Los roscos de anís son uno de los dulces navideños que más suelen gustar y los de vino también. La receta es sencilla y se hacen en un abrir y cerrar de ojos; por lo que vale la pena prepararlos en casa. Más sanos y con todo el sabor. Como siempre, les explico dos maneras de elaborarlos: en Thermomix y tradicionalmente. No se pierdan los consejos que les incluyo al final de la receta, donde también les explico cómo hacer roscos de vino.


INGREDIENTES (para 15 o 20 roscos): 150 gramos de harina de fuerza, 160 gramos de harina de repostería, 130 gramos azúcar glasé, 10 gramos de anís en grano, 125 gramos de manteca de cerdo ibérico, 50 gramos almendras tostadas molidas, 1/2 cucharadita rasa de vainilla molida y 125 gramos de anís dulce.

PASO COMÚN INICIAL: mezclar en un recipiente las dos harinas y verter en una sartén poco a poco para tostarla o hacerla en el horno (previamente precalentado durante 10 minutos a 180º) a 170º durante unos 5-7 minutos y continuar si hiciera falta. Debe adquirir un tono dorado, no oscuro. Hay que removerla poco a poco si la cocinan en un sartén, mientras que en el horno se aconseja mover con mucho cuidado una sola vez, a mitad de cocción.

ELABORACIÓN EN THERMOMIX: poner en la Thermomix las harinas, la mitad del azúcar (65 gramos) y el resto de los ingredientes. Mezclar 30 segundos, velocidad 6 y luego 2 minutos, velocidad espiga.

ELABORACIÓN TRADICIONAL: incorporar a las harinas tostadas y frías el resto de los ingredientes sólidos (la almendra molida y los 10 gramos de anís en grano) y mezclar muy bien. Por otro lado, colocar un recipiente al fuego con la manteca para que comience a derretirse, remover y, cuando le falte poco para ser líquida, verter el licor de anís dulce, añadir la vainilla y 65 gramos de azúcar. Mover muy bien para que queden integrados los sabores. Apartar y esperar un poco a que esté tibio el líquido y así poder usarlo. El paso siguiente es preparar la zona de trabajo con la harina, hacer un pequeño agujero (como un volcán, pero sin ver la mesa o la encimera donde esté la harina) y dejar caer parte del líquido. Mezclar con las manos bien limpias y proceder poco a poco (verter líquido, mezclar; verter líquido, mezclar) para que todos los ingredientes terminen unidos y formen una masa manipulable. Estirar la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de 1-2 centímetros. Trabajar la masa con cuidado porque puede agrietarse. Con la ayuda de un cortapastas formar los roscos y disponerlos sobre la placa del horno forrada de papel vegetal. Hornearlos a 180º hasta que se doren ligeramente, unos 10-12 minutos, calor arriba y abajo. Una vez fríos, espolvorearlos con el resto del azúcar, tal y como ven en la foto.


CONSEJOS:
* La harina deben dorarla, no quemarla. Para eso tienen que removerla de vez en cuando. La pueden hacer tanto en el horno como en una sartén.
* Si cocinan la harina en una sartén, vayan poco a poco; pequeñas cantidades según la dimensión de la sartén, claro está. Así controlarán mejor el cambio de tono, quedando uniforme, y que no se queme.
* En cuanto al horneado, yo suelo ponerle calor arriba y abajo con ventilador y vigilar. Suelen hacerse en 15 minutos a lo sumo, aunque esto dependerá de sus hornos. Así que vigilen bien para que no les queden tostados.
* La cantidad de roscos varía según el tamaño y el grosor, pero entre 20 y 30 como mínimo. 
* Para conseguir la forma pueden emplear cortapastas, aros de botellas de plástico de 5 litros (cortando la parte superior de estas), usando un bote de cristal pequeño de conservas vacío, tapas de plástico de champú, etc. En el caso del círculo pequeño, el del centro, un tapón de botellín de agua pequeña les servirá.
* Recuerden estirar bien la masa, para ello no se olviden de espolvorear la mesa de trabajo con harina del paquete, no de la cocinada. Esto es muy importante.
* Para que el azúcar se pegue bien pueden humedecer con los dedos el rosco o con un pincel y después verter el azúcar por encima y rebozar por los lados (girar el rosco sobre un plato con azúcar molido). Igualmente, vale elaborar una melaza: el azúcar indicado en la receta y una cucharada sopera, poner al fuego y derretir. Debe quedar espeso y bien mezclado. Particularmente, prefiero la primera opción o simplemente espolvorear, me gusta más la consistencia del rosco seco y espolvoreado.
* El azúcar glasé es azúcar en polvo. Si tienen alguna máquina para triturar solo tienen que introducir azúcar normal y triturarla.
* Aconsejo incorporar unos 3 gramos de sal sal fina en el momento de hacer la mezcla tradicional de los líquidos. En el caso de la Thermomix, incorporar sin más antes de mezclar. En repostería, una pizca de sal potencia los sabores.
* Si lo que les apetece son roscos de vino, únicamente tienen que sustituir el anís dulce por vino del que más les agrade. Nada más. Eso sí, debe ser vino dulce o un oloroso.
* A quienes no les agrade el sabor de la vainilla, cámbienla por canela o no pongan nada. Ya saben que yo no tolero la canela por temas de salud. Así que a gusto del consumidor.

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