechuga con tomatitos cherry y anchoas

Elaboración de los cogollos con anchoas y tomatitos cherry

  1. Lavar muy bien los cogollos y cortarlos en dos o en cuatro trozos; esto dependerá de lo grandes que sean.
  2. Lavar unos tomatitos y cortar en trozos. 
  3. Montar el plato: colocar los cogollos; verter los tomatitos encima y alrededor de los cogollos.
  4. No poner las anchoas hasta que estén los invitados porque el aceite puede dañar la frescura de las hojas de los cogollos. 
  5. Tras colocar las anchoas, verter un chorro de aceite de oliva virgen por encima.
  6. Dejar en la mesa la vinagrera, la aceitera y la sal para que cada comensal aliñe los cogollos al gusto.

Consejos para preparar los cogollos con anchoas

  • Nunca sabremos el punto de sal que las anchoas aportan al plato hasta que lo probemos, de ahí que sea mejor no salar los cogollos.
  • Si quieren, pueden abrir las latas anchoas y dejarlas en un recipiente cubierto en la nevera para que estén a la misma temperatura que los cogollos y los tomates.
  • Este plato suele quedar muy sabroso con atún de lata, más rico con atún en aceite de oliva que con atún al natural, aunque todo depende de los gustos de cada persona.
  • A los que no les agraden las anchoas, pueden eliminarlas e incorporar salmón ahumado, por ejemplo.
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13 ago. 2018

En estos momentos, los que vivimos en el hemisferio norte sufrimos o disfrutamos (esto depende de los gustos de cada persona) de las altas temperaturas. En esas circunstancias no hay nada mejor que saborear un rico helado de bola. Sí, de esos, de los de cucurucho o vasito, de los que nos retrotraen a la infancia cuando chorreaban por nuestras manos o no, que algunos éramos tan rápidos que ni tiempo le dábamos para que se derritiera. ¡Ja, ja, ja...!


Hoy en día existe, afortunadamente, una gran variedad comercial, con lactosa, sin lactosa, sin gluten... Y los que tenemos alguna intolerancia o alergia lo agradecemos. Aun así, yo prefiero hacerlo en casa. Adoro los de frutas, pues incorporando un poco de aguacate o plátano se consiguen unas texturas estupendas.

Seguidamente intentaré darles algunas recetas básicas para que, aunque no tengan heladera (máquina para hacer helados), consigan elaborarlos y les queden riquísimos. También es muy importante la cuchara con la que sirvan el helado, mucho cuidado con esto porque puede arruinar todo el trabajo. Para escoger la cuchara adecuada, nada mejor que ver lo que nos explican estupendamente en Creamish respecto a la variedad y utilidad de cada una de ellas.

A) Helado casero de bola básico

Este es para mí el helado base y solo necesitan 3 ingredientes para elaborarlo. A partir de ahí, pueden hacer las variaciones que estimen oportunas: galletas, gominolas, frutos secos, fruta fresca en trozos, chocolate, etc.

Ingredientes para el helado casero de bola básico

  • 4 claras de huevo mediano.
  • 100 gramos de azúcar en polvo, impalpable.
  • 1/2 litro de nata de montar.

Pasos a seguir para lograr un rico helado casero 

  1. Montar las claras a punto de nieve y añadir el azúcar en polvo hasta que esté bien integrado.
  2. Semimontar la nata, en el punto justo anterior a estar montadas por completo.
  3. Mezclar todo con mucho cuidado y seguir batiendo con las varillas hasta que se integre todo. Ojo con la nata, no sobrebatir.
  4. Poner en un recipiente para congelar.
  5. Sacar cada 30 minutos y batir. 
  6. Repetir la operación 4-5 veces hasta que no se pueda mezclar más.

Variaciones del helado básico

  •  Para los helados de galletas, triturar galletas y mezclarlas con el resto de ingredientes. 
  • Otra opción son los helados de frutos secos con licor: 150 de frutos secos triturados y 100 mililitros de licor del sabor del fruto seco, por ejemplo. Lo único que habría que hacer es añadir el licor con los frutos secos poco a poco a las claras, cuando estén bien montadas, y remover para integrar. 
  • También podrían elaborar helado de ron con pasas o con trozos de chocolate.  
  • Para el helado de vainilla, incorporar 15 mililitros de esencia de vainilla.

B) Helado casero de frutas

Muy importante para que quede en su punto: un aguacate maduro o unos plátanos listos para comer. Luego, como siempre digo, toca darle rienda suelta a la imaginación. Les explicaré algunos con aguacate o plátano y otros con nata.

Ingredientes para el helado de frutas sin lácteos 

  • 1/2 aguacate en su punto (o 1/2 plátano) congelado en trozos.
  • 350 gramos de manga (o la fruta de temporada que más les apetezca) cortada en trozos y congelada.

Elaboración básica del helado de frutas sin lácteos

  1. Introducir la fruta en el vaso o en la Thermomix y triturar hasta obtener una mezcla homogénea y consistente.
  2. Consumir al momento.
  3. Ver el paso a paso en este rico helado de plátano y mango.
  4. Al no contener lactosa, pues solo lleva fruta, lo pueden tomar todos los miembros de la casa, tolerantes o no, alérgicos o no a la lactosa.

Variación del helado casero de frutas 

  • Únicamente hay que cambiar el plátano o el aguacate por 250 mililitros de nata, como en el caso del helado de fresas: ¡verán qué fácil es hacerlo y queda delicioso! 
  • Así pues, los ingredientes serían 250 gramos de fresas, 85 gramos de azúcar o 50 de fructosa y 1 bote bien frío de 250 mililitros de nata de repostería sin lactosa, vegetal o con lactosa. En el enlace anterior encontrarán la receta completa.
  • Este es de fresas, pero pueden hacerlo con cualquier fruta, la que más les apetezca. Eso sí, cuiden la cantidad de azúcar porque unas frutas son más dulces y otras menos.
  • Estos helados son estupendos para aficionar a la fruta a aquellos niños y adultos reacios a tomarla. 
Helado casero de fresas naturales con y sin lactosa
Helado casero de fresas
  • Otra posibilidad es dejar el aguacate o plátano junto la fruta escogida, así como el azúcar y la nata. Congelar la fruta y seguir los pasos del helado de fresas. La única variación es triturar el medio plátano o aguacate con la fruta escogida, le aportará mayor grado de cremosidad.

C) Helado casero de yogur

En esta ocasión solo hacen falta 3 ingredientes para lograr un rico helado de yogur. Vale la pena prepararlo en casa, se los aseguro.

Ingredientes para el helado casero de yogur

  • 4 yogures naturales (de soja, con lactosa, sin lactosa. Vamos, los que más os apetezcan. Eso sí, que no sean azucarados porque entonces habría que variar la proporción de azúcar o miel).
  • 250 mililitros de nata de repostería (sin lactosa, con lactosa o vegetal).
  • 125 gramos de azúcar o miel.

Elaboración helado casero de yogur

  1. Meter la nata en el congelador unos 10-15 minutos para facilitar el montaje.
  2. Igualmente, pueden dejar en el congelador las varillas y el vaso en el que vayan a montar la nata hasta el momento de su utilización.
  3. Mezclar bien los yogures con el azúcar o la miel.
  4. Semimontar la nata.
  5. Mezclar la nata con los yogures y batir un poco para integrar bien.
  6. Pueden variar con yogures de sabores, siempre que no sean azucarados, añadir trozos de frutas o lo que se les ocurra incorporar al helado, incluso fruta triturada. La última opción obligaría a modificar la cantidad de azúcar, aumentándola.

Trucos y consejos para que cualquier helado casero les quede riquísimo

  • Ojo con la nata. Esta tiene que ser de repostería y con un mínimo de un 35 % de materia grasa.
  • La nata debe estar bien fría para que monte fácilmente.
  • Los alérgicos o intolerantes a la lactosa opten por las natas  que suelan usar de forma habitual, el resto pongan la nata con lactosa.
  • Los yogures pueden ser los que más les gusten, naturales, griegos, con lactosa, sin lactosa, de sabores. Eso sí, evitar los azucarados porque eso cambia la proporción de miel o azúcar a añadir. 
  • Triturar el helado cada 30 minutos de exposición en el congelador; proceder a batir con la Thermomix, el brazo o una cuchara de repostería. Este paso ayuda a conservar cremosidad, aportando aire, y a romper los posibles cristales de hielo que se formen. Esta operación deberán repetirla unas 4 o 5 veces, hasta que ya resulte inviable batir.
  • El azúcar y la miel son anticongelantes, lo que permite que en los helados no se formen los cristales del hielo. De la misma manera funcionan el azúcar invertido o el alcohol.
  • El azúcar y la miel nunca deben superar el 18 % de la suma total del resto de los ingredientes. Veamos un ejemplo para un helado de fruta: 250 gramos de fruta y 250 mililitros de nata (500 gramos en total), el azúcar o miel a incorporar no debe ser superior a 90 gramos. 
  • A la hora de incorporar el azúcar o miel, probar la mezcla si se trata de fruta porque alguna es bastante dulce (caso de determinados melones) y lo adecuado es reducir la cantidad para que no empalague.
  • La cuchara de servir las bolas de helados es muy importante, como les comenté al principio, para lograr una forma adecuada. Su tamaño ayudará a que la bola sea mayor o menor. 
  • Preparar un recipiente con agua a temperatura ambiente y sumergir la cuchara de servir el helado. Tener un paño al lado para sacudir el agua de la cuchar y eliminarla a fin de que no se forme hielo al introducirla en el helado. Es importante este paso para que la cuchara se mantenga a la temperatura idónea, evite que se pegue el helado a la cuchara y resulte sencillo formar las bolas.
  • Sacar el helado unos minutos antes para que sea más fácil extraer las bolas (el tiempo adecuado fuera de la nevera es unos tres minutos y medio por cada 1,5 kilo de helado).
  • La consistencia del helado es muy importante para la formación de las bolas, no debe estar ni muy blando ni muy congelado.
  • En el caso de servir en plato o cuenco, y no en cucurucho, introducir el recipiente unos minutos en el congelador para que ayude a que el helado tarde más tiempo en derretirse.
  • Como la imaginación es la reina en la cocina, pueden variar las recetas básicas incorporando (como ya les comenté) lo que les apetezca.
  • Hay gente que usa leche condensada en los helados, le dan un punto de cremosidad estupendo y ayudan a evitar la cristalización, la formación de hielo. En estos helados no suele hacer falta sacar del congelador y mezclar, aunque se aconseja hacerlo 2 veces. Yo no les he hablado de la leche condensada porque me resulta empalagosa, pero ustedes pueden añadirla a la fruta triturada o hacer uno básico de nata y leche condensada.
Helados caseros de fresa natural y vainilla  sin lactosa
Bolas de helado de vainilla y de fresa
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