Un plato sencillo y resultón para fiestas o comidas especiales.
Compraremos unos muslos de pato y prepararemos una bandeja de horno con verduras al gusto. En esta ocasión cebolla, puerro, ajos, zanahorias baby, setas y colocaremos encima los muslos.
Os voy a mostrar una foto con todos los ingredientes, daros cuenta que las zanahorias eran congeladas. Más fácil y rápido, imposible: 2 muslos de pato, laurel, sal, romero, ajo en polvo, setas deshidratadas en remojo, puerro, ajo, cebolla, zanahoria. Todo, lo regamos con un poquito de vino blanco, brandy o lo que más os apetezca de líquido. Eso sí, no poner mucha cantidad y cuando veamos que se va secando, añadimos un poco de agua y listo.
      Precalentamos el horno unos 10 minutos a 180ºC. Introducimos la bandeja unos 20 minutos para luego pinchar, ver si sale sangre, dar la vuelta y seguir dorando por el otro lado otros 15-20 minutos. Finalizamos con un toque de gratinado para la piel.
      Por otro lado guisamos unas papas bonitas (patatas), negras o las que se tengan a mano. Usar bastante sal gorda para que cuando pinchemos y estén en su punto, poder escurrir el agua y secarlas al fuego. Así se pegará la sal a la piel.
      Sólo nos queda elaborar una rica salsa de arándanos y frutos del bosque, según encontremos. Un poco de vinagre y agua, ponemos las grosellas (en nuestro caso, pero pueden ser fresas, arándanos,...), unas 3 cucharadas de azúcar y dejamos cocinar a fuego suave para que se vayan deshaciendo. Reservaremos unas cuantas para añadir al final y que queden más enteras. Observar que quede melosa pero jugosa, añadir más agua si hiciera falta. En el caso de que os preocupe el punto, siempre viene bien tener un poco de mermelada. Yo lo escaché con el tenedor y quedó delicioso. En ocasiones hace falta añadir maicena para que espese. El tiempo de cocción ronda sobre los 10 minutos.
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