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Las gambas al ajillo me pierden, no sé si a ti te sucede lo mismo que a mí. Desconozco cómo una receta tan fácil de preparar y con tan pocos ingredientes logra despertar tan buenas emociones y ganas de consumirla. Un plato sencillo que resulta ideal para picoteos o como entrante para Navidad.

Gambas al ajillo

Gambas al ajillo receta

En la época que estamos viviendo no podemos comer las gambas al ajillo de la misma fuente o plato. Quizás a ti te extrañe esto que acabo de decir, pero en España son muy típicas las tapas para compartir. Una de ellas es esta y suele hacerse en un recipiente o cazuelita de barro que, una vez cocinadas las gambas, se coloca en el centro de la mesa para que todos los comensales vayan picando (comiendo pequeñas porciones del mismo plato). Por eso te comentaba que este año esta práctica no es la más adecuada. Por lo que se hace necesario prepararlas de manera individual o servir las gambas en un cuenco para cada persona.

En esta ocasión he combinado unas gambas congeladas que me quedaban en la nevera (de esas que suelo tener para hacer algún revuelto rápido cuando no tengo tiempo y llevaban ya mucho tiempo en el congelador) con unos gambones. La diferencia es notable, los gambones ganan por goleada. Además, aproveché las cáscaras para hacer una crema que congelé. Ya sabes que en mi cocina intento tirar el menor número de alimentos.

Ingredientes para 2 personas:

  • 6 gambones y 12 gambitas congeladas (puedes usar solo 12 gambones o 14 gambas frescas)
  • 10 dientes de ajo
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • 1 cazuela de barro (opcional, pero quedan más ricas cocinadas en la cazuela de barro)

Cómo hacer gambas al ajillo

  1. Para hacer las gambas al ajillo comienza pelando las gambas muy bien, quítales la tripa y resérvalas.
  2. Seguidamente, pela los dientes de ajo y córtalos al gusto, mejor en trozos pequeños y finos.
  3. Coloca una cazuelita de barro o una sartén al fuego con un buen chorro de aceite de oliva.
  4. Cuando el aceite esté un poco caliente, agrega los dientes de ajo picados y cocina a fuego medio alto hasta que cambien un poco el color.
  5. Unos 2 o 3 minutos será suficiente. Justo ese es el momento para echar las gambas peladas.
  6. Al minuto dales la vuelta, mantén otro minuto más y apaga el fuego.
  7. Las gambas con 2 minutos a lo sumo, 1 por cada lado, estarán en su punto.
  8. Adereza con un poco de sal y lleva a la mesa antes de que se enfríen estas ricas gambas al ajillo.
  9. Sabrás que están listas cuando veas la gamba blanca, la carne cambiará de color y no tendrá el mismo que cuando estaban crudas.
  10. Algunas personas optan por añadir un poco de vino blanco al aceite cuando están hechos los ajos y las guindillas.
  11. Eso sí, las guindillas (1 o 2) también las ponen un poco antes del vino blanco. Estos es cuestión de gustos.

Trucos y consejos

  • Las gambas al ajillo quedan mucho más ricas si son frescas, pero si no encuentras o el precio es elevado, compra gambas congeladas.
  • Incluso las venden ya peladas, esto es cuestión de gustos.
  • Yo utilicé unas gambas congeladas porque llevaban demasiado tiempo en el congelador y tenía que darles salida.
  • Personalmente prefiero los gambones frescos que también usé y las gambas grandes, quedan muy jugosas.
  • Tienes la opción de hacer este mismo plato al microondas, solo debes introducir el plato o cazuela de barro durante 1 minuto.
  • De esa forma consigues que el aceite se caliente un poco. No pongas tapa para que no caiga agua al aceite.
  • Para hacer las gambas al ajillo al microondas solo tendrás que agregar los dientes de ajo al aceite caliente, cocinar 1 o 2 minutos más.
  • Saca al minuto para ver cómo van los dientes de ajo porque el tiempo es relativo.
  • Va a depender mucho del tamaño de los dientes de ajo picados y de la potencia del microondas.
  • Cuando veas los dientes de ajo un poquito cocinados, incluye las gambas.
  • Cocínalas solo durante un minuto, saca y observa si ya están blancas.
  • A esta receta de gambas al ajillo se le suele poner una guindilla cuando los dientes de ajo casi están hechos.
  • Yo no se la echo porque ya sabes que no puedo tomarla, pero te animo a que lo hagas si puedes consumir picantes.
  • Si eres de platos muy picante, mejor pon las pimientas de cayena desde el principio e incluso puedes partirla en trozos.

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