Les va a parecer increíble, pero hacía casi 4 años que no comía lentejas. Cuando enfermé de la proctitis tuve que eliminar muchos alimentos que producían gases; entre ellos se encontraban las lentejas. En estos días las temperaturas han bajado y ha llovido, así que empecé a darle vueltas a la cabeza para ver cómo podía preparar esta legumbre: lentejas rojas con manitas de cerdo.


Como comprenderán, uno adquiere algo de miedo. La enfermedad causa bastantes dolores como para arriesgarse una voluntariamente a problemas digestivos extras. Hace meses comencé a indagar cómo preparar legumbres de forma que no me resultaran dañinas. En un herbolario me recomendaron las lentejas rojas. Mientras la chica me explicaba las maravillas y ventajas del producto, no pude evitar que mi imaginación volara y verme comiendo un rico plato de lentejas moradas, vamos, como el carmín de labios, coloradas, coloradas. ¡Qué decepción, son naranjas! ¿Por qué las llaman rojas? Esa fue los primero que me descolocó nada más verlas. 

Creo que ya se habrán dado cuenta de que me atrevo con las cosas siempre que he confirmado qué efectos pueden producir en mi cuerpo. Vamos, lo que se dice ¡valiente, valiente! ¡Ja, ja, ja, ja...! Vale, ya sé que no, ciertamente no juego con mi salud, me cercioro de las cosas y luego... a inventar un nuevo plato, por lo menos nuevo para mí.  Estas lentejas no tienen cáscara y, además, las cociné con algo de comino, apio y alga kombu. Esta alga resultó todo un descubrimiento para mí hace años. Entre sus propiedades nos encontramos con que fortalece los intestinos, es un depurador natural, baja los excesos de azúcar en sangre y lo que más me beneficia, como es rica en ácido glutámico consigue ablandar las fibras de las legumbres, haciendo más digestible el plato.

INGREDIENTES PARA 3 PERSONAS: 2 manitas de cerdo abiertas por la mitad y bien limpias de pelos, 3 hojas de laurel, 2 ramas de apio, comino al gusto, 1 zanahoria grande (la mitad para dorarla y la mitad para guisar), 1/2 vaso de vino blanco, agua, sal, alga kombu, 1 tira gruesa de beicon (panceta ahumada), 140 gramos de lentejas rojas, 1 ajo y aceite.

ELABORACIÓN DEL PLATO: en una olla a presión o un caldero introducir las manitas, 2 hojas de laurel y cubrir bien de agua. En una olla rápida tarda unos 40 minutos y en caldero normal 1 hora y 15 minutos. De todos modos, siempre hay que confirmar que estén bien hechas.

COCCIÓN DE LAS LENTEJAS EN THERMOMIX: cubrir el fondo con aceite de oliva y calentar durante unos 4 minutos y 30 segundos, temperatura varoma, velocidad 1. Añadir la cebolla, el ajo, medio apio y la media zanahoria picadas al gusto y cocinar unos 8 minutos, temperatura varoma, velocidad 1. Una vez dorada la verdura, introducir las lentejas (que no hace falta poner en remojo), un trozo de alga, lo que queda del apio partido por la mitad, comino, 270 gramos de agua, 1 cucharón del caldo del guiso de las manitas, sal gorda al gusto y un buen chorretón de vino blanco. Incluir en el cesto el resto de la zanahoria troceada, 1 hoja de laurel, el beicon en tacos grandes y las manitas de cerdo. En la foto se pueden ver las lentejas rojas con el alga y el apio. 


Programar 15 minutos, velocidad cuchara con giro a la izquierda y temperatura varoma. Transcurrido ese tiempo, extraer la cesta y sacar del vaso el alga y el apio para poder triturar las lentejas a velocidad progresiva 5-10. Luego volcar todo lo de la cesta en el vaso: la zanahoria, el beicon y las manitas. Debo reconocer que me supo a gloria y no sufrí ningún contratiempo digestivo, vamos, que me sentó de maravilla. El sabor, ¡muy rico! Lo mismo a ustedes no les parecerá eso, pero tras años sin probarlas...

ELABORACIÓN DE FORMA TRADICIONAL: en un caldero (que usaremos para el guiso) poner un chorrito de aceite de oliva. Cuando se caliente, introducir la cebolla, el ajo, medio apio y la zanahoria, todo bien picado al gusto. Remover hasta que estén bien doradas todas las verduras y, acto seguido, verter las lentejas, un trozo de alga, lo que queda del apio, el comino, 300 gramos de agua, un buen chorretón de vino blanco, 2 cucharones del jugo del guiso de las manitas, sal gorda al gusto, el resto de la zanahoria entera, 1 hoja de laurel, el beicon entero y las manitas de cerdo. Cocinar durante unos 15 minutos a fuego medio y comprobar que estén hechas las lentejas, así como si hay que rectificar de sal. Si todo está en su punto, triturar con el brazo, pero previamente sacar el apio, las manitas, el beicon, la zanahoria, el alga y la hoja de laurel. Aconsejo extraer algo de líquido, que siempre se está a tiempo de incorporar hasta conseguir la densidad deseada en la crema. Picar la zanahoria y el beicon e incorporar al caldero junto con las manitas. Quedará un sabroso plato de cuchara para mitigar el frío.


Imprimir o exportar PDF
Reacciones: