Durante años, cuatro en concreto con el presente, no he podido comer nada más que una misma tarta en cualquier fiesta, cumpleaños y demás eventos. Que cumplía yo, compraba la tarta. Que me invitaban a una fiesta, llevaba la tarta para poder tomar algo de dulce. Y así hasta que me empalagó. Un día se me ocurrió que tal vez yo la podía preparar. Esta es la famosa tarta hecha en la dulcería La Princesa, en La Laguna, Tenerife. La verdad, siempre la elaboraron con mucho cariño y esmero.
  

La tarta de piña y merengue suizo la he hecho para participar en el concurso del blog de Tito. ¡Qué atrevimiento! Sé que hay un nivel muy elevado y que lo importante es participar. Con esta claridad me atrevo a lanzarme a la cocina para preparar mi sencilla y humilde tarta de piña y merengue suizo. La he elaborado con mucho cariño, pero sin tanto arte ni vistosidad como otras tantas que ya se han presentado. ¡Vamos, que una es principiante en repostería! 

¡La primera vez en mi vida que hago una tarta con hojaldre! Yo cruzaba los dedos mientras la preparaba y resulta que al final gustó bastante. Salió menos dulce por el tipo de merengue que hice y la verdad es que me siento muy contenta porque ya puedo hacer más cosas en repostería. ¡Me he atrevido! Les voy a enseñar la foto de cómo quedó la tarta de piña y merengue suizo sin lactosa y después les explico el paso a paso.


Compré en Mercadona masa congelada de hojaldre. Vienen 2 hojas y ambas las usé. Lo primero que hice fue darle forma y precalentar el horno a 200º durante 10 minutos. La parte baja de la tarta la dejé redonda, pinchada con un tenedor y entera. La introduje en el horno durante 15 minutos, calor arriba y abajo, con ventilador y a 180º Recordar que en el paquete vienen las indicaciones para hacerla y que, como digo yo, cada horno es un mundo. La parte superior la corté en forma de triángulos, también pinché la masa, y le puse unos garbanzos para que no se levantaba mecho (igualmente hice con la parte baja). Como fue el segundo trozo que introduje en el horno, en esta ocasión estuvo a 180º, ventilador, calor arriba y abajo pero solo 12 minutos. Acto seguido comencé con el relleno. Cogí un bote de mermelada de piña, sin azúcares añadidos. Una lata de piña natural troceada. Y lo dejé apartado. Lo difícil para mí venía ahora, montar claras y ¡hacer merengue! ¡Uf!


No queda de otra que meter las claras y el azúcar como dice esta señora. ¡Va por ti, Tito! Pongo este vídeo y sigo las indicaciones poco a poco y comienzo a darle a esta máquina maravillosa que hace las cosas más fáciles. Ella habla de 3 claras, en mi caso 4, la parte correspondiente de azúcar y una pizca de sal. ¡Ja, ja, ja,... no les quiero contar cómo me sentía yo con esto del merengue suizo! El resultado final: "perfecto y nada empalagoso". En su punto de azúcar, que mucho me empalaga. Comencé a montar la tarta, a la base le puse azúcar glass que trituré en la misma Thermomix. Con un colador pequeño espolvoreé  y luego comencé a poner el merengue. Lo siguiente en añadir, la mermelada de piña y los trocitos de los que hablé al principio.


Concluyendo con otra capa de merengue suizo y la base superior espolvoreada de azúcar glass ¡Espero que te haya gustado, Tito, y a ustedes también! En casa solo sobraron dos trozos para el día siguiente. ¡Y sabía mejor!



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