17 nov. 2017

Como muchos saben, una de nuestras ilusiones era ir a Venecia y el tema de las alergias e intolerancias alimenticias nos paralizaba. Bien es cierto que cuando uno no padece limitaciones físicas o alimenticias, viajar no supone un quebradero de cabeza en el sentido de si podrá o no tomar algo en ese país que va a visitar.

Vista entre los árboles de un crucero alejándose de Venecia al anochecer 
Ya les dije que afortunadamente no tuvimos problemas con la comida. Las carnes, deliciosas al igual que el pescado. Una calidad excelente y se podían comer a la plancha con un poco de sal y poco más. Eso sí, no pude catar las pizzas porque llevan tomate y queso, entre otros ingredientes. El tomate lo tolero en pocas cantidades, pero el queso debe ser sin lactosa. 😢

Como habrán deducido, no solo nos preocupaba conseguir un hotel en el que quedarnos y descansar, sino también que tuviera servicio de restauración habituado a circunstancias alimenticias particulares. Buscamos uno que estuviera un poco alejado del centro, para descansar y no despertarnos por el bullicio. El hotel Best Western Premier Sant'Elena contaba con restaurante y quedaba comprobar in situ si realmente podían adaptarse.

Restaurante del Hotel Santa Elena, Venecia
Los desayunos del hotel, correctos, sin más. No vayan ustedes a creer que encontrarán tantas opciones como en los hoteles españoles, pero ofrecían alimentos sin gluten y sin lactosa, así que una se apañaba. A la hora de cenar, momento en el que usamos el restaurante (misma sala que la del desayuno), nos costó un poco explicarnos para ser entendidos, pero el jefe de sala se preocupó en todo momento por hacernos sentir bien y controlar lo explicitado en relación a alergias e intolerancias. Ya les dije que la carne era deliciosa, cortabas y parecía mantequilla en cualquier lugar en el que la comimos. Resulta viable viajar y disfrutar de la comida con tranquilidad. En el hotel sirvieron la carne con zanahoria al vapor y patatas con hierbas aromáticas y sal.


También tuvimos la suerte de probar pasta, riquísima. En mi caso carbonara sin nata que ya saben que no la lleva, aunque en España se tienda a ello. Por lo que puedo dar cuenta de la carbonara original, con huevos, queso pecorino (que al ser de oveja y no llevar vaca lo tolero de maravilla), panceta (sin especiar, porque ellos la suelen curar con pimienta, guindilla, nuez moscada, entres otras especias) y aceite de oliva virgen, ¡rica, rica! El pescado tuvo su momento en nuestras cenas. Yo opté por pescado rebozado en sésamo, ¡para chuparse los dedos! Pena que eso no deba hacerse en público. ¡Ja, ja, ja...!


Todos los que se han quedado en Venecia saben que los hoteles de tres o cuatro estrellas, por ejemplo, no se corresponden con los de España; eso sí, se pagan a precio de oro. Simplificando mucho, uno de cuatro en Venecia puede equiparse con un hotel de dos o tres estrellas en España. De todas formas, la calidad hotelera española comienza a resentirse y te puedes encontrar, como ya nos ha ocurrido, cucarachas, enchufes caídos, sábanas y toallas rotas, etc. Retomando el tema, que me desvío, en esta ocasión la habitación del  Best Western Premier Sant'Elena podría definirse como correcta. Ambos somos alérgicos a los ácaros, por lo que agradecimos que la habitación no tuviera moqueta y cortinas de telas gruesas, algo muy típico de esta ciudad. Un hotel sencillo (muy sencillo), limpio, habitación correcta y con cama gondolera. 😂😂😂 La cama, bueno, el colchón estaba hundido por el centro, con la parte de la cabeza más elevada y mucho más la zona de los pies. Como ya se imaginarán, me levantaba partida. No vean lo que costaba enderezarse y lograr que el dolor desapareciera. Salvo la cama gondolera, ningún incidente más digno de mención.

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¡Muchas gracias por la visita!

9 nov. 2017

Hoy les propongo una de las recetas que considero más sencillas de hacer: unos champiñones portobello con queso al horno o al microondas. Quedan bien sabrosos y se preparan en un momento. Además, si están a dieta, esta receta les va a venir de maravilla. Los champiñones se caracterizan por su alto contenido en proteínas; ricos en minerales como hierro, magnesio, sodio, calcio, fósforo y potasio; vitaminas; oligoelementos; bajo contenido en grasas. Unos 100 gramos de champiñones se corresponden con aproximadamente 25 calorías.
Champiñones portobello con queso al horno
Como anécdota, les contaré que algunos nutricionistas dicen que el champiñón portobello aporta mucho más potasio (630 miligramos) que un plátano (450 miligramos). Claro que el resto de champiñones continen unos 320 miligramos de potasio por cada 100 gramos que consumamos de estos. Así pues, desconozco si es real la cifra del portobello.

INGREDIENTES (para 2 personas):champiñones portobello grandes, queso rallado (en mi caso sin lactosa) sal, aceite de oliva en espray y ajo en polvo.

ELABORACIÓN EN HORNO: precalentar el horno durante 10 minutos a 180º. Colocar en la bandeja de horno los champiñones boca abajo con un poco de sal e introducir unos 15-18 minutos a 180º, con ventilador si se tiene. Dar la vuelta, salar por este lado, aderezar con un poco de ajo en polvo, colocar queso rallado en los huecos del champiñón y por donde quieran, dejar 5 minutos con  la función grill para que se funda el queso.

ELABORACIÓN EN MICROONDAS: el procedimiento es casi el mismo, lo que pasa es que el tiempo se reduce mucho. Colocar los champiñones boca abajo en un recipiente apto para microondas, salar y cocinar durante 5 minutos en el punto anterior al de máxima potencia. En mi caso no los tapé para que no se guisaran con el agua que suelta la tapa. Dejar reposar durante 1 minuto aproximadamente y dar la vuelta, salar y aderezar con un poco de ajo en polvo. Introducir el queso en los huecos del champiñón y tapar. Ahora terminar de hacer durante 2-3 minutos con la función grill si la tienen. Si no fuera el caso, observar a los 2 minutos a potencia máxima para confirmar que el queso se ha fundido.

Champiñones portobello con queso al microondas
CONSEJOS:
* Si no consiguen champiñones portobello, comprar otros que sean grandes para poder poner el queso en el hueco.
* Ya saben que el tiempo de cocinado depende de cada horno, unos tardan unos minutos más y otros menos, de ahí que les ponga de 15 a 18 minutos. 
* El tiempo para que los champiñones estén en su punto también dependerá del tamaño de estos.
* El motivo por el que los cocino boca abajo es porque sueltan líquido y este se suele quedar en el hueco. Esto no nos interesa para que el queso se funda bien y no se mezcle con el agua.
* Para una cena aconsejo usar el microondas. En pocos minutos tendrán la comida hecha.
* A la hora de limpiar los champiñones mucha gente usa brochas de pelo, paños húmedos, los dedos humedecidos y pasados con poquísima presión para no dañarlos... Aquí que cada uno emplee el método que estime oportuno y con el que más familiarizado esté. Eso sí, nunca los pongan debajo del chorro.
* A partir de esta receta básica se pueden generar múltiples versiones: con queso y tacos de jamón cocido, con queso y tacos de beicon, con queso y tacos de jamón serrano, con trozos de queso blanco (amarillo o curado) en vez de rallado, con un majado, con una picada de pasas y frutos secos, etc.
* En el caso de que estén a dieta será mejor optar por unos champiñones con majado de ajo y perejil para que la cantidad calórica aportada a nuestro organismo sea menor aún.

¡Muchas gracias por la visita!

3 nov. 2017

Una de las circunstancias que me frenaba para realizar el viaje a Venecia era el tema alimenticio. Cuando un@ es alérgico o intolerante a ciertos alimentos siempre se plantea qué hacer cuándo sale fuera de casa; en mayor grado si se trata de un viaje al extranjero donde el idioma no es el tuyo. Siempre hemos pensado que los italianos entienden perfectamente a los españoles y viceversa, pero esto depende de la predisposición del interlocutor, que quiera hacer un esfuerzo por comprender lo que comunica el foráneo.

Taxi acuático que traslada a los turistas del aeropuerto a los hoteles
Teniendo en cuenta esta premisa de partida, los problemas alimenticios, este año decidimos liarnos la manta a la cabeza y por fin hacer ese viaje tan deseado. Debo reconocer que los miedos se disiparon por la predisposición de los trabajadores de los restaurantes donde estuvimos comiendo, además del buen trato; y eso que uno de estos locales (al que acudimos en dos ocasiones) se encontraba cerca de la plaza de San Marcos. Estos restaurantes suelen ser tachados de estafar o aprovecharse del turista. En nuestro caso, nada que ver. Lo más sencillo para mí era pedir carne y verduras. No puedo pasar por alto que me sorprendió gratamente descubrir lo rica y tierna que estaba la carne en Venecia. En otro artículo les hablaré del hotel en el que me quedé y les pondré alguna foto de los platos que adaptaron a mi situación alimenticia. Les dejo una pequeña muestra.


Venecia enamora: arte, cultura, tradición. Indudablemente, todos los que siguen el blog saben que adoro el arte en todas sus formas de expresión. Venecia para mí era un sueño desde pequeña y les contaré un secreto: tanto arte era imposible disfrutarlo en pocos días. ¿Qué quiero decir con ello? Que considero y estimo oportuno que los amantes del arte visiten Venecia en varias ocasiones para disfrutar detenidamente de sus obras arquitectónicas, pictóricas y escultóricas o simplemente sentarse a tomar un café y respirar el ambiente. Una estancia en la capital de la región véneta resulta insuficiente.

La plaza de San Marcos es una auténtica maravilla que, según cuenta la historia, data del siglo IX, cuando el dux se traslada a Rialto y opta por establecerse aquí por sus vías fluviales, una zona conectada marítimamente de forma estratégica. En el siglo mencionado dicho enclave no tenía la estructura actual, ya que estaba dividido en dos partes atravesadas por el río Batario, encontrándose en un lado la basílica de San Marcos y al otro los huertos del convento de San Zaccaria. Igualmente, el palacio Ducal también se hallaba separado de la plaza por un canal. Es a principios del siglo XII cuando adquiere las dimensiones actuales, pues el dux Ziani compra la plaza y alrededores y rellena el canal que separaba la basílica del resto de la plaza.

Imagen nocturna de la fachada de la basílica de San Marcos
Fachada del palacio Ducal, Venecia

¿Qué hace tan interesante la plaza de San Marcos?

En esta plaza se ubican varias joyas venecianas, como por ejemplo:
  • La basílica de San Marcos, un lugar en el que la respiración se corta al ver tanto arte: esculturas, pinturas y mosaicos. Un grandioso edificio, con cinco cúpulas y mezclas de estilos (oriental y occidental), que se comenzó a construir en el año 828 con el fin de albergar el cuerpo de san Marcos. Narra la historia que el cuerpo se encontraba en Alejandría y mercaderes venecianos lo robaron años atrás. El edificio fue reconstruido en dos ocasiones: en el siglo XI y en 1904. Una de las obras destacadas se localiza sobre la puerta lateral izquierda (el mosaico Traslado del cuerpo de san Marcos a la basílica). En el interior predomina el dorado, como queda de manifiesto en los mosaicos del atrio —que representan escenas del Antiguo Testamento—, en ellos destacan el pan de oro y las teselas de cristal como elementos decorativos. Otra maravilla es el retablo la Pala d'Oro con miles de incrustaciones de piedras preciosas y realizado por orfebres medievales. 
  • El Campanile de la plaza de San Marcos, una opción estupenda para ver la ciudad ya que tiene una altura de 98,6 metros y se encuentra en un lugar estratégico. Tal es el caso que a principios del siglo XII finalizó su construcción (iniciada en el silgo IX) y funcionó como faro para guiar a los navegantes. En el siglo XVI fue reconstruido con la estructura actual, aunque en 1902 la cimentación cedió, desplomándose el 14 de julio del mencionado año y erigiéndose nuevamente en 1912. Este prisma de ladrillo de base cuadrara aloja cinco campanas usadas en la antigüedad con funciones diferentes: reuniones del consejo de la República de Venecia, comienzo y final  del día o mediodía. Esta foto que me encanta porque logré captar la bruma. Difícil expresar en palabras lo que puedes llegar a sentir cuando la neblina cubre parte de estas obras arquitectónicas. 
  • La torre dell'Orologio, construida a finales del siglo XV, es de estilo renacentista y alberga el reloj de san Marcos cuyo mecanismo sigue funcionando a la perfección hoy en día; claro está, tras diversas reparaciones. La esfera se caracteriza por marcar las horas en números romanos y arábigos, así como los signos del zodiaco y las fases lunares y solares. Esta torre tiene un funcionamiento muy peculiar cuando marca las horas, pues dos estatuas de bronces (popularmente conocidas como «los moros») golpean la campana que hay sobre la torre. Encima del reloj se puede ver una estatua de la virgen María y por encima de esta la del león alado de san Marcos.
  • El primer palacio nada tiene que ver con el actual, pues se caracterizó por su austeridad. En los años 976 y 1106 sufrió un incendio, por lo que la tercera construcción puede considerarse el edificio casi definitivo (1419); si bien, en 1574 y 1577 tuvieron lugar incendios que malograron obras de grandes artistas venecianos. La restauración finalizó en 1880, dando lugar a esta obra maestra del arte gótico veneciano. En la actualidad acoge obras de Tintoretto y Veronés, entre otros. Este edificio fue uno de los símbolos de poder de Venecia, la residencia del dux y a lo largo de la historia albergó las oficinas públicas, los juzgados, establos... El renacentista patio interior se caracteriza por sus diversas obras escultóricas, la sucesión de arcos y decoración a base de frisos, óculos y pilastras. En un extremo del patio se encuentra la majestuosa escalera, conocida como Scala dei Giganti (obra de Antonio Rizzo), con esculturas de Marte y Neptuno realizadas por Sansovino.   
  • Las columnas de San Marcos y San Teodoro, construidas a principios del siglo XII, se encuentran a la entrada de la plaza. En el siglo XVIII las ejecuciones públicas tenían lugar en esta zona. La columna de San Teodoro culmina con una estatua de Teodoro pisando a un dragón (se trata de una réplica porque el original se halla en el palacio Ducal). La columna de San Marcos está coronada por un león alado de bronce (el león es el símbolo de san Marcos, patrono de la ciudad).
En este artículo me he extendido, por lo que dejaré el hotel, la comida y alguna que otra sorpresa más para otros días. Sí, digo otros días porque en un único post no podré hablarles de todo lo que me gustaría compartir con ustedes. 

¡Un beso enorme y muchas gracias por visitar el blog!