Habitualmente preparamos platos laboriosos, ya sean pescados, carnes o postres. Pensando en ello y debido a hace unas semanas hacía un calor de justicia, se me ocurrió que sería fantástico un postre o merienda fresco y sencillo. Creo haber conseguido el objetivo. Se trata de coger fruta, la que tengamos a mano, un frutero de cristal con pie y una copa de cristal, así como hielo y unos palos para brochetas.
     

















En esta ocasión el resto de los ingredientes que tenía a mano fueron: tres fresas, un racimo de uvas, bolas de melón y sandía, dos manzanas, dos higos frescos partidos por la mitad, una pera, tres plátanos, así como orejones, ciruelas e higos secos colocados en cuencos pequeños. La verdad es que al poner hielo, no te apetece parar de comer el melón, las fresas y la sandía. El resto te tienta, pero a mí menos. Con el calor solo me apetecía algo fresquito.

Imprimir o exportar PDF
Reacciones: