Receta rápida de alcachofas con jamón

Alcachofas con jamón, una receta clásica que a todos gusta. Hoy les comentaré la forma que a mí me parece más sencilla y rápida para prepararlas al comprarlas frescas. La temporada de las alcachofas es entre los meses de noviembre a marzo. En ocasiones se produce una recolección temprana de septiembre a octubre, y una recolección tardía entre abril y mayo. Si bien, la mejor época para comprarlas y consumirlas es en invierno. Por lo que las que les traigo hoy pertenecen a la recolección tardía.

 

INGREDIENTES (para 2 personas): 4-6 alcachofas, 100 gramos de jamón ibérico o serrano en tacos o tiras, aceite de oliva virgen en espray, sal, agua, perejil y limón.
ELABORACIÓN:  quitar todas las hojas externas hasta estar próximos al corazón de la alcachofa, como se ve en la foto. Cortar las puntas y pintar con limón para que no se oscurezcan. En una olla rápida poner agua y las alcachofas con un poco de sal gruesa, unas rodajas de limón y unas ramas de perejil. En el momento en el que suba la válvula de la olla, mantener a fuego medio otros 5 minutos. Cortar el jamón en tiras o tacos, al gusto. Precalentar el horno durante 10 minutos a 180º y preparar una fuente con un poco de aceite de oliva, colocar las alcachofas bien escurridas en la bandeja. Introducir en el horno a la misma temperatura 3 minutos. Transcurrido este tiempo, abrir el horno, rociar con aceite de oliva al gusto (mejor ponerle poco para que no queden aceitosas). Colocar sobre las alcachofas el jamón, cerrar el horno y dejar otros 2 minutos más a la misma temperatura. Si les gusta el jamón más hecho, hornear todo desde el principio (5 minutos seguidos).
CONSEJOS:
* Esta receta rápida de alcachofas con jamón se cocinan en 10 minutos, lo que más tiempo quita es limpiarlas.
* Ponerse unos guantes para que no se les tiñan las manos al limpiar las alcachofas.
* Quitar primero las hojas, luego cortar las puntas y finalmente el rabo o tallo.
* No me agrada  mucho cambiar el sabor de las alcachofas con el limón. Este se emplea para que no se oxide.
* El perejil también se emplea para que no se oxide. De ahí que, al no gustarme el amargor del limón, combine las rodajas de limón con ramas de perejil.
* Así como les he comentado que cada horno es un mundo y de ahí que los tiempos varías, hay que mirar las indicaciones de la olla rápida porque los tiempos también dependen de lo nuevas o antiguas que sean estas. Por lo que resulta aconsejable recordar cuánto tardan en cocinarse las verduras enteras en vuestras ollas y aplicar ese tiempo a las alcachofas.
* Las alcachofas se pueden rellenar con huevo picado, un poco de pan rallado y jamón, por ejemplo.
* Esta misma receta se puede hacer con alcachofas de bote que están cocidas ya. Solo tendrían que hacer el paso del horno.
* Fuera de temporada pueden utilizar también alcachofas congeladas. Estas se cocinan siguiendo las indicaciones del paquete. Si bien, una forma muy rica es calentarlas en la sartén y cuando esté a punto de cumplirse el tiempo indicado en la bolsa, añadir unos dientes de ajo bien picados y el jamón.
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Zumo crudivegano de zanahoria, melón y tomate

Hace poco les comenté que descubrí hace poco que una amiga se había hecho vegetariana, y que vino a comer a casa y me las tuve que ingeniar en ese mismo instante para prepararle un plato. Pues resulta que María, que es así como se llama, nos visitó el otro día para ver cómo estaba mi marido de su operación. Claro, era la hora de la merienda y no le podía dar unos rosquetes. Además, su pareja es crudivegano. ¡Dios, crudivegano, qué apuro! ¿Qué les puedo ofrecer? ¿Cómo consigo hacer algunas recetas crudiveganas sobre la marcha? En mi cabeza no paraban de surgir múltiples preguntas ante la situación que estaba viviendo. Como cada día existen más seguidores de este tipo de alimentación y filosofía de vida, al final me veo haciendo un máster en cocina vegana para tener recursos cuando vengan a casa. 

¿No se lo van a creer? ¿Saben que decidí hacer? Algo tan sencillo como un zumo. Sí, un zumo. Seguro que muchos de ustedes habrán caído en la cuenta de que los consumen los omnívoros, los veganos, los vegetarianos y los crudiveganos. Así, como se suele decir, mataba dos pájaros de un tiro. Y todos tan contentos. Ya sé que un crudivegano come frutos, semillas, verduras, hortalizas, germinados, frutas… Pero cuando te llega una visita de imprevisto a casa y con estas características hay que ser rápido e ingeniárselas sobre la marcha. Yo no tenía mucho más que ofrecerles que una receta crudivegana líquida. 
INGREDIENTES: 250 gramos de melón, 1 zanahorias mediana, 1 tomate pequeño o medio tomate grande. 
ELABORACIÓN: está receta es bien sencilla. Solo tienen que pelar la zanahoria y trocearla. Pelar el tomate y quitarle todas las semillas (a los que les gusten, dejarlas), quitarle la corteza al melón y cortar en dados. Ojo con las pepitas del melón, no dejar ninguna. Ir introduciendo en el vaso de triturar o en la licuadora quien prefiera el zumo licuado y darla triturar. En mi caso, opté por eliminar el tomate porque no lo tolero bien, como saben los que me siguen desde hace más de 6 años.
Aquí les dejo un enlace en el que encontrarán 5 recetas crudiveganas líquidas que están deliciosas.  
CONSEJOS:
* Para los que tengan problemas con el tomate, sustituirlo por 1 zanahoria más. Quedará más espeso. Si les gusta más líquido, añadir  unos 50 mililitros de agua mineral. 
* Un zumo con frutas y verduras es algo bien sencillo de preparar y existen multitud de variedades, como el típico de naranjas y zanahorias.
* Otras opciones, con fresas, naranjas, frutos del bosque, medio limón, pepino, aguacate, etcétera.
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Fusilli veganos con verduras y nata de soja

Esta receta vegana ha sido todo un éxito. Resulta que hoy ha venido a comer a casa una amiga vegana y no vean mi apuro. No sé por qué me preocupé, si al final no nos damos cuenta y solemos hacer platos veganos en nuestro día a día. Estos fusilli con nata de soja y verduras han quedado de rechupete. Una forma de comer especial y sano. Para los que no sepan qué son los fusilli, decirles que se trata de una pasta de forma helicoidal, vulgarmente conocidos también como tornillos o espirales. Si bien, estos fusilli tienen la particularidad de que no contienen huevo, son aptos para veganos.

 

 

La verdad es que cuando me llamó María (mi amiga vegana) quise agasajarla con carnes, pescados… Ahí estaba yo dándole vueltas a la cabeza cuando va y me dice que se había hecho vegana. Sí, desde hacía un par de meses y yo sin enterarme. ¿Y ahora qué hago? Lo primero, informarme de qué puede comer un vegano, claro. La respuesta es bien sencilla: nada de carne, nada de pescado, nada que provenga de los animales. En fin, que ni la miel forma parte de su alimentación, ni productos derivados de los animales como los huevos o la leche. Sí pueden consumir legumbres, cereales, frutos secos, vegetales, frutas, tubérculos y semillas, entre otros alimentos.
No me quedó de otra que improvisar con lo que había en casa porque se me echaba el tiempo encima. Como bien saben los que me siguen, soy intolerante a la lactosa y suelo usar natas sin lactosa o de soja. Afortunadamente tenía un paquete en casa que, además, se iba a caducar pronto, por lo que le quise dar salida. Además, ayer preparé verduras salteadas a la plancha y me sobró una buena cantidad para hoy. De esta forma surgió la receta de fusilli que sin más dilación les voy a explicar. Espero que se animen a prepararlos porque están de vicio. Si quieren más recetas veganas pueden pichar aquí e irán a una página con estupendas ideas y al final también les indicaré algunas recetas más de mi blog.
INGREDIENTES (para 2 personas): 1 zanahoria y 1 calabacín cortados en en cubos o trozos no muy pequeños (que el corte no llegue a ser en brunoise), 1 cebolla picada en gajos, 1 vara de apio en trozos pequeños, comino, aceite de oliva, sal, orégano, ajo molido, agua, nata de soja para cocinar, 190 gramos de fusilli.
ELABORACIÓN: poner un poco de aceite de oliva en espray en una sartén o cacerola, calentar e incorporar la cebolla, el apio y la zanahoria. Cuando la cebolla adquiera un poco de color dorado, añadir el calabacín y cocinar unos 8-10 minutos si les gusta la verdura al dente o 18-20 minutos si les gusta bien hecha. Aderezar con un poco de ajo molido, orégano, sal, comino al gusto e incorporar la nata de soja; remover bien y dejar unos 3-5 minutos a fuego medio. Mientras, poner agua a hervir con una pizca de sal y orégano, cuando esté en plena ebullición, introducir los fusilli y cocinar según las indicaciones del paquete. Escurrir bien y apartar para proceder a montar el plato.
CONSEJOS:
* A la hora de cocinar pasta de forma vegana existen múltiples opciones como con salsa al pesto o salsa de tomate, por ejemplo. Estas opciones son bien básicas y a buen seguro que la han cocinado y comido de esta forma.
* Este plato se puede enriquecer con unas nueces picadas toscamente o acompañado de un poco de tofu asado.
* Deben mirar muy bien la pasta a cocinar porque habitualmente contiene huevo o trazas de esto, lo cual no es apto para los veganos.
* Para los no veganos, este plato puede servir de base y acompañarlo con algo de carne o pescado.
Ideas de recetas veganas
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Tortilla light de verduras

La receta que hoy les traigo es bien sencilla y light; se trata de una tortilla de verduras con poco colesterol ya que solo lleva un huevo.

INGREDIENTES: un huevo, 100 mililitros de claras pasteurizadas, 1 zanahoria cortada en dados, 1 puerro, 100 gramos de champiñones pequeños cortados en cuatro, un poco de aceite de oliva y una pizca de sal.
ELABORACIÓN: rociar la sartén con un aceite de oliva, añadir la zanahoria y el puerro picado y cocinar durante 8 minutos. Incorporar los champiñones y mantener todo al fuego unos 10 minutos más. Vigilar que no se queme, rociar con más aceite si hiciera falta, y salar casi al final de la cocción. Batir las claras y el huevo con un poco de sal final hasta que quede esponjoso. Mezclar las verduras con el huevo y verter todo en la sartén. Observar que cuaje a fuego medio, en ese momento dar la vuelta a la tortilla para que se haga por el otro lado. Dejar al fuego 3 minutos más.
CONSEJOS:
* Esta tortilla lleva solo verduras y no papas (patatas) para que tenga pocas calorías.
* Las verduras sobrantes de cualquier guiso o asado se pueden aprovechar para esta tortilla salteándolas con unos dientes de ajos bien picados. Así no se tirará nada.
* En el caso de que no les apetezca light, poner las papas (patatas).
* También pueden usar otras verduras, como el calabacín y la cebolla, por ejemplo.
* Para un extra interesante de sabor, añadir queso de gratinar (lo hay sin lactosa).
* Variaciones existen muchas, así que a gusto del consumidor. La de la presente receta es una de las más bajas en calorías.
* Un truco: verter 30 mililitros de leche (sin lactosa, de soja, etc.) al batir el huevo con las claras, le aporta esponjosidad.
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Bacalao sobre crema de espárragos

Este plato tiene como ingredientes principales el bacalao y los espárragos y se trata de una adaptación de una receta de Karlos Arguiñano. Un plato muy rápido de hacer, sabroso, sano y sin complicaciones: bacalao sobre crema de espárragos.

INGREDIENTES (para 2 comensales): 1 cebolleta o cebolla, 1 puerro, 400 gramos de espárragos, aceite de oliva, sal, agua y 4 lomos pequeños (o 2 grandes) de bacalao.
ELABORACIÓN: Picar la cebolleta (o cebolla) y el puerro. Lavar los espárragos, quitarles unos 2 centímetros de la parte trasera y cortar en rodajas de unos 2 o 3 centímetros. Reservar algunas puntas. En una olla rápida rociar con aceite el fondo y dorar la cebolla. Cuando adquiera un poco de color, incorporar el puerro y mantener unos 4-5 minutos más a fuego medio. Acto seguido, introducir los espárragos y rehogar 3 minutos. Verter el agua sobre los espárragos hasta que casi los cubra, un poco de sal y cerrar la olla rápida. Dejar en el fuego durante 6 minutos. Mientras, impregnar el fondo de una sartén o cacerola de aceite y colocar los lomos de bacalao, salar y mantener a fuego medio hasta que esté en su punto que es justo cuando
CONSEJOS
* Usar, si les es posible, aceite en espray. Si no pueden, mejor una sola cucharada para los espárragos y una cucharada de postre para el bacalao; en este último caso, utilizar un papel de cocina para impregnar todo el fondo con el aceite.
* Si ustedes pueden, el bacalao les va a quedar muy rico con un poco de guindilla entera o pimienta molida. En mi caso no es posible.
* Para la crema, el caldo de verduras o una pastilla va fenomenal De todas maneras, les aseguro que queda riquísimo así, sin nada más.
* El pescado puede ser también merluza, por ejemplo, o cualquier otro que les apetezca.
* Recuerden que el pescado se hace en muy pocos minutos dependiendo del grosor.
* Para los que no tienen olla rápida, pueden cocinar la crema de manera tradicional, lo que les llevará de 18 a 20 minutos de cocción una vez introducen el agua en el caldero.

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