Los mojos canarios han sido siempre una de mis perdiciones. Desde que me detectaron la proctitis me las he visto y deseado. ¿Por qué? Pues porque  no podía volver a comerlos debido a las pimientas. Decidí adaptarlos a mis circunstancias. La base de ellos, la misma: agua, aceite y ajos con variación de hierbas. No me quedó de otra que agudizar el ingenio. Les aseguro que los auténticos saben de maravilla, pero solo les puedo ofrecer los que ahora consumo. El colorado o rojo ni lo huelo, el de cilantro tampoco. Así que les invito a degustar mi humilde mojo de perejil a mi manera. Y digo a mi manera porque aunque se trata del mojo verde básico, hoy en día se aprecia más el de cilantro o el de perejil con pimienta verde de la tierra.

INGREDIENTES MOJO: 160 mililitros de agua, 30 de aceite de oliva suave, un chorro de vinagre al gusto, 3 dientes de ajo, medio manojo de perejil y un poco de sal gorda.

ELABORACIÓN: introducir todos los ingredientes en un vaso para triturar con el brazo, tal y como se ve en la foto superior, y listo. Si les gusta que pique mucho, mejor poner 1 o 2 dientes de ajo más. Suele quedar muy aguado y poco aceitoso; para espesarlo, incorporar más perejil y un poco menos de agua. En los ingredientes propongo usar aceite de oliva suave, aunque pueden emplear el de girasol, según les agrade el sabor.

Ya lo tenemos listo para comer. Nosotros lo usamos en un guiso. Pinchar aquí para ver la receta.

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